miércoles, 21 de septiembre de 2022

El discurso de Petro en la ONU y la “búsqueda de sí mismo”

 

Gustavo Petro en la Asamblea General de la ONU

El discurso de Petro en la ONU y la “búsqueda de sí mismo”

Popayán, 21 de septiembre de 2022

Con ocasión del discurso de Gustavo Petro en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, que muchas personas han calificado -a la vez- de lírico, poético, crudo, agresivo, explosivo, retador y hasta cruel, planteo algunos aspectos de su accionar político. No se trata de justificar o idealizar sino de ubicar lo “diferente” o “nuevo” con respecto a otras experiencias de América Latina.

Petro se expresó como una víctima o como el representante de las víctimas de un modelo económico injusto, depredador e irracional. Usó el tema de la coca y la cocaína, de la guerra contra las drogas y de la lucha contra el cambio climático para plantear una crítica profunda y sentida al capitalismo. Aunque se asumió como vocero de los colombianos y defensor de la Amazonía, en su catilinaria incluyó a los estadounidenses que mueren por sobredosis, a las comunidades negras (“afros”) que son discriminados y encarcelados, a los migrantes que son rechazados y/o expulsados, y a muchos otros sectores de la población global. Habló como humanidad y para la humanidad.

De alguna manera su discurso incluyó a los poderosos porque ellos no pueden superar su adicción a las ganancias, al poder y al dinero. Petro habló como un psicoanalista del “sur global” que le muestra al “norte desarrollado” un camino ecológico para superar su “soledad narcotizada” por el consumismo suicida. Petro con su beligerante discurso hizo avergonzar al mundo. Desnudó la hipocresía existente. Denunció la “adicción a la ganancia” como la madre de todas las adicciones que lleva a toda la humanidad hacia su extinción. Se enfrentó –siendo presidente de una nación- a la lógica de muerte del gran Capital sin caer en la trampa del alineamiento internacional.

Lo interesante del proceso político que impulsa Petro es que actúa a varios niveles y con cierto eclecticismo y flexibilidad. Él mismo ha dicho que su proceso es “una búsqueda”. En lo interno, dirige un gobierno (su equipo de ministros y colaboradores) con mucho sentido práctico y poca ortodoxia. Petro no oculta la variada composición social y política de su gobierno (“alianza inter-clasista”), la hace evidente y la convierte en una ventaja tanto a nivel interno como externo.

Paralelamente, se mueve en otros terrenos de la administración y de la vida del país apoyándose en otros funcionarios (y organizaciones) más cercanos a su idea, como es el caso del comisionado de paz y otros personajes que promueven la participación de la gente en diversos niveles y escenarios. Impulsa actualmente los “diálogos regionales vinculantes” adaptando su temática y participación a las necesidades de la gente en amplios territorios. Así mismo, se apoya en la “coalición multipartidista” para aprobar leyes y propuestas en el Congreso sin tener que “tensionar mucho la pita”. Ha nombrado en cargos importantes a gente experimentada con enfoques relativamente tradicionales, pero también permite y estimula que dirigentes surgidos de movimientos sociales o de la academia se prueben y aprendan en el campo de la gestión del Estado.

Igualmente, Petro ha empezado a moverse en varios niveles en el campo internacional. Desarrolla relaciones bilaterales; promueve la comunidad andina; construye alianzas ambientales; tiene como eje a América Latina pero no pierde de vista lo que ocurre en el mundo. Es crítico del capitalismo pero sabe que tiene que “actuar dentro de él”. Es consciente que no puede enfrentarse con el gobierno de los EE.UU. porque fácilmente lo pueden aislar. Tampoco puede hacerlo frente al BM o al FMI, dado que debe relacionarse con ellos. Por ello, es capaz de rechazar las guerras (todas) y no se alinea con ningún bloque o potencia. Y todo ello, le permite tomar decisiones que ningún gobierno progresista o de izquierda de “línea dura” se atrevería a asumir, como aprobar de entrada una reforma tributaria o incrementar los precios de los combustibles para enfrentar la grave situación fiscal que heredó del anterior gobierno.

Petro es el primer gobernante progresista de la región que parece actuar con una visión sistémica, compleja y “no lineal”. De esa manera, los pueblos y los trabajadores pueden apoyarse en él sin que ello implique delegar toda la acción social y política en su liderazgo. Él mismo ha pedido que los movimientos y organizaciones sociales mantengan su autonomía. Tampoco se ha propuesto construir una organización política tradicional (“partido”), porque sabe que hasta allí llegaría “su búsqueda”. Es consciente que ese tipo de organización cae con facilidad en prácticas burocráticas y verticales que debilitan los procesos reales y anulan las relaciones creativas entre dirigentes y militantes de diversos grupos y movimientos. Todo indica que le interesa construir una “corriente de pensamiento” que sirva de referente para la acción social y política.

En ese sentido, Petro combina el aprendizaje de lo vivido en países vecinos o que han tenido “procesos progresistas” (Bolivia, Ecuador, Brasil, México, España, Grecia, etc.) con el estudio teórico de diferentes autores clásicos y actuales. Y le apuesta a desarrollar su propia experiencia.

Es por todas esas particularidades que Petro todavía no es interpretado por las izquierdas que colocan como tarea central el enfrentamiento con el gobierno de los EE.UU. Los más radicales “ambientalistas” tampoco lo entienden porque Petro ha planteado la necesidad de desarrollar el capitalismo, así tenga en mente una variante que combina un “nuevo tipo de industrialización” con la superación de la matriz energética dependiente de combustibles fósiles. Y menos es comprendido por los sectores más extremos de derechas e izquierdas que tienen esquemas preconcebidos y no saben cómo reaccionar frente a esa variedad y multiplicidad de enfoques y conductas.  

Así y todo, el discurso de Petro en la ONU llamó la atención. Su “búsqueda” se abre nuevos espacios, avanza en nuevos terrenos y aprende (y enseña) sobre la marcha. Petro sorprende afuera y adentro, y de alguna manera se enfrenta a los paradigmas existentes. Recién empieza a gobernar pero en menos de seis (6) semanas se ha hecho sentir.

viernes, 9 de septiembre de 2022

Petro, la “alianza inter-clasista” y la búsqueda de identidad de clase

 

Petro, la “alianza inter-clasista” y la búsqueda de identidad de clase

Popayán, 9 de septiembre de 2022

Hemos planteado que las luchas sociales y políticas en Colombia han generado una especie de “alianza inter-clasista” que se manifiesta en la conformación de la actual “amplia coalición de gobierno” que lidera –consciente y hábilmente– Gustavo Petro. Es, por ahora, su instrumento político para avanzar en una situación compleja e inestable tanto a nivel “interno” como “externo” (amenaza de recesión económica global, guerra Rusia-Ucrania, crisis ambiental y alimentaria mundial, agudización de violencias internas, etc.).

La “alianza inter-clasista” es liderada por diversas fracciones de la burguesía emergente, pero participan también amplios sectores populares y algunos sectores de la oligarquía financiera. En la “amplia coalición de gobierno” están todos los partidos y movimientos de izquierda y progresistas del Pacto Histórico, algunos sectores del “centro” (verdes, independientes, etc.) y se han sumado formalmente los liberales, conservadores, el partido de la “U” y otros.

Algunas personas y sectores políticos no quieren ver o reconocer la existencia de esa “alianza inter-clasista”; otros, la ocultan por diversos motivos; unos más, que no la pueden ver porque no coincide con su esquema de pensamiento; otros más, la ven y la aceptan, pero no saben cómo actuar. Algunos otros, la piensan como algo que tiene que ser así, la ven “estática” y no “en movimiento” y, consideran que no es construcción de alguien.

Lo que es interesante de analizar es la manera como las personas se revelan (se muestran, se manifiestan) frente al proceso de interpretación de lo que existe, de lo que queremos que no exista o de lo que sabemos que existe, pero no quisiéramos que realmente existiera.

Por un lado, está la mirada de quien suplanta para que no aparezca la verdad (el “interesado” u “ocultador”). Por otro, la de quien imagina mucho y no ve lo que tiene en frente (el “iluso” o “imaginativo-romántico”). También, la mirada de quien no puede imaginar y solo puede ver lo que le muestran (el “realista” o “lógico-matemático”). Y la de quien manipula imponiendo “su verdad” para ocultar o velar intereses particulares (el “manipulador”).

Hay que hacer el esfuerzo de aguzar la mirada, ir más allá y lograr identificar el interés oculto, develar la verdad y, por tanto, estar en condiciones de desenmascarar al manipulador y al interesado cuidándonos de no lastimar tanto al imaginativo y al realista.

De acuerdo a lo que observamos en la Colombia Humana (movimiento que dirige Petro) es también una construcción inter-clasista, y en ella, la burguesía emergente es la que lidera. En cada región colombiana existen particularidades, pero se puede identificar la generalidad.

La fracción burocrática de la burguesía emergente se expresa en las ciudades como fruto del acceso de clases medias a diversos niveles del Estado y a contratos estatales. En las zonas rurales surgen burguesías emergentes de origen indígena, campesino y afro. Igualmente, como resultado de la capitalización de colonos cocaleros y de otras economías ilegales.

Lo que podemos llamar “sectores populares” todavía están subordinados en el Pacto Histórico. El Polo Democrático Alternativo representa en parte a los trabajadores del Estado y a otros sectores de trabajadores. El movimiento “SoyPorqueSomos” que lidera Francia Márquez intenta representar a los “nadie” (sectores informales y marginados) pero hasta ahora es más retórica que realidad y es todavía una expresión “étnico-afro”.

El “nuevo proletariado” (el precariado, incluyendo a muchos profesionales de origen popular) todavía no se organiza ni construye identidad social y política. No obstante, a nivel nacional y sobre todo en las grandes ciudades, es un sector poblacional que tiene gran consonancia con Gustavo Petro. Él es el dirigente más avanzado y audaz, pero no es bien comprendido por la dirigencia de izquierda, y tampoco es estudiado por la antigua militancia del M19 que tienen origen en clases medias y tiene un comportamiento bastante “arribista”.

Otra fracción de la burguesía emergente es la que ha surgido entre los “pequeños y medianos productores agropecuarios” pero todavía no se identifica con el Pacto Histórico. Parece estar a la espera y a la expectativa. Al ser uno de los sectores más importantes de nuestro país por su aporte a la economía y su creatividad productiva, se puede constituir en la principal base social de la industrialización de nuevo tipo. Todo indica que Petro está en camino de ganarlos, pero debe ser más concreto con sus propuestas y proyectos.

Todo indica que en medio del proceso de lucha que existe dentro de la “alianza inter-clasista” se pueden ir construyendo verdaderas identidades de clase. Hay que cuidarse de los “clasismos estrechos” que tienden a perder la visión de conjunto y llevan al desgaste de los gobiernos progresistas. Así ocurrió en Ecuador y Bolivia, en donde los trabajadores del Estado (maestros, salud, eléctricos), los indígenas y los mineros, terminaron enfrentándose con Correa y Evo, anteponiendo intereses sectoriales y debilitando el proceso de cambio.

Como se puede observar, no partimos de cuestionar la existencia de la “alianza interclasista” ni de la “amplia coalición de gobierno”. Es lo que existe y se puede avanzar un buen trecho sin caer en ingenuidades. Hay que ser conscientes que cada fracción de la burguesía emergente tiene sus propios intereses: unos, son burocráticos; otros, de alianza y entrega a la oligarquía financiera; y unos más, de construcción de verdadera industrialización no solo “nacional” sino “andina” y “sudamericana” o regional.  

Allí es donde los sectores populares “con sentido de clase” deben saber jugar sin aislarse y acelerarse. Y sin tampoco ilusionarse con “procesos constituyentes” que pecan de idealizar el papel de las leyes y normas (“fetichismo legalista”) y le facilitan el terreno a las “derechas” para derrotar los avances políticos actuales que son oportunidades para seguir construyendo nuevos tipos de hegemonía política y cultural. Ese es uno de los principales retos. 

martes, 30 de agosto de 2022

La oligarquía colombiana quiere maniatar a Gustavo Petro en el campo internacional

 

Los presidentes de la Comunidad Andina de Naciones (Castillo, Arce, Petro y Lasso)

La oligarquía colombiana quiere maniatar a Gustavo Petro en el campo internacional

Popayán, 30 de agosto de 2022

La oposición derechista en Colombia intenta generar un escándalo político internacional. La razón es que supuestamente el gobierno colombiano avala la política represiva y autoritaria del presidente de Nicaragua. Quieren impedir la acción multilateral que Gustavo Petro ha empezado a realizar.

Los hechos

Los hechos relacionados son los siguientes:

- El gobierno colombiano liderado por Gustavo Petro no asistió a una reunión de la OEA donde se condenó la violación de DD.HH. que comete el gobierno de Nicaragua. Dicha decisión se tomó a alto nivel gubernamental y el Canciller Álvaro Leyva emitió el siguiente comunicado explicativo.

- Es cierto que el gobierno nicaragüense viola los derechos humanos en ese país. Importantes dirigentes “sandinistas” han denunciado esa situación. Incluso Humberto Ortega (ex-comandante del Ejército) se deslindó de su hermano presidente y de su autoritarismo dictatorial. 

- La OEA ha sido instrumento de intervención de los EE.UU. en América Latina desde su fundación (1948).

- La OEA no condena por igual la violación de los DD.HH. en los diferentes países, y concentra su acción de denuncia en países y gobiernos que no se alinean con la política imperial de Washington.

- El gobierno de Petro recibe el legado de una política internacional entreguista y arrodillada, desarrollada por los gobiernos oligárquicos durante casi toda su existencia.

- La Nación colombiana heredó un problema territorial y limítrofe con Nicaragua que surgió desde la época del Virreinato de la Nueva Granada y del poder colonial español (que después fue manipulado por la intervención militar de los EE.UU. en 1928).

- El gobierno de Petro está interesado en restablecer las relaciones con Nicaragua, reconocer el fallo sobre límites marinos de la Corte de La Haya y fortalecer los derechos territoriales y políticos de los pueblos raizales de Las Antillas (incluyendo a los pueblos raizales de San Andrés y Providencia).

Los problemas en desarrollo

Los problemas detectados en relación con la política internacional del gobierno de Petro son:

a)    Las derechas colombianas, latinoamericanas y estadounidenses están tratando de utilizar ese problema para construirle un “entrampamiento” al gobierno de Petro. Tratan de aislar y neutralizar su acción, y obligarlo a que se alinee con alguno de los bloques imperiales y “semi-imperiales” existentes (USA, OTAN, Rusia, China, etc.);

b)   Tal pretensión está dirigida a impedir que el presidente colombiano pueda construir un gran frente internacional -especialmente latino e iberoamericano- que le permita desarrollar su política en un marco global;

c)    Gustavo Petro quiere desarrollar una política internacional “propia” (autónoma e independiente) tanto a nivel regional en los Andes; el Caribe y las Antillas; Sudamérica; Centroamérica; y Latinoamérica, y a nivel continental y global (América, Europa, África, Asia y Oceanía);

d)   Petro sabe que todos los problemas que sufre Colombia y nuestro pueblo colombiano tienen relación íntima con las políticas globales e intereses del Gran Capital, de la Oligarquía Financiera y de las potencias capitalistas e imperiales;

e)    Esos problemas tienen que ver con la dependencia económica y la debilidad política de Colombia (y demás países “periféricos”) que, a su vez, es la causa fundamental de la pobreza, desigualdad, violencia, impacto de las economías ilegales y criminales, cambio climático, crisis de alimentos, inflación y demás problemas que sufre nuestro país y pueblo.

Nueva política internacional

Es evidente que el gobierno del Pacto Histórico -liderado por Gustavo Petro y Francia Márquez- impulsa un nuevo tipo de comportamiento en temas internacionales que empieza a diseñarse con base en las siguientes políticas y acciones:

- Priorizar las relaciones bilaterales con gobiernos y naciones con los que tenemos una larga historia de intereses estratégicos (EE.UU., Venezuela, Cuba, España, Ecuador, Brasil) o con los que tenemos algún tipo de conflicto (Nicaragua).

- Ir (re) construyendo con paciencia y estrategia los espacios o bloques regionales que existen como la Comunidad Andina de Naciones (CAN), la CELAC, UNASUR y otros, o los que sea necesario crear a fin de neutralizar el papel o la influencia de la OEA en la región.

- Construir teóricamente y hacer explícita una política de “No alineamiento internacional” con ninguno de los bloques geopolíticos que dirigen y hegemonizan las potencias imperiales y “semi-imperiales” (USA, UE, OTAN, Rusia, China, etc.).     

- Hacer pedagogía a todo nivel al interior de Colombia sobre la realidad global e internacional, haciendo ver los graves errores cometidos por los anteriores gobiernos, sin ningún temor y sin esconder nada.

Todo lo anterior significa superar definitivamente el “parroquialismo cortesano” con que la oligarquía colombiana ha manejado la política y las relaciones internacionales de nuestro país.

Conclusión

Las fuerzas políticas de izquierda y progresistas que hacen parte el Pacto Histórico deben diferenciar lo que es una Política de Estado y lo que es una política de partido o movimiento político. Tiene que haber una coherencia, pero no es lo mismo.

Cuando un dirigente se hace elegir Presidente de una Nación, debe entender que ahora representa los intereses de todos sus habitantes y no sólo los de su partido o movimiento.

Hoy Gustavo Petro ha empezado a actuar como un Estadista, de cara a un país, a un continente y al mundo. Así lo expresó en su discurso de posesión y lo acaba de ratificar en Lima en el Consejo de la CAN.

Al fin y al cabo, “descarbonizar la economía productiva” para enfrentar el cambio climático y superar la crisis ambiental no es tarea de un solo país o responsabilidad de un solo pueblo. Es una labor y obligación de toda la humanidad. 

El pueblo se moviliza y “presiona” a Petro

 

Petro con las organizaciones populares 

El pueblo se moviliza y “presiona” a Petro

Popayán, 29 de agosto de 2022

Durante estas tres (3) primeras semanas del gobierno de Gustavo Petro se ha presentado una oleada de movilizaciones y protestas locales.

Los indígenas en Cauca (Nasas y Misak) se movilizaron por tierras y para hacer cumplir acuerdos con el gobierno anterior. En el Valle y en Risaralda indígenas Emberá bloquearon la carretera a Buenaventura y Quibdó, respectivamente. Comunidades vecinas de Choachí, Ubaté, El Guavio, Santa María y otros municipios de Cundinamarca y Boyacá lo hacen por el abandono de las carreteras terciarias. En Antioquia también protestan mineros artesanales y otros sectores. Igualmente, las comunidades vecinas del Canal del Dique en Atlántico y Bolívar presionan para incidir en las condiciones del contrato multimillonario que se va a adjudicar.

Pareciera que algunos gobiernos locales y regionales no reaccionan para resolver dichos problemas acumulados en el tiempo y utilizan tal fenómeno para presionar al gobierno nacional.

Es clave la reacción del gobierno. Petro ha llamado a fortalecer la organización popular; y la ministra de Agricultura convoca a respetar la Constitución y a utilizar la legalidad, y no “invadir tierras”.

En otros países vecinos algunos gobiernos progresistas y de izquierda han cometido graves errores en esa materia. No han sabido combinar la lucha “por arriba” y la fuerza “desde abajo”.

- El presidente Evo en Bolivia reprimió al pueblo por defender el TIPNIS[1] y por la protesta contra la subida del precio de la gasolina (“gasolinazo”). 

- En Ecuador el presidente Correa se enfrentó con los pueblos indígenas y apresó injustamente a líderes por oponerse al extractivismo depredador (minería y exploración petrolera).

- Dilma Rousseff en Brasil reprimió las protestas juveniles y la oposición a la forma como se manejaron diversos temas relacionados con la realización de los Juegos Olímpicos y el Mundial de Fútbol.

Muchos más gobiernos progresistas y de izquierda no han sabido manejar este problema.

Es claro que las “derechas” pueden utilizar la movilización popular para desestabilizar a un gobierno que inicia su administración dado que las necesidades apremian y la gente tiene expectativas muy altas y, a veces, desproporcionadas.

Frente a esa situación es donde un gobierno de cambio debe demostrar su naturaleza democrática y su mirada de mediano y largo plazo.

Ir despacio, sin afanes y sin aventuras” no significa desmovilizar al pueblo.

Al contrario, hay que fortalecer la organización y la movilización popular, y orientarla para que se concentre en los aspectos que sirven a un verdadero cambio: transformación del aparato productivo, paz integral o “total” y democracia a todo nivel.

Los gobiernos del cambio no deben reprimir al pueblo. No obstante, todos debemos comprender que todavía no se ha accedido al “Poder” y que las fuerzas populares solo han llegado a través de Petro y Francia a ocupar “una parte” del gobierno. Se requiere acumular mucha más fuerza organizada, consciente y transformadora.

En el caso del Norte del Cauca la presión que desarrollan los Nasas sobre las tierras dedicadas al cultivo de la caña de azúcar está obligando a las comunidades negras -que fueron quienes “domesticaron” ese territorio- a identificar sus intereses frente a la pretensión indígena y al poder de los ingenios azucareros.

Muchos temas y conceptos se conjugan en ese conflicto. Propiedad y función de la tierra, producción y medio ambiente, interculturalidad y ancestralidad, reconstrucción histórica y memoria colectiva, etc. El programa político del Pacto Histórico cuenta con las herramientas para contribuir a juntar voluntades y a unificar diversos sectores sociales para avanzar por nuevos caminos.

Diálogo y más democracia es la fórmula.    


[1] TIPNIS: Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure. 

miércoles, 24 de agosto de 2022

Dos semanas de gobierno en búsqueda de un futuro mejor

Gustavo Petro con Bruce MacMaster en congreso de la ANDI

Dos semanas de gobierno en búsqueda de un futuro mejor

Popayán, 24 de agosto de 2022

15 días completa Gustavo Petro al frente del gobierno. Durante estas 2 semanas acabó de conformar su equipo, posesionó a ministros y funcionarios de alto nivel, y dio cátedra a todo nivel. En cada acto ratificó su voluntad de cambio. Se reunió con empresarios, banqueros, alcaldes y gobernadores, comunidades indígenas, y realizó 4 consejos de seguridad en sendas zonas estratégicas (Chocó, Llanos Orientales, Magdalena Medio y Providencia).

En cada encuentro planteó las líneas estratégicas de su gestión: política de industrialización de nuevo tipo para generar riqueza y enfrentar el cambio climático; democratización del crédito para fortalecer a amplios sectores productivos; implementación de la “seguridad humana” para construir la paz; nuevos enfoques de ordenamiento territorial para enfrentar la corrupción, el narcotráfico y la minería ilegal, y el relacionamiento del gobierno con la gente.

Petro no desentona respecto de lo que planteó en campaña electoral. La conformación de su gabinete también corresponde con la coalición de fuerzas políticas que construyó tanto con el Pacto Histórico (progresismos, izquierdas y organizaciones sociales) como con el “frente amplio” (verdes e independientes) y con el “gobierno incluyente” del Acuerdo Nacional por la vida y la paz, que a su vez se corresponde con la composición partidista del Congreso.

Así mismo, inició el proceso de restablecimiento de las relaciones a todo nivel con el gobierno de Venezuela y dio los primeros pasos para retomar el proceso de negociación con el ELN a fin de avanzar hacia la “paz total”. Paralelamente, depuró –con cierta tranquilidad y sin aspavientos- la cúpula del Ejército y la Policía, lo que significó el retiro de más de 30 generales de ambas fuerzas armadas, hecho que tocó la fibra reaccionaria del “uribismo”.

Lo más destacable de los nombramientos, posesiones, encuentros, decisiones y anuncios, ha sido el sentido práctico y la capacidad de persuasión mostrada por Petro para sintonizarse con la sociedad. Podríamos decir que ha logrado tranquilizar a quienes estaban preocupados y nerviosos (empresarios, banqueros, etc.). El presidente de Asobancaria terminó diciendo en un encuentro que “vamos a trabajar juntos”, lo que refleja ese ambiente de consenso inicial.

Luego de que durante la posesión de su gabinete se lanzaran un poco precipitadamente proyectos de reforma por parte de algun@s ministr@s (salud, educación, laboral, electoral, minas y energía, etc.) y de que se presentara ante el Congreso la reforma tributaria, el gobierno de Petro ha decidido centrar sus esfuerzos en sacar adelante el tema fiscal para asegurar los recursos financieros que requiere para responder a los compromisos adquiridos en política social y tratar de equilibrar el presupuesto. Las otras reformas quedan aplazadas.

El balance de este inicial ejercicio es bastante positivo. El tono, el ritmo, la forma y el contenido de estos primeros pasos muestra que Petro tiene visión estratégica, que está preparado para asumir la tarea y que es capaz de adecuarse a las circunstancias. A diferencia de otros gobernantes de América Latina, no se amarra a definiciones previas y ha planteado que hace parte de quienes “están en una búsqueda”. Y, así mismo, llama al pueblo y a las comunidades a organizarse con autonomía frente al gobierno para hacer su parte.

El único incidente que muestra la realidad de la “alianza inter-clasista” y de la “coalición multipartidista”, y que deja ver el papel de las diversas fracciones de la “burguesía emergente” y de su sector “burocrático”, fue lo ocurrido en la elección del Contralor. A pesar que finalmente la dirección parlamentaria del Pacto Histórico logró mantener la “unidad” con liberales, conservadores, la “U” y hasta obtener el respaldo de Cambio Radical y del Centro Democrático, se alcanzaron a ver las precarias y débiles costuras de ese tipo de alianzas.

¿Cuál es el eje estratégico que obliga a que la oligarquía financiera, los grandes terratenientes agro-industriales (cañeros, bananeros, palmeros, etc.), los industriales existentes (alimentos, cemento, confecciones, etc.), las diversas fracciones de la “burguesía emergente” e incluso sectores del gobierno estadounidense se mantengan al lado de un gobierno (Petro y Francia) que representa a sectores populares (trabajadores, campesinos, profesionales precariados, pequeños y medianos productores, informales, desempleados, indígenas, afros, etc.)?

¿Qué tipo de propuestas y actitudes son las que influyen para que esos sectores de las clases dominantes no se pongan al lado de los “terratenientes despojadores” y de la fracción burocrática más corrupta y reaccionaria de la “burguesía emergente”, que ya prepara movilizaciones contra el gobierno progresista en alianza con sectores golpistas del ejército?

Es indudable que las elecciones mostraron las tendencias predominantes en la sociedad colombiana y que sólo los sectores más retrógrados se niegan a reconocer. La gente votó contra la corrupción político-administrativa, quiere consolidar la paz pasando la página de violencia y, apoya –sin que todavía lo asimile bien- un proceso de cambio del aparato productivo (industrialización) que incluya el desarrollo de nuevas fuentes de energías limpias.

Es por ello que Petro tiene la iniciativa. Así se apoye en una “alianza interclasista” y en una “coalición multipartidista” que por esencia es precaria e inestable, mientras el gobierno progresista muestre con actos visibles y comprobables que está sintonizado con esas causas y alimente a diario esa “esperanza de cambio”, no solo podrá mantener a raya a sus enemigos irreconciliables sino que podrá –con resultados tangibles en lo económico y social- sostener y consolidar acuerdos con sus aliados durante el mayor tiempo posible.

Sabemos que la oligarquía financiera es la que más chilla. “Quiere coger los mangos más bajitos”, o sea, no quiere asumir sacrificios. Sabe que una política seria y consistente de industrialización basada en el cambio de la matriz energética puede afectar su alianza con el capital transnacional pero, no puede oponerse de frente porque aparecería como una clase mezquina y antinacional. Por su lado, los grandes terratenientes agroindustriales saben que el fortalecimiento del mercado interno puede traerles grandes beneficios y solo temen que la propuesta de reforma agraria desencadene procesos que afecten sus intereses territoriales en regiones como el Norte del Cauca o que una drástica reforma laboral encarezca el costo de la mano de obra, aunque eso lo pueden resolver con mayor mecanización.

Las diversas fracciones de la “burguesía emergente” son las que están más cómodas –por ahora- dentro de esa “alianza interclasista”. Su fracción burocrática aspira a reemplazar a los contratistas “uribistas” que habían monopolizado los negocios estatales. La fracción proveniente de los pequeños productores agrarios presiona por la democratización del crédito y aspira a industrializar sus procesos productivos. La fracción que tiene origen en economías ilegales está interesada en legalizar sus activos y convertirse en gran burguesía. Y otros sectores provenientes del comercio y la “burocracia de la paz”, aspiran a colocar al Estado a su servicio y competir con los demás sectores capitalistas en mejores condiciones.

Mientras tanto, los sectores populares no pueden reducir su acción a tramitar las reformas en el Congreso de la República. Tampoco pueden centrarse en aspectos puntuales de sus respectivos sectores que los pueden dividir y darle la oportunidad a las clases dominantes para desgastar al gobierno (caso del enfrentamiento entre indígenas y comunidades negras en el Norte del Cauca). Deben asumir con integralidad los temas centrales que ha planteado Petro, que apoyó el grueso del pueblo y adaptarlos a sus realidades locales y regionales:

-     Organizarse “desde abajo” para combatir la corrupción a todo nivel, incluido los gobiernos locales y regionales, y el interior de sus organizaciones sociales;

-      Luchar a brazo partido por consolidar la paz, presionando a guerrillas como el ELN a desmovilizarse e integrarse al cambio que está en desarrollo, contribuir con el desmantelamiento de los grupos delincuenciales, asociarse para sustituir los cultivos de uso ilícito y para acabar con la minería ilegal en beneficio de los mineros artesanales; y

-   Organizarse para impulsar procesos de industrialización y proyectos de generación de energías limpias en todos los niveles de la producción y en los diversos territorios del país.

En síntesis, debemos impulsar la organización para la producción, construir más democracia y participación “desde abajo”, y desarrollar un espíritu práctico y anti-burocrático. Son las claves para que el pueblo aproveche esta increíble oportunidad de avanzar en paz hacia un futuro mejor. Tenemos cómo hacerlo “por arriba” y “desde abajo”, sin afanes ni aventuras. 

 

miércoles, 10 de agosto de 2022

Petro y Francia: formas moderadas y coherencia transformadora

 

Joven colombiano con un letrero en la posesión de Gustavo Petro

Petro y Francia: formas moderadas y coherencia transformadora

Popayán, 10 de agosto de 2022

“Solo habrá un futuro si equilibramos nuestras vidas y la economía de todo el mundo con la naturaleza”.

Gustavo Petro, presidente de Colombia

Se me ha pedido comentar el discurso de Gustavo Petro en su posesión del 7 de agosto en la plaza de Bolívar frente a más de 100 mil personas, los invitados nacionales e internacionales, los integrantes del nuevo Congreso y millones de personas que lo observaron por televisión. Pienso que es necesario analizar el conjunto del evento, el contenido de sus palabras, la simbología del suceso, para avizorar el rumbo de su gobierno y de nuestra sociedad.

Observo bastante concordancia entre el contenido del discurso con el simbolismo expresado en la Plaza de Bolívar. Fue una pieza de oratoria emotiva, moderada y tranquila; de reivindicación de la lucha popular; de llamado a la unidad y a la paz; coherente con su pasado y con la historia de este país; solidaria y justa con los sectores más humildes y excluidos; latinoamericanista y ambientalista; y de gran visión estratégica hacia el futuro.

Cada uno de esos aspectos se plasmó en el evento mismo. La presencia de miles de personas que llegaron de diferentes regiones trasmitía fuerza y fiesta popular, diversidad social y étnica, rebeldía femenina y juvenil, y expresión de que el triunfo electoral y la misma posesión presidencial de Petro y Francia, son una continuidad del “estallido social” con toda su carga de movilización y protesta, de creatividad y arte, y de inconformidad y esperanza.

Y por otro lado, el escenario mismo (plaza y capitolio), la ceremonia formal (desfiles, bandas e himnos), el protocolo reglamentario (discursos, juramentos, presentación de dignidades acompañantes e invitadas), el incidente de la espada de Bolívar y demás formas propias de un evento de ese carácter, muestran la existencia y continuidad de un Estado colonial y de una “república cortesana”. Y frente a esa vieja y caduca estructura estatal irrumpe “desde abajo” una democracia que se alimenta de rebeldía e irreverencia popular.   

La ausencia de los presidentes de Cuba, Nicaragua y Venezuela fue compensada con la no presencia de Biden. En ese equilibrio estratégico estaban fuera de lugar el rey Felipe VI de España y el presidente Lasso de Ecuador que fueron abucheados por la multitud. No obstante, Petro sabe que el momento geopolítico es diferente al de hace varios años y que para unir a la nación y a Latinoamérica se requiere del “no alineamiento” y de mucha prudencia.

Podemos decir que la actitud y el discurso de Petro son fruto del aprendizaje que han hecho las izquierdas y progresismos latinoamericanos. Han aprendido con creces que una cosa es el entusiasmo revolucionario, los sueños insurreccionales y las buenas intenciones, y otra, muy diferente, enfrentar el poder apabullante del gran capital que no solo se manifiesta en la acción de los Estados imperiales sino también en la fuerza rutinaria del poder financiero.

Petro hace un llamado urgente a construir la unidad de América Latina. Es el eje de su visión estratégica. A partir de ese bloque regional se propone incidir a nivel global para enfrentar la crisis ambiental y la llamada “guerra contra las drogas”. Son tareas absolutamente relacionadas que afectan de manera directa la vida de los colombianos y de la humanidad en general. Y así, deja ver que todas sus acciones están calculadas para impulsar ese propósito.

Podemos afirmar que la organización del evento, las formas diversas allí motivadas y expresadas, el carácter de los invitados, el tono y el contenido de su decálogo para el país, y los diversos nombramientos de ministros y altos cargos, se corresponden con esa estrategia. Tratará de avanzar con tacto y con mucho cálculo para sumar y no restar. Sabe que la tarea de industrializar y, a la vez, cambiar el modelo económico y energético de Colombia, solo será realidad en el marco de ese bloque regional que es garantía de efectiva soberanía.

No es casual entonces el nombramiento de César Ferrari en la dirección de Planeación Nacional. Su visión está plasmada en este excelente artículo que envía señales contundentes sobre las pretensiones que se ha planteado Petro y que expresó en la entrevista con Gabriel Boric al otro día de la posesión: la necesidad de la integración a todo nivel de América Latina, de contar con una moneda y un mercado común, y de impulsar una tributación progresiva para financiar la innovación tecnológica e industrial de nuestros países.

Petro una vez posesionado ha enviado mensajes contundentes a sus colaboradores y al pueblo colombiano. Llama a los nuevos funcionarios ser responsables, austeros, conectados con la realidad, a no dejarse “deslumbrar del poder”, a producir resultados concretos, a ir despacio y con buena letra. Francia Márquez, con su gira previa a la posesión se encontró con Lula, Evo, Cristina y otras personalidades de Sudamérica y seguramente trasmitió esa visión.

Las “nuevas izquierdas” y los “nuevos progresismos” de Colombia y América Latina puede que tengan formas y maneras moderadas pero después de duros aprendizajes saben que nuestras sociedades con sus procesos productivos atrasados, sus economías dependientes, sus rezagos coloniales y de repúblicas cortesanas, necesitan de esfuerzos sostenidos y consistentes para lograr transformaciones estructurales.

Y por ello, se distancian de los discursos retóricos y de los afanes poco estratégicos (“antimperialistas”, “anticapitalistas”) que nos han dividido y nos han llevado a escenarios de enfrentamiento desigual y a derrotas inevitables. Y todo indica que nuestro pueblo -después de haber soportado una guerra instrumentalizada por el imperio estadounidense por más de 60 años- tiene la suficiente paciencia y capacidad de lucha para empujar “desde abajo” en la misma dirección. Con tolerancia y prudencia pero con voluntad y disciplina indestructible. 

jueves, 4 de agosto de 2022

La alianza interclasista, los espacios y niveles de acción, y el nuevo gobierno

 

Iván Velazquez, ministro de Defensa designado y Gustavo Petro, presidente electo

La alianza interclasista, los espacios y niveles de acción, y el nuevo gobierno

Popayán, 4 de agosto de 2022

La alianza interclasista

Hemos planteado que se ha generado una alianza interclasista. Fue surgiendo como resultado de la lucha de las últimas 4 décadas contra el neoliberalismo, por la paz y democracia, y en defensa de la vida humana y de la naturaleza. Se concretó en la lucha contra el uribismo y lo que él representa, o sea, los intereses de los terratenientes despojadores de tierras y las élites corruptas y criminales.

También, afirmamos que a la cabeza de esa alianza interclasista se han colocado sectores de la “burguesía emergente y burocrática”. A su lado -consciente o inconscientemente- aparecen sectores de los trabajadores, campesinos, pequeños y medianos productores, informales y desempleados, pueblos y etnias, y “juegan” -a su manera- sectores de la oligarquía financiera que aspiran mantener sus privilegios.

En ese sentido, el gobierno que encabeza Petro y Francia es solo el inicio (la apertura, los primeros pasos) de un nuevo período en el que el uribismo debe ser definitivamente derrotado, se deben restituir las tierras despojadas y debe salir a la luz toda la verdad (como está ocurriendo) sobre la corrupción y los crímenes.

Sin embargo, la complejidad consiste en que otros sectores de la oligarquía estuvieron comprometidos con esa corrupción y con esos crímenes (tal vez no de forma “directa”), y entonces, van a forcejear al máximo para “pasar de agache” e impedir que se haga justicia.

Además, tratarán de convertir la contradicción con el uribismo en el problema principal, a fin de impedir que el nuevo gobierno avance en otros temas que son fundamentales para el conjunto de la población como lo relacionado con el modelo económico y energético, la reforma agraria, la justicia social y la ampliación de la democracia, entre otros.

Es decir, dentro de esa alianza interclasista y dentro de cada uno de los “espacios” que la lucha ha generado, se inició la lucha que va a determinar el carácter del nuevo período que se está abriendo. En esta nueva etapa se definirá si la “burguesía emergente” termina aliada con la oligarquía financiera “para que todo siga igual” o si los sectores populares obligan a esa burguesía emergente a avanzar por nuevos caminos democráticos y sociales (o se desenmascara).

Ese es el reto que está en frente. No se resolverá de un momento a otro y no será fácil, pero ya empezó. Y claro, surgirán quienes confunden reconciliación con “conciliación de clases”.   

Los “espacios” de acción

El proceso de lucha del pueblo colombiano ha generado un serie de “espacios” de acción política para enfrentar el nuevo período que se abre en este país. Quien pretenda interactuar en esos espacios debe ser consciente de sus diferencias y complejidades. Esos espacios son:

El Pacto Histórico: Es la sumatoria de partidos, movimientos políticos y personalidades políticas progresistas y de izquierda, por un lado, y por el otro, de organizaciones sociales. 

El “frente amplio”: Es el Pacto Histórico inicial + los sectores políticos y personas que se sumaron en la última parte de la campaña electoral (“verdes”, liberales independientes, etc.).

La “coalición de gobierno súper-amplia”: Es el “frente amplio” + los partidos políticos que se declararon de gobierno (liberales, conservadores, la U, etc.).

El “gobierno incluyente”: Está compuesto por las personas designadas en altos cargos, algunos de los cuales unos tienen carácter técnico-político y otros son cuotas políticas.

Los “niveles” de acción política

Aún antes de la posesión formal de Petro y Francia, se avizoran los “niveles” de acción política que desarrollarán los componentes de esa alianza interclasista y de cada uno de esos “espacios”.

En realidad, sólo existen dos (2) grandes niveles: a) La acción directa y b) la acción institucional.

a) La acción directa: Son los eventos (encuentros, congresos, movilizaciones, etc.) que realizan las diversas clases y sectores sociales para mostrar su fuerza, su nivel de unidad y sus pretensiones.

Ejemplos: Los pueblos indígenas ya realizaron en días pasados su propio “congreso” en Silvia (Cauca), aunque no tuvo un carácter totalmente autónomo y deliberativo. Tuvo al final un “tinte político-institucional” que le quitó filo y claridad.

Los grandes capitalistas (ANDI) realizarán el 7º Congreso Empresarial Colombiano en Cartagena entre el 10 al 12 de agosto de 2022. Y los “caficultores” realizarán el suyo a finales de año, y lo mismo harán otros sectores sociales y gremiales.

b) La acción institucional: Son todas las actividades que se hacen a través del Estado y gobierno (ejecutivo, legislativo, judicial, electoral y poder público).

Este “nivel” se va a traducir básicamente en cinco (5) tipos de acciones:

- El trabajo legislativo (leyes, actos legislativos, etc.)

- Los actos administrativos (decretos, resoluciones, decisiones, etc.)

- El contacto directo con la gente para fortalecer la fuerza (diálogos regionales, pedagogía política en medios, redes, etc.)

- La acción interinstitucional entre el gobierno central (“nacional”) y los gobiernos de los entes territoriales (distritos, municipios, gobernaciones).

- La acción política internacional (encuentros, alianzas, tratados, etc.) 

Observaciones iniciales

Si no existe una mínima Identidad de Clase y no se construye una estrategia clara frente al escenario complejo de la existencia de esa alianza interclasista y si no se sabe actuar en los diferentes “espacios” y “niveles”, la agudización de las diferencias y contradicciones que existen entre personas, grupos, partidos, clases y sectores sociales, vigorizará a los que ya son fuertes (oligarquía financiera y burguesía emergente) y debilitará a los sectores populares.

Si no se construyen unos mínimos principios éticos y de comportamiento coherente entre las fuerzas y personas interesadas en el “CAMBIO”, muy fácil y rápidamente se desgastará tanto el Pacto Histórico como sus fuerzas internas. Y así, el frente amplio y la coalición súper-amplia, terminarán siendo un obstáculo para el logro de los objetivos propuestos por el nuevo gobierno.

Ya tenemos dos (2) ejemplos de lo que puede suceder si no existe esa claridad: el proyecto de rebajar sueldos y quitar privilegios a los congresistas que ya está “semi-empantanado”, y la forma como se está actuando frente a la elección de nuevo Contralor General, que está “semi-empañada”, son muestras de lo que puede ocurrir si no se afina la estrategia y la acción.

Y también, contamos con un ejemplo de cómo actuar: los avances en el tema de la “paz total”, la lucha por la restitución de tierras y reparación de las víctimas, y demás temas relacionados con el saneamiento de las Fuerzas Armadas, muestran una ruta y una forma de acción para aprovechar -con sentido práctico- los espacios y terrenos que está abriendo el triunfo de las fuerzas progresistas.

jueves, 28 de julio de 2022

El “chicharrón” que hereda Petro


 El “chicharrón” que hereda Petro

Popayán, 28 de julio de 2022

Duque entrega el país al nuevo gobierno como si fuera un gobernante exitoso y un gran ejecutor de políticas públicas. Se jacta de las cifras de la reactivación económica reconocidas por la OCDE -ocurrida después de la pandemia- adjudicándose logros que no son suyos.

No menciona en sus balances y rendición de cuentas que algunos buenos resultados económicos dependen de factores de carácter internacional o de fenómenos estructurales.

No dice que el aumento en los precios del petróleo y el carbón que fue causado por la invasión de Rusia a Ucrania,  ha servido para equilibrar el déficit fiscal del gobierno.  

No explica que el incremento en los ingresos de los exportadores de café y otros productos que es consecuencia de la devaluación de la moneda colombiana contribuye con la dinámica económica interna aunque dispara hacia arriba la deuda externa (pública y privada).  

Y, lo principal, no reconoce el papel de los ingresos del narcotráfico que funcionan como un “macro-estabilizador” de la economía que muy pocos países tienen como respaldo para impedir la profundización de la crisis que vive una gran parte del mundo.

De acuerdo a cifras de la UNODC, la capacidad de producción de coca por hectárea y de clorhidrato de cocaína por tonelada de hoja de coca ha aumentado en forma significativa. Han mejorado las técnicas de cultivo y aumentado la productividad del procesamiento.

Y como dichos recursos se irrigan hacia la economía legal a través del comercio de insumos, pago de mano de obra, transporte, inversión en construcción y negocios de diversa naturaleza hasta llegar a los bancos, Colombia puede presentar cifras superiores a otros países vecinos.

No obstante, aparte de esas cifras la realidad es oscura y trágica. El desempleo se mantiene (10,6%) y en el caso de las mujeres 13,7 y los jóvenes pasa del 19%. La inflación en junio se acerca a 2 cifras (9,67%) según el Dane y el hambre crece y se acrecienta entre los pobres.

Y lo más grave, los grupos delincuenciales que son el soporte armado del narcotráfico que reemplazaron en muchas regiones a las Farc, ya no se contentan con ser la “policía rural de los narcos” como ocurría con esa guerrilla. Hoy se enfrentan con el Estado como ocurre con el “plan pistola” con el que han asesinado a la fecha a más de 35 policías.

Ahora son cuerpos armados con cierta autonomía que controlan los negocios del tráfico de armas, la extorsión de pequeños y medianos comerciantes, el tráfico de personas, las apuestas y el crédito ilegal (“gota a gota”) y que luchan entre ellos por el control territorial.

Dado que el gobierno de Duque fue cómplice con el fortalecimiento de los grupos armados ilegales (sean de origen paramilitar, guerrillero o delincuencial), por cuanto permitió su crecimiento para desacreditar el “proceso de paz”, hoy ese “chicharrón” le corresponde enfrentarlo al gobierno de Petro.

Por lo anterior, no es casual el nombramiento de Iván Velázquez como Ministro de Defensa. Seguramente Petro ha encontrado a importantes sectores de las Fuerzas Armadas que se cansaron de la corrupción de la cúpula “uribista” y están dispuestos a sanear al ejército y a comprometerse con atacar a fondo tantos problemas de seguridad y de delincuencia.

No obstante, es un “chicharrón” de alta complejidad. La única forma de enfrentarlo es acabar con el combustible que alimenta esa violencia, o sea, el narcotráfico. Y para hacerlo se tiene que enfrentar la política “prohibicionista” que impone el gobierno de los EE.UU.

Esa política de prohibición es la que crea las condiciones artificiales para que el negocio de la cocaína adquiera las dimensiones increíbles. Y, es claro que en medio de la crisis que vive el capitalismo, ellos no van a renunciar a un negocio que les genera pingües ganancias.

Además, necesitan justificar su “guerra contra las drogas” que ha sido un instrumento muy eficaz para intervenir en países como Colombia y México, en donde agencias como la DEA y la CIA, actúan a sus anchas para desestabilizar gobiernos y atacar potenciales enemigos.

Es por ello que en Washington no han nombrado al embajador en propiedad en Colombia dado que están a la expectativa de la actitud del nuevo gobierno en política interna y externa, y especialmente, frente a la “lucha contra las drogas” y la extradición.

Además, como quien no quiere la cosa, Biden envía a Samantha Power como cabeza de la delegación estadounidense a la posesión de Petro y Francia. Ella es una de las impulsoras de la “doctrina de la intervención humanitaria”, alumna avanzada de los “halcones gringos” en Bosnia y los Balcanes, y actual directora de la USAID. Es un mensaje cifrado.

En fin, ese “chicharrón” es en realidad un “hueso duro de roer” y deberá ser masticado con muy buen tacto y paciencia. 

miércoles, 27 de julio de 2022

La liberación de la mujer y la música del “despecho”

 

Darío Gómez, "el rey del despecho" y otros cantantes

La liberación de la mujer y la música del “despecho”

Popayán, 27 de julio de 2022

Colocando el foco en el tema de la música, se ha encontrado una ligazón entre el tango argentino con la realidad y evolución de una región colombiana en donde, por su desarrollo socio-económico, se presenta una irrupción de la mujer en el campo laboral, y por ende, en las luchas sociales y sindicales de este país.

En el proceso de entender la relación entre el surgimiento del tango y la forma en que en muchas de sus canciones más famosas se aborda el tema de la mujer se pudo constatar que en la región de Colombia conocida como la Antioquia Grande, que comprende los departamentos de Antioquia, Caldas, Risaralda y Norte del Valle, durante la década de los años 20 y 30 del siglo XX, el tango tuvo mucha acogida entre la población, especialmente entre los hombres. Fue tanto así que, en uno de los viajes de presentación del famoso cantante Carlos Gardel muere en Medellín en 1935 en un accidente de aviación.

Es así como en el proceso de investigación sobre esa relación entre el tango y la región de Antioquia, se encuentra que antes de que ese género musical fuera traído por las clases altas de Medellín, cuando ya había adquirido cierto estatus en Argentina, existía una música de carácter popular, con aires surgidos supuestamente en las estaciones del Ferrocarril, que se le denominó “música de carrilera” o “música de cantina”, conocida también como “guasca” o simplemente “carrilera” que posteriormente dio origen a la “música del despecho”.   

Esa “música de carrilera” tenía una base inicial de géneros autóctonos colombianos (bambucos, guabinas, bundes, etc.) pero recogía “influencias de la música regional mexicana en sus variantes: mariachi, corrido, norteña, huapango y además influenciada por el tango, vals, tonadas, zambas, pasillos argentinos y boleros ecuatorianos y peruanos” (López, 2018).

En relación a este tipo de música (carrilera, guasca, “del despecho”) vale la pena traer a colación una cita de Adolfo Albán Achinte en su texto “La música del despecho: ¿El sentimiento de lo popular?” nos dice lo siguiente:

Como también ha sucedido en Colombia con la tecnocumbia, la música guasca —elaborada a partir de las manifestaciones de la música campesina de la meseta cundiboyacense (región entre Bogotá en Cundinamarca y Tunja en Boyacá)— o la música de carrilera con sus corridos y merengues, escuchada especialmente por los(as) recolectores(as) de café del Eje Cafetero, la música “del despecho” ha sido blanco de adjetivaciones que tratan por doquier de reducirla a meras invitaciones al llanto y la embriaguez en bares y cantinas, con letras chabacanas que llaman a la angustia y la desesperación.

Ha sido acusada también de puro sentimentalismo de los sectores populares, escondiendo todo lo social que en el trasfondo re-presenta y significa, en una realidad atribulada por la desesperanza y la desazón de la guerra que ha cruzado toda la historia republicana de esta nación, y en un pueblo que ha tenido que esperar, “con resignación” —como dicen las abuelas— el aplazamiento de oportunidades que dignifiquen la vida y la carguen de sentidos. (Albán, 2014)

Haciendo el parangón o comparación con lo relatado por Dolores Juliano (1992) en cuanto a la realidad que se vivió en los alrededores de Buenos Aires y otras regiones de Argentina cuando se presenta la migración europea, y la situación que se vivía en relación al número de mujeres frente al de los hombres, se pudo constatar que en la región de Antioquia se presentó un fenómeno similar pero no por causa de la migración sino por el desarrollo capitalista que desde finales del siglo XIX y con mayor fuerza, después de 1910, se presentó en esa región, especialmente en Medellín, capital de esa provincia.

Es conocido en Colombia que desde principios del siglo se impulsó en esa ciudad un proceso de industrialización financiado con recursos acumulados por los grandes terratenientes y mineros que habían impulsado dos procesos paralelos de producción. Una, la minería de oro con peones y trabajadores de origen mestizo, y otro, el proceso de colonización cafetera.

Esa clase social con tradición colonial y heredera de los esclavistas del Gran Cauca, se aliaron con otros capitalistas que empezaban a despuntar en Cali, para desmenbrar esa vieja provincia que tenía como capital a Popayán, y reorganizan el Estado colombiano en 1886, con la nueva Constitución Política que intentaba “modernizar el país” pero manteniendo el control férreo sobre la mayoría de la población compuesta de campesinos, indios y negros.

Es así como se crean una serie de fábricas en Medellín, de textiles, cervecerías, bebidas y procesadoras de alimentos, calzado y sombreros, y muchas otras áreas de la producción manufacturera. En ellas eran contradas en su mayoría mujeres jóvenes.

Así lo comprueban numerosos estudios en donde se afirma:

Esta variedad de empresas evidencia la diversidad de sectores económicos en las primeras dos décadas del siglo XX en Medellín. De esta manera, la investigación reveló que, para mayo de 1916, en Medellín ya había más de 70 industrias que producían elementos tan variados como cigarrillos, granos, bebidas, libros, tejidos y fósforos. Empresas que crecieron y catapultaron la ciudad como un polo de desarrollo nacional. (Giraldo, 2013).

Este proceso de industrialización trajo como consecuencia el fenómeno de la migración del campo a la ciudad; proceso que había sido acompañado por la construcción del ferrocarril que, facilitaba la comunicación entre el campo y la ciudad.

Es así como las mujeres antioqueñas y, particularmente las mujeres que llegaban a Medellín a vincularse a las numerosas fábricas, vivieron una serie de experiencias nuevas en relación a las mujeres campesinas, acostumbradas a una vida aislada, con costumbres campesinas, influidas por la religión cristiana y dedicadas a ser madres (hasta de 10 o más hijos, porque eran obligadas a “casarse” a temprana edad) y compañeras de sus esposos “hasta que la vida nos separe”.

En la historia del movimiento obrero colombiano aparece como una de las figuras icónicas la dirigente María Cano, la denominada “Flor del Trabajo”, quien era parte de una familia de clase media pero que, como lo explica Ricardo Sánchez, se comprometió y lideró a las obreras de Medellín no solo en el terreno de las reivindicaciones laborales sino en la lucha por lograr cambios estructurales en la sociedad. Así nos lo relata:

María Cano era hija de su tiempo y de su sociedad, que encontraron en su espíritu inquieto y versátil una disposición abierta a comprometerse en el mar bravío de las contradicciones de época. Algunos hitos a señalar explican el desarrollo de esta maravillosa mujer y líder política del pueblo, sin par en los anales de la historia republicana de Colombia. Aún hoy día, de mayor participación de la mujer en las lides políticas y laborales.

 Fueron numerosas las huelgas y movilizaciones sociales que protagonizaron las mujeres obreras de Medellín, aunque dicho proceso de organización no logró consolidarse y trascender hacia toda la nación debido a que por la época los valores culturales de tipo clerical y conservador influían incluso entre los integrantes de los partidos de “izquierda” (socialistas y comunistas), que -por su formación-, colocaron en los años 30 del siglo XX al poderoso movimiento obrero y campesino que surgía en Colombia por aquella época, en manos de la dirigencia de las castas dominantes encabezadas por el partido liberal.

Incluso, María Cano y demás dirigentes sociales y políticos de su talla como Tomás Uribe Márquez, Ignacio Torres Giraldo, Raúl Eduardo Mahecha y otros, fueron relegados de la dirección del partido comunista (fundado en 1930) y perseguidos y aislados con la ayuda de los partidos de las clases dominantes de la época (Uribe, 1994).

Conclusión

Volviendo sobre la relación entre la música y la situación de la mujer medellinense y antioqueña, se puede observar cómo en la letra de las canciones se refleja el mismo sentimiento del hombre que no puede controlar a la mujer, porque se le ha salido de control, ya sea porque migró a la ciudad o porque tiene un trabajo y no depende de él, y entonces se queja de las desgracias de un amor no correspondido o de aquella mujer que “lo dejó por otro”.

La canción “Bolero falaz” de la banda antioqueña “Aterciopelados”, que han trabajado al igual que el cantante Juanes, el contenido y las formas del género “de carrilera” o de música del despecho, reflejan muy bien en éste aparte de su canción, las expresiones de una mujer que se ha liberado del hombre y que le habla de tú a tú, en igualdad de condiciones.

Buscas en mis bolsillos pruebas de otro cariño

Pelos en la solapa, esta sonrisa me delata

Labial en la camisa, mi coartada está hecha trizas

Estoy en evidencia, engañar tiene su ciencia

Estoy hasta la coronilla

Tú no eres mi media costilla

Ni la octava maravilla

Malo si sí, malo si no, ni preguntes

Ya no soy yo, fuera de mí es que me tienes

Que si vengo, que no voy

Que si estoy, que me pierdo

Que si tengo, que no doy

Que si estoy, que me vengo

Es reflejo de un proceso de liberación femenina, que en el conjunto de las canciones de un Darío Gómez, El Charrito Negro, Luis Alberto Posada o Johnny Rivera, presentan la versión del hombre que todavía no entiende o no acepta una actitud de igualdad de la mujer, y entonces, en sus canciones reflejan la frustración que sienten por esa situación que es achacada a la mujer, con referencias a la “mala mujer”, “traicionera”, etc.

Bibliografía

Albán Achinte, A. (2014). La música del despecho: ¿el sentimentalismo de lo popular? Revista Calle 14, Calle 14, vol. 4 número 3. Páginas 74-85. Recuperado de: 

Giraldo Cerón, A. F. (2013). Medellín emprendió desde la primera década del siglo XX. Revista Científica Universidad de EAFIT. 

Juliano, D. (1992) El juego de las astucias. Lecturas posibles de la situación de la mujer argentina. Editorial Horas y horas, Madrid, España.

López González, L. N. (2018). La música popular y el amor de Colombia. Conexión Capital.

Sánchez, R. (2018). La flor del trabajo. Banco de la República. Red Cultural. Recuperado de: 

Uribe, M. T. (1994). Los años escondidos. Sueños y rebeldías de la década del veinte. Cestra-Cerec. Santafé de Bogotá, Colombia.