sábado, 30 de julio de 2016

¡NO A LA DEMAGOGIA DEL PLEBISCITO!

¡NO A LA DEMAGOGIA DEL PLEBISCITO!

Popayán, julio 30 de 2016

Si en Colombia existiera un verdadero movimiento democrático se podría impulsar una campaña más radical y fuerte que podría decir:

¡No a la demagogia del plebiscito!

Ya en mayo de 2014 se derrotó a Uribe y se le ordenó a Santos y a las FARC que acordaran la terminación del conflicto armado.

¿Para qué van a gastar recursos económicos que hacen falta para la nutrición, la salud, la educación, etc.?

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Lo que ocurre es con el cuento de la "paz" y el "plebiscito", la gran burguesía colombiana y el imperio global necesitan distraer y engatusar a la población. En realidad es un simple "juego", un embuste, un artificio, una trampa, sobre todo ideológica. Es un distractor perfecto.

A la Gran Burguesía le interesa –ante todo–, que la gente menos dormida y más dispuesta a "despertar", o sea, más o menos el 15% de la población (entre ellos la "izquierda" y los "progresistas"), se entretenga con ese "señuelo" mientras ellos pueden resolver, atenuar u ocultar temporalmente sus graves problemas económicos, que son:

  • Bajísima rentabilidad del capital
  • Enorme y creciente deuda pública
  • Inmanejable déficit fiscal
  • Nula inversión interna y externa
  • Desequilibrio total en la balanza de pagos (caída de las exportaciones y disparada de importaciones caras por la devaluación de la moneda - dólar caro)
  • Crisis en bancos y entidades financieras con amenaza de quiebras que ha empezado por cooperativas que manejan cartera de libranzas 
  • Consumo a la baja y gente con deudas impagas
  • Inflación hacia arriba y carestía
  • Desempleo en ascenso
  • Necesidad urgente de una nueva Reforma Tributaria (nuevos impuestos a la población, especialmente a los profesionales y clases medias con aumento del IVA y fuertes gravámenes a las rentas de trabajo). Se darán las formas de rebajarle impuestos al gran capital.
  • En general, les urge crear condiciones para una mayor entrega de nuestras riquezas al gran capital, ahora ya no sólo en el campo de la extracción de recursos naturales (petróleo, oro, carbón) sino en la "Nueva Economía" (industria, agricultura, turismo y comercio).
Y entonces, tratan de convencer a la gente de que esté dispuesta a hacer más sacrificios, a no ser intolerantes ni conflictivos, a construir la paz y la convivencia en beneficio de la “patria”.

Uribe, en ese sentido, sólo es otra marioneta –con apariencia de ser disfuncional–, para hacer más creíble el sainete.

Y Santos le va a pedir al nuevo Fiscal General una "fuerte campaña contra la corrupción"...

¡Qué tal!

lunes, 25 de julio de 2016

EL PUEBLO ESTÁ DESPERTANDO

EL PUEBLO ESTÁ DESPERTANDO

Popayán, 25 de julio de 2016

No es verdad que la gente pare de perseguir sus sueños porque sean mayores, se hacen mayores porque dejan de perseguir sus sueños.”

Gabriel García Márquez.
El pueblo está despertando y lo hará poco a poco
Empieza a ver lo que no podía ver antes, porque...
El conflicto armado era un velo que no lo dejaba ver
O si veía, no se podía expresar abiertamente.

El pueblo está despertando y lo hará poco a poco
Lo que estaba oculto o minimizado, está saliendo a flote
La corrupción, el desempleo, la desigualdad...
La injusticia, la iniquidad, la pobreza y un largo etcétera.

El pueblo está despertando y lo hará poco a poco
Aquellos a los que no les conviene que el pueblo despierte
Construyen nuevos velos para seguir engañando
La "paz que será el paraíso" o el "miedo al pasado" (que es el infierno).

El pueblo está despertando y lo hará poco a poco
Los artistas, escritores y deportistas llevan la delantera
Shakira dijo que "no habrá paz en un país con niños hambrientos"
Winner Anacona y Catherine Ibargüen le hicieron el feo al gobierno

El pueblo está despertando y lo hará poco a poco
En los últimos años hemos sido testigos de continuas protestas y paros de...
Indígenas, campesinos, trabajadores, camioneros, mineros y maestros
Profesionales precariados y pequeños empresarios quebrados.

El pueblo está despertando y lo hará poco a poco
Pero quienes tienen que ayudar a quitar el velo
Y reaccionar a la nueva situación para avanzar... miran atrás,
Están engolosinados con el velo de la "paz" y de la "guerra".

El pueblo está despertando y lo hará poco a poco
Sólo quienes se conecten con la nueva situación
Podrán entender que detrás del escepticismo y la indiferencia
Existe una enorme rabia contenida que espera "explotar".

El pueblo está despertando y lo hará poco a poco
Sólo quienes comprendan los nuevos momentos podrán...
Transformar la "semi-instintiva" y "semi-inconsciente" indiferencia
En una avalancha consciente de acción transformadora.

El pueblo está despertando y lo hará poco a poco
Es urgente unir a quienes avizoran el futuro con nuevas miradas
Para construir un camino sin velos... con sueños y certezas
Arañando el cielo y arando la tierra.

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Nota: En el caso de las elecciones de los EE.UU., el candidato “republicano” Donald Trump desnuda la "realidad psíquica" de millones de trabajadores blancos y de algunos ricos (incluso de muchos hispanos y negros), a los que el "sueño americano" hace rato se les fue al piso. Están frustrados y no tienen otra forma más que expresarlo apoyando a este "pequeño Hitler" que es –en últimas– un estereotipado vendedor de ilusiones. Incluso el hecho de que sea un empresario de apuestas, un jugador, un multimillonario que ha vivido del espectáculo y el entretenimiento, los hace creer –o por lo menos "dudar" o imaginar–, que de pronto el tipo tiene, como un mago, un "as debajo de la manga".

Pero además, como Trump es multi-millonario, el apoyo de toda esa gente inconforme y frustrada es, a la vez, un castigo para toda la clase política –incluyendo republicanos y demócratas–, a los que la gente identifica como "pobretones que se han enriquecido a punta de lobby y corrupción". Es una situación interesante en donde "lo desconocido” pero rebelde e irreverente, así pueda ser "malo", es mucho mejor que "lo malo conocido". Es como un salto al vacío. El concepto de "sinthome" de Lacan, da muchas pistas sobre ese fenómeno.


Y en Colombia lo que llamo "semi-instintiva" y "semi-inconsciente" indiferencia de las mayorías del pueblo por el "proceso de paz", podría ser un fenómeno parecido –un rechazo a todos (Santos, Uribe, FARC)–, pero aquí no ha surgido quien o quienes canalicen ese "sentimiento". Vamos a ver si los jóvenes deciden impulsar ese "movimiento", que no sea protagonizado por ningún “político” porque pienso que es bueno que nadie (en particular) lo encarne y que sea en las elecciones de 2018 en donde esa "indiferencia" salga a relucir.

miércoles, 20 de julio de 2016

MADURO ESTÁ DESNUDO

MADURO ESTÁ DESNUDO

Popayán, julio 20 de 2016

Son múltiples las señales de que el gobierno de Nicolás Maduro vive sus últimos estertores. La avalancha de venezolanos hacia Colombia en busca de artículos de primera necesidad es algo similar a la huida de alemanes hacia Occidente en 1989. Que los habitantes del país más rico en petróleo del continente sufra esa especie de humillación es de un impacto psicológico enorme. La moral del bravo pueblo venezolano está golpeada. Y en medio del duelo y la rabia se busca al culpable. Ahí, el Presiente Maduro queda en la mira. “El rey está desnudo”.

Pero además, que la principal cabeza del “chavismo duro” afirme que si la oposición se apodera del gobierno “¡Nos alzaremos!”, es casi un reconocimiento de que la batalla en el terreno electoral está perdida. Que lo diga la principal figura política que está detrás del Presidente, quien es cabeza de la bancada parlamentaria y el hombre fuerte de la cúpula chavista en el ejército, es sintomático. Muchos analistas lo ven como una “bravata”, “una amenaza”, un gesto populista para la tribuna. Pero no, hay allí algo mucho más diciente.

Diosdado Cabello se está hablando así mismo. Se está dando ánimos. Está tomando una decisión pública. Ve cómo el poder se le va de las manos y dice que no está dispuesto a entregarlo “por las buenas”. Cree con convicción que todo lo que ocurre es fruto de la confabulación imperial y de la oligarquía, y que el gobierno chavista no tiene ninguna responsabilidad. Y observa que el piso se le está moviendo. Decirlo públicamente es una forma de afirmarse.

Pero también es un mensaje para los sectores “chavistas” más fieles, decididos y apasionados. Para los que van a perder mucho. Para los que están convencidos de su misión y están dispuestos a morir por ella. Para los que han acumulado poder y riqueza a la sombra de la “revolución”. Para los que puedan estar comprometidos en delitos. Para los que han conseguido privilegios. Para quienes el “proceso” les ha significado un cambio sustancial en sus vidas. En fin, para sus propios partidarios.

Sin embargo, el hecho de que lo diga en voz alta, significa que es, a la vez, una carta de negociación. Ahora que el gobierno busca –con algo de desesperación– el diálogo con la oposición, es una forma de decir: “¡Tómenos en serio!”, “¡No nos acorralen!”. Ahora que el referendo revocatorio está a punto de activarse y que empiezan a expresarse críticas internas dentro de las mismas fuerzas chavistas, la forma “normal” de buscar una salida negociada es con este tipo de actitudes amenazantes.

Algunos estudiosos de la realidad venezolana y de la evolución del proyecto revolucionario que lideró el comandante Chávez anuncian un “auto-golpe” del ejército. No se prevé ese escenario. El ejército de alguna manera gobierna a nivel central y lo hace en muchas gobernaciones. Ellos saben lo deteriorada que está la situación. No parece que quieran echarse encima la responsabilidad de enfrentar un alzamiento popular. Saben que si se presenta, ya no será una simple “guarimba de derecha”. Y no quieren traicionar el legado de Bolívar y de Chávez: “Maldito el soldado que apunta su arma contra su pueblo”.

Por ello la frase de Diosdado Cabello de que “nos alzaremos” es un mensaje para sí mismo, llenarse de valor y trasmitir ese espíritu a sus seguidores. Es un intento de evitar la desbandada dentro de sus propias filas. Pero a la vez, es una señal de que el “chavismo” no está dispuesto a sufrir una derrota política catastrófica en el referendo revocatorio y que la salida política concertada con la oposición ya está en camino. Y Maduro, en la mira.

Pero sólo será una tregua hasta 2018. Hay que ver quien la aprovecha mejor.


E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado  

martes, 19 de julio de 2016

CONSTRUIR UNA ALTERNATIVA CIUDADANA PARA LA PAZ

Propuesta de línea estratégica para los trabajadores colombianos en esta fase de la lucha (síntesis)

CONSTRUIR UNA ALTERNATIVA CIUDADANA PARA LA PAZ

Popayán, 22 de julio de 2016
El presente escrito es una síntesis de una propuesta que se viene trabajando con diversos colectivos de jóvenes trabajadores que desean construir una alternativa viable, cierta y positiva frente al nuevo momento que avizoran los colombianos con ocasión de la terminación negociada del conflicto armado. Su desarrollo hará parte de un documento que sustente con cifras y argumentos lo planteado.  
1. Desarrollar unidad de acción con el sector de la Burguesía Emergente que denominamos "decente", porque está dispuesta a impulsar una lucha decidida y sostenida contra la corrupción político-administrativa en todos los niveles del Estado.  

Esa burguesía emergente ha surgido en los últimos 30 años por efectos de la acumulación de capital por parte de pequeños y medianos productores del campo y de la ciudad en diversos rubros de la economía agraria, industria, comercio, servicios, transporte y muchos otros.

Es "decente" no porque sea portadora de algún principio ético o moral de tipo especial sino porque –al igual que la mayoría de la población–, está cansada de pagar impuestos que los corruptos incrustados en el Estado se los roban impunemente.

Esa burguesía "decente" está hoy representada principalmente por Sergio Fajardo y Claudia López, quienes recogen –en gran medida– las ideas del asesinado dirigente Luis Carlos Galán Sarmiento, que representaba los intereses de la vieja y débil burguesía industrial que apareció en la primera mitad del siglo XX.

2. Derrotar plena y totalmente a la Burguesía Burocrática que es el núcleo de la corruptela que se ha apoderado del Estado y es el principal objetivo o "blanco", en esta fase de la lucha.

Esa burguesía burocrática está hoy representada por César Gaviria, Ernesto Samper, Horacio Serpa, Roy Barreras, Armando Benedetti y toda la "patota" corrupta empotrada en el Estado, en todos los partidos políticos tradicionales y en algunos sectores de "izquierda".

3. Ganarnos para esa "alianza táctica" al ala izquierda de la Burguesía Agraria hoy representada por Jorge E. Robledo.

4. Convencer y atraer a esa unión a las clases medias progresistas representadas hoy principalmente por Gustavo Petro.

5. Atraer con inteligencia o neutralizar a las bases sociales del resto la Burguesía Agraria que tienen influencias históricas de los grandes terratenientes reaccionarios y clericales. Esa burguesía agraria con clara influencia conservadora está hoy representada por Álvaro Uribe Vélez y Alejandro Ordoñez, a quienes hay que aislar y derrotar en esta lucha.

6. Atraer a los trabajadores del Estado y a sectores campesinos, indígenas y afrodescendientes influenciados o cercanos a la Burguesía Burocrática. 

7. Derrotar parcialmente (porque todavía no tenemos la suficiente fuerza para hacerlo totalmente) a la Burguesía Transnacional que utiliza a la burguesía burocrática para engañar al pueblo con apariencias de reformas, ilusiones de "paz" y falsas aperturas democráticas, mientras ellos en alianza con los Imperios nos imponen sus políticas neoliberales y capitalistas. Esa burguesía transnacional hoy está representada por J. M. Santos.

8. Aislar y/o neutralizar a otros sectores de la Burguesía Emergente que ha tenido su origen en economías ilegales (narcotráfico, minería ilegal, contrabando, tráfico de armas y personas, juegos de azar, etc.), cuyos representantes políticos se caracterizan por permear e infiltrar a todos los partidos políticos y a organizaciones y gremios sociales, y en otros países vecinos han hecho un enorme daño a los "procesos de cambio progresistas".

Creemos que si aplicamos una estrategia de este tipo podemos desarrollar un poderoso movimiento ciudadano y popular que aproveche en forma unificada y potente la campaña por el SI en el Plebiscito para refrendar la terminación negociada del conflicto armado con las FARC y quedar listos o fortalecidos para derrotar a las castas dominantes corruptas en las elecciones de 2018.   

Los puntos del programa mínimo que puede unir a los trabajadores colombianos con esos sectores y fracciones de clase son básicamente los siguientes: lucha "con dientes" contra la corrupción, defensa integral del medio ambiente (bosques-agua) y cambios sustanciales en el modelo productivo para generar empleo digno y formal.

Si ese movimiento ciudadano y popular se conforma en los próximos meses, es posible acordar un programa para aplicar y ejecutar en uno o dos gobiernos de transición a partir de 2018, que recoja los intereses de las diversas clases y sectores de clase aglutinadas en ese movimiento, que planee, diseñe y desarrolle el Nuevo Modelo Económico que Colombia necesita para poder construir la verdadera paz.

Ese nuevo modelo económico tiene ya construidas algunas bases materiales en lo económico y social que demandan el apoyo del Estado pero ante todo se requiere un nuevo paradigma teórico que impulse la constitución de nuevas formas de asociación de los productores (“pro-comunes colaborativos”), la combinación de nuevas tecnologías de la información con nuevos sistemas de energía, y un nuevo tipo de relacionamiento con la economía global.


E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado      

lunes, 18 de julio de 2016

LA “OTRA CAMPAÑA” EN EL PLEBISCITO

LA “OTRA CAMPAÑA” EN EL PLEBISCITO

Popayán, 18 de julio de 2016

Todo es posible si lo imaginas

La propuesta - práctica y concreta - es que el primer paso para consolidar los acuerdos de terminación del conflicto armado y ampliar la democracia es "derrotar a los corruptos político-administrativos", sacarlos del gobierno y del Estado, y organizar a la población para irles cerrando todos los espacios posibles.

Sólo es el primer paso pero si lo damos bien, seguro que avanzaremos en la construcción de un país diferente. Si no se da ese paso, todo lo acordado en La Habana quedará en el papel como ocurrió con la Constitución de 1991.

Ligar o conectar el voto por el SI en el plebiscito (si se convoca) con la campaña contra los corruptos es fundamental para no dejar que todo este proceso se convierta en una farsa.

Para hacerlo, lo ideal, es organizar "La Otra Campaña", convocando a partidos políticos, a organizaciones sociales, personalidades y ciudadanos en general que estén dispuestos a conformar un gran movimiento ciudadano y popular deslindado totalmente de Santos, Uribe y las FARC.

Todo lo anterior con nuestras propias consignas, símbolos, mensajes y actos de campaña por aparte de los que realice el gobierno.


Tenemos poco tiempo para organizar la "Otra Campaña" pero lo podemos hacer.

sábado, 16 de julio de 2016

ES URGENTE ORGANIZAR UN MOVIMIENTO CIUDADANO DE NUEVO TIPO

ES URGENTE ORGANIZAR UN MOVIMIENTO CIUDADANO DE NUEVO TIPO

Popayán, 16 de julio de 2016

Insistiendo sin desistir...

Si en 2018 elegimos a un mandadero o continuador de Uribe o de Santos, tendremos más de lo mismo: corrupción; carestía; mafias bancarias y políticas; destrucción de páramos, bosques y ríos; más privatizaciones; y necesariamente, más paros y bloqueos de carreteras por parte de camioneros, campesinos, indígenas, maestros, trabajadores, pequeños mineros, vendedores ambulantes, taxistas, desempleados, desplazados y, tal vez, muy seguramente, desmovilizados de las FARC.

Y por lo tanto, no habrá ninguna "paz".

Y entonces... ¿nos seguiremos quejando? Desde ya hay que organizar otra cosa... un "movimiento ciudadano de nuevo tipo".

Si Santos protagoniza el SI en el plebiscito y "gana", con César Gaviria a la cabeza, van a querer ungir a su continuador-mandadero.

Si Uribe protagoniza el NO y/o la abstención, va a querer investir a su propio continuador-mandadero.

Y de acuerdo al umbral aprobado para el plebiscito, ambos van a ganar: Santos porque obtendrá lo mínimo y Uribe porque la abstención será mayoritaria (siempre lo es).

Por ello, para afrontar la decisión más importante de nuestros últimos 60 años, hay que organizar algo diferente. Y es urgente hacerlo.

Sólo si un "movimiento ciudadano" deslindado de Santos y de las FARC impulsa el SI en el plebiscito (si se convoca), colocándole unos "significantes" que nos diferencien de la "pura y simple paz", podremos evitar que la polarización entre Santos-Uribe, sea la constante en 2018.

Los significantes en los que insisto son: No más corrupción, no más destrucción de nuestro medio ambiente, y generación de empleo digno y formal.


Claro, cada cual podrá colocar el que quiera.

viernes, 15 de julio de 2016

EL RANCHO ARDIENDO Y LA TORMENTA PERFECTA

EL RANCHO ARDIENDO Y LA TORMENTA PERFECTA

Popayán, 15 de junio de 2016

Lo que ocurre con los "camioneros"[1] es –en últimas–, resultado de una crisis del modelo productivo de Colombia y reflejo de la crisis global del capitalismo.

La "burguesía emergente" no tiene en que invertir sus recursos, los intereses bancarios no son atractivos, la inversión en producción agropecuaria no es rentable, no hay desarrollo industrial viable y los recursos acumulados de la pequeña y mediana producción urbana y rural, de las economías ilegales, de la capitalización de remesas provenientes del exterior, y de otros recursos acumulados en el comercio, la construcción y otras áreas de la producción, no tienen dónde invertirse con rendimientos óptimos o sostenibles.

Estamos de cara a la profundización de la crisis económica en Colombia que se refleja en la quiebra de algunos fondos financieros que manejan "libranzas", con un proceso de paz incluido, una crisis política en desarrollo, una reforma tributaria estructural anunciada e inaplazable, y otros problemas acumulados en diversas áreas (salud, educación, sector agropecuario, salario mínimo, inflación, etc.).

Es el rancho ardiendo y una tormenta perfecta en desarrollo.

El movimiento obrero y social en manos de la dirección burocrática de la “izquierda tradicional” y de otros sectores liberales no va a hacer nada por sí mismo. Si no surgen fuerzas nuevas que empujen desde abajo, la explosividad social puede desencadenarse y finalmente ser canalizada por la derecha extrema neo-fascista, como ya lo estamos viendo en el paro camionero.

Frente a eso la izquierda tradicional está dividida por intereses diferentes a los de los trabajadores. Una parte de ella, asustada se refugia en Santos; otra, le hace el juego a Uribe creyendo que en medio de esa burguesía agraria y la "emergente" va a crecer; y las nuevas expresiones de lucha (jóvenes) nadan o naufragan entre esas dos aguas sin saber qué hacer.

Es por ello que la izquierda tradicional se "distrae" en temas y aspectos puntuales como la “paz”, el agro, los DD.HH., reivindicaciones sectoriales (campesinos, indígenas, camioneros, mineros, etc.) pero sin construir una visión y estrategia de conjunto.

Hay que abrir la discusión al interior de las organizaciones políticas y sociales. Las corrientes socialistas y anti-capitalistas se pueden y deben juntar (así tengan diversas miradas sobre los diferentes temas) para construir una agenda mínima con base en una unidad de acción. Ese núcleo de activistas puede servir de “foco de atracción” para una buena cantidad de gente interesada.

Este sector de personas, grupos y/o colectivos pueden ayudar a desenredar la madeja. Juntos pueden influir en el movimiento social y político en esta coyuntura tan especial.

Lo importante es tener nuevos elementos de análisis, disposición a analizar la situación con nuevas miradas y enfoques, mucho sentido práctico y ningún sectarismo o grupismo, para poder avanzar.  



[1] “Camioneros”: es la denominación que se le ha dado en Colombia a los transportadores de carga que llevan realizando a la fecha un paro de 39 días sin llegar a acuerdos con el gobierno y hoy bajo amenazas de represión, multas, suspensión de licencias y hasta expropiación de vehículos. En ese “gremio” se aglutinan empresas grandes, medianas, cooperativas, asociaciones de dueños de vehículos de transporte de carga (tracto-mulas, camiones de varios ejes, otros) y propietarios individuales. El paro es fuerte en departamentos como Boyacá, Nariño y Antioquia, en donde muchos dueños de camiones son a la vez pequeños y medianos productores de papa, café, cebolla, pequeña ganadería y otros productos. El problema se presenta por sobreoferta de vehículos, problemas de corrupción los procesos de chatarrización, altos costos de la gasolina, insumos, peajes, y bajas tarifas por efecto de la alta competencia. También, la crisis económica y la puesta en operación de oleoductos, ha debilitado la demanda del servicio. Además hay intereses transnacionales, grandes monopolios interesados en construir vías férreas, y en general, es un sector sumamente complejo y con cruces de intereses de todo tipo.   

jueves, 14 de julio de 2016

LA MEJOR FORMA DE AYUDAR A URIBE ES LLAMARLO “PARACO”

Madurez psicológica para una verdadera paz…

LA MEJOR FORMA DE AYUDAR A URIBE ES LLAMARLO “PARACO”

Popayán, 14 de julio de 2016

Colombia ha empezado a dar pasos firmes hacia el logro de su madurez psicológica. Ello a pesar de la mayoría de sus dirigentes políticos que se comportan como personas inmaduras. Ese proceso de avance es liderado por personalidades surgidas en la investigación científica, la cultura, el arte y el deporte. Rodolfo Llinás, Arturo Escobar, William Ospina, Juan Gabriel Vázquez, Ciro Guerra, Shakira, Nairo Quintana, Catherine Ibargüen, entre otros, nos dan a diario lecciones de moderación cuando valoran sus triunfos en cada una de sus disciplinas. 

Solo minorías fanáticas se rasgan las vestiduras porque Nairo no gana el Tour de Francia o porque la selección Colombia no consigue ser el campeón mundial. Claro, son los que más bulla hacen pero las mayorías celebran sus triunfos, aprecian la grandeza de su esfuerzo y se explican sus limitaciones a la hora de juzgar sus “derrotas”. Los medios de comunicación tratan de estimular el fanatismo ciego como estrategia de ventas o para amarrar la audiencia, pero esa actitud ya no es tan efectiva. Es un buen síntoma. 

Lo mismo ocurre en la política. Aunque hay desazón frente a dicha actividad, la moderación empieza a imponerse. Un caso específico es lo relacionado con el “proceso de paz”. Una buena parte de la gente ha empezado a formarse su propia opinión. Esa “ciudadanía activa” apoya la terminación negociada del conflicto armado con las FARC pero no cree en la falsa paz de Santos. Esa parte de la población valora la “mano firme” de Uribe pero rechaza su espíritu vengativo y condena el uso de métodos ilegales (paramilitarismo). Así mismo, ven con buenos ojos la actitud civilista de las FARC pero no aceptan su sobradez triunfalista.

Es evidente que todavía nos falta. Si esa “ciudadanía activa” se organiza puede ayudar a avanzar a los sectores confundidos y neutralizar a los fanáticos, que son minoría. Como se trata de un ejercicio psicológico, es interesante revisar lo que Lacan dice sobre el tema. Él plantea que existen dos formas falsas de identificación: la imaginaria y la simbólica. La primera es el “yo idealizado”; la segunda es la “idealización del yo”. La una, es la identificación con un ideal: un deportista, artista, científico o político. La otra, es la aceptación del “yo” pero limitada a lo que se cree que es la imagen de uno que los demás aceptan con agrado. Para lograr madurez hay que superar ambos tipos de falsa identificación.

Ejemplo: En Colombia los seguidores de Uribe se identifican con su imaginario idealizado: “fuerte, combativo, vengador”. Sus contradictores creen afectarlo cuando lo llaman “paraco”. Pero eso no sirve. Se fortalece esa identificación. Él utiliza esa imagen para contrastarla con la de Santos a quien identifica como “débil, perfumado, oligarca bogotano, traidor”. Ese tipo de ataques son propaganda para Uribe porque refuerza esa imagen entre sus seguidores. Se juega dentro de lo mismo y se mantiene la polarización. En realidad, el proceso de superación de esa “identificación idealizada” requiere el reconocimiento pleno de lo que somos y de lo que otros son. Con sus defectos y limitaciones, con sus cualidades y potencialidades.  

¿Cómo debilitar a Uribe sin atacarlo? El primer paso es desmitificar a sus enemigos. Hay que mostrar la complejidad de cada uno de los actores del conflicto. Las FARC surgieron de una justa resistencia campesina, es su “lado bueno”. Después, se dejaron degradar por la “guerra sucia” que los convirtió –en el imaginario popular– en “narcoterroristas”, “delincuentes” y “secuestradores”. Es su “lado malo”. Claro, ellos también ayudaron a construir esa imagen. Pero son mucho más que eso, son tan complejos como la sociedad colombiana. Pero además, hay que mostrar que la parte “mala” ha sido derrotada y que su parte “buena” puede servirle a la nación. De esa forma, desmitificando a la guerrilla, aprendemos a identificarnos nosotros mismos. Nos reconocemos en nuestra complejidad y nos preparamos para el perdón.

Esa ciudadanía “activa, ponderada y madura” organizada en un “gran movimiento” debe hacerle ver al conjunto de la sociedad que en la derrota de la guerrilla no se desconoce el papel de Uribe, Santos y sus antecesores. Pero, a la vez, debemos hacer ver que no podemos quedarnos mirando hacia atrás. Hay que superar la polarización. Debemos romper los mitos que han ido surgiendo. Hay que demostrar que se requiere otra cosa hacia el futuro. Que ya cada cual cumplió su papel y que el camino no es “aliarnos con Uribe para derrotar a Santos” ni “unirnos con Santos para derrotar a Uribe”. Ya ese momento pasó.

Si lo vemos desde el punto de vista psicológico Uribe es un ser endeble que oculta su debilidad con manifestaciones de fuerza. En vez de miedo genera lástima. Tuvo que soportar como miles de personas los abusos de una guerrilla a su vez degradada por la política imperial pero aprendió a usar su resentimiento y odio para convertirlo en poder político y económico. Ahora, que las mayorías quieren salir del conflicto armado, Uribe no es capaz de superar su “trauma” –no porque sea obsesivo e incapaz de perdonar–, sino porque cree que si lo hace, la gente que lo ha idealizado lo va a abandonar. Se ha enamorado de su “síntoma” diría Lacan. Está preso de su propia identificación imaginaria.

Por ello, no es bueno hablar de derrota. Es un “triunfo-derrota” de Uribe, Santos y las FARC. El SI a la terminación del conflicto armado es un triunfo de Uribe porque las FARC dejarán de existir como grupo armado. Es una derrota porque no los pudo exterminar y, si son inteligentes, van a sobrevivirlo desde el punto de vista político. Es triunfo de Santos porque logra la desmovilización y el desarme de las FARC y es derrota, porque ese hecho no se puede identificar con la plena Paz. Y es una derrota de las FARC porque la sociedad no los recibe como sus liberadores (si así fuera no pedirían cupos en el Congreso, estarían seguros de su “triunfo político” como pasó con el M19 en 1990), pero también es un triunfo porque obligaron al Estado a negociar y logran proteger a la población de sus territorios históricos.

Así, si un movimiento ciudadano abre la brecha y gana las elecciones de 2018 será un triunfo construido tanto sobre las derrotas de Uribe, Santos y las FARC, pero también, sobre sus triunfos. Si lo hace, logrará que la sociedad colombiana cambie su identificación imaginaria por un reconocimiento de su complejidad: de la existencia de conflictos de clase, región, etnia, género, culturas e intereses diversos, que deberán tener solución civilista y pacífica.

La identificación simbólica (“cómo nos vemos nosotros mismos”) también está cambiando. La superación del conflicto armado nos va a ayudar enormemente. Los extranjeros podrán venir y descubrir la complejidad colombiana y nosotros avanzaremos mucho más en la tarea de identificarnos con lo mejor de lo que somos: un pueblo trabajador y sufrido, recursivo y alegre, cosmopolita y abierto, que puede construir su futuro en paz buscando alternativas nuevas para superar la desigualdad, acabar con la corrupción político-administrativa, y consolidar nuevas hegemonías sociales que dejen atrás nuestro pasado colonial, patriarcal, racista, clasista, excluyente, clerical y reaccionario, que ha sido la causa de todos nuestros anteriores y cruentos conflictos armados.


De esa forma, Colombia alcanzará la madurez y será “otra” sin dejar de ser la misma.     

martes, 12 de julio de 2016

LA REPÚBLICA QUE NUNCA FUE

LA REPÚBLICA QUE NUNCA FUE

Popayán, 12 de julio de 2016

La precaria "república" surgida de la Constitución de 1991 está casi muerta. Sufrió 43 operaciones (reformas) que fueron sólo remiendos y la mantienen con respiración artificial. Nada funciona. No hubo "democracia participativa" en 25 años. La corrupción lo ha contaminado todo. No existen verdaderos partidos políticos, son negocios particulares y agencias comerciales de avales. Hasta la protesta social está permeada por intereses oscuros y “corporativos”. No existió verdadera descentralización. Los derechos fundamentales, la plurinacionalidad (étnica y regional) y la multiculturalidad se quedaron en el papel. Todo fue privatizado y el capitalismo salvaje impuso su ley. Los órganos de control no controlan nada. La justicia –que debía ser el freno a la corrupción– se corrompió. Ni siquiera la Corte Constitucional está ajena a ese fenómeno: ahora legisla, hace política, sustituye a otros poderes, y protege a los corruptos. La figura y el cargo de Fiscal que debía ser “independiente”, hoy es uno de los cargos políticos más apetecidos y objeto de presiones económicas y políticas de todo tipo. La tutela sobrevive más como apropiación del pueblo que como parte de la Constitución pero sirvió también para convertir la lucha popular en un simple trámite jurídico individual que poco a poco va perdiendo su eficacia. En fin, la CP91 es un cadáver descompuesto del cual sólo queda su pedestal neoliberal que era lo único que necesitaba la casta dominante.

Y ahora esa "república" muerta (que nunca realmente nació sino que fue un aborto) quiere ser "revivida" con el aliento de una "paz" que no es paz, que es apariencia de paz. Y para ello quieren convocar una Asamblea Constituyente que no será realmente constituyente, será un "fantasma" de la de 1991, encargada de poner a andar la "república" al estilo de los "zombis vivientes" de las películas de terror actuales. Es la ilusión que se repite desde la época del "General" Santander que creía que la ley cambiaba la realidad. Y hoy se mantiene esa ilusión. Se aprueban cientos de leyes para que todo siga igual. “Hecha la ley, hecha la trampa” dice el avivato y “La ley es para los de ruana”, continúa gritando el pueblo sin que sea escuchado por nadie.  Por eso, precisamente por eso, Colombia nunca ha sido ni siquiera una Primera República. Nunca hemos dejado de ser colonia. Sin identidad y sin destino.


La única vía es actuar “de hecho”. Organizar un movimiento ciudadano que unifique a las fuerzas sanas de la nación –que son las mayorías–, y convertirlo en herramienta para dar el primer paso, que es, sacar del gobierno a los deshonestos. Desenmascarar y derrotar a los corruptos que son verdaderos carroñeros, viven de la podredumbre y de la descomposición. No se necesitan –por ahora– nuevas leyes, solo decisión, convicción y voluntad. La terminación negociada del conflicto armado, que ya es un hecho, abre todas las compuertas y nos ofrece todas las oportunidades para salir del “túnel” en que hemos vivido durante los últimos 68 años (desde el asesinato de Gaitán). ¡Es ahora o nunca!     

lunes, 11 de julio de 2016

PAZ SIN CORRUPTOS


Los corruptos no pueden construir la paz.
Los violentos –si se desarman y desarman los espíritus– si pueden construir la paz, pero...
1. ... mientras los gobernantes sean corruptos, no habrá paz en Colombia.
2. ... mientras los gobernantes promuevan la injusticia, no habrá paz en Colombia.
3. ... mientras los gobernantes no promuevan la generación de empleo digno, no habrá paz en Colombia.
4. ... mientras los gobernantes violenten la naturaleza (medio ambiente) con mega-proyectos minero-energéticos, no habrá paz en Colombia.
Para construir la paz hay que empezar derrotando a los corruptos. Es la primera tarea.