sábado, 9 de julio de 2011

LA POLÍTICA EN COLOMBIA: DEL ESCEPTICISMO A LA INCREDULIDAD

LA POLÍTICA EN COLOMBIA: DE LA FRUSTRACIÓN A LA INCREDULIDAD

Popayán, julio 8 de 2011

El ambiente político en Colombia está marcado por el escepticismo. Se respira frustración e incredulidad entre la juventud. Los adultos más conscientes rechazan la actividad política al identificarla con corrupción y clientelismo. El grueso de la población que vive en condiciones de pobreza y miseria vende su voto – sin recato alguno – al mejor postor.

Todo está preparado para que las maquinarias políticas tradicionales y el dinero de las mafias narco-corruptas, obtengan triunfos frágiles y precarios en las elecciones regionales de octubre de 2011. El botín de las regalías y las transferencias está en su mira.

Ha surgido entre la mayoría de actores políticos – incluidos sectores democráticos y de izquierda – una actitud que acepta la existencia de ese difícil contexto pero se amolda y transige con las prácticas politiqueras en boga. Parecieran decir: “Si no puedes, alíate con tu enemigo. Después veremos”.

Está a la baja la política basada en ideas. Los únicos ejercicios electorales que sobreviven de las recientes olas democráticas frustradas, la “amarilla” y “verde”, son los de Petro en Bogotá y Fajardo en Antioquia. Son excepciones. Posiblemente naufraguen frente a la fuerza de los aparatos políticos y del dinero que corrompe la voluntad del elector.

La incapacidad del Polo para enfrentar la corrupción infiltrada sumada a la imposibilidad de Mockus para ir más allá de sus métodos no tradicionales, nos han conducido hacia una especie de “túnel sin salida”. De otro lado, la evidente “caída” de Uribe ha frustrado a amplios sectores de la población menos informada y más ingenua. “Ni por la derecha ni por la izquierda”, me decía un amigo. Ello ha llevado a un “estado de estupor paralizante”, casi inamovible. Ni el voto en blanco se ve como salida.

El arte en las próximas elecciones regionales y locales consiste en llegarle a los amplios sectores abstencionistas para que castiguen a los políticos corruptos. La consigna es impedir que quienes han robado los dineros públicos se mantengan al frente de las administraciones departamentales y municipales.

El político que se posicione como “el más decente”, “confiable”, “menos corrupto” o “creíble”, y que consiga mover un sentimiento anti-corrupción, podrá salir elegido. No es fácil, tampoco imposible.

Si en ese contexto se logran posicionar temas importantes para cada departamento o municipio como los relacionados con la entrega de recursos naturales a las empresas mineras transnacionales (caso de Santurbán en Santander o la Colosa en Tolima), u otros temas específicos de gran impacto, ello sería un gran avance. “Del ahogado el sombrero”.

sábado, 2 de julio de 2011

SOBRE CHÁVEZ: CATARSIS DE UNA POSIBLE AUSENCIA

LA CATARSIS DE UNA POSIBLE AUSENCIA

Popayán, 2 de julio de 2011

La muerte y su cercanía es catarsis, para uno y para muchos. En estos días, hemos palpado las implicaciones concretas de un abrupto cambio de escenario en Venezuela. Todos, en la cercanía y en la lejanía.

Tito Pulsinelli

Hoy que el presidente venezolano Hugo Chávez enfrenta una situación humana trascendente para su vida, la de su pueblo, la de los trabajadores de América Latina y del mundo entero, siento envidia de la buena por el pueblo venezolano.

Que ese pueblo haya parido a un hombre sencillo que ha puesto en vilo al mundo entero en relación a si vive o muere, es algo digno de una epopeya.

Que un militar de orígenes humildes y provincianos, de ancestros indios y negros, un zambo auténtico de nuestra América, quien encarna a un pueblo que lo sigue y apoya, tenga a todo el mundo – amigos y enemigos – pendientes de su enfermedad, es de verdad un hecho singular.

Es parte de la historia que los pueblos y trabajadores estamos escribiendo desde siempre.

Quienes le temen a esa fuerza popular que Chávez personifica, intentan convertir estas circunstancias en una especie de “novelón”.

Saber dónde estaban ubicadas las células cancerígenas es muy importante para ellos. Conocer de antemano si puede morir es algo que los deleita. Pero el morbo que les brota, los debilita ante los ojos del pueblo.

La humanidad y la sensibilidad de los humildes – en este caso y siempre – estarán muy por encima de la soberbia, lascivia y sordidez de los poderosos.

Y es realmente paradójico:

Quienes en Venezuela no soportan a su gobierno – ante su ausencia temporal –, ahora reclaman a gritos su presencia. Siempre gritaban: “¡Vete a Cuba!” y ahora claman: “¡Tiene que regresar!” ¿Quién los entiende?

Quienes ayer lo han querido asesinar, hoy temen que se muera “antes de tiempo”, porque saben que su espíritu y ejemplo se hará más potente en el alma de su pueblo.

Quienes lo odian por encabezar una revolución pacífica que ha puesto en peligro sus privilegios, hoy hacen fuerza porque no fallezca antes que ellos lo puedan derrotar “en las urnas”.[1]

Quienes recientemente lo veían como un traidor de la revolución por haber entregado a un revolucionario colombiano al gobierno neo-granadino, hoy deben recapacitar sobre sus calificativos ante la posibilidad de su ausencia definitiva.

En fin, “quiénes aplauden la muerte o desean la inhabilitación física del adversario no hacen más que revelar su impotencia supina.”[2]

“Chávez debe mucho a la ignorancia, soberbia y arrogancia ignorante de los lacayos de las elites internas y externas que han plasmado su mito.”

La potencialidad de su enfermedad

En medio de lo que puede ser una tragedia, Chávez y su pueblo tienen suerte. La fragilidad humana mostrada por su enfermedad, en vez de debilitar el proceso revolucionario – que desde siempre ha tenido grandes dificultades – va a unir tanto a su pueblo como a los trabajadores latinoamericanos para impulsar de verdad las rectificaciones necesarias.

Que sus enemigos deseen su muerte pero – a la vez – teman su supervivencia política, es una señal de su absoluta debilidad. Y cuando digo enemigos no sólo me refiero a la oligarquía venezolana sino a todas las oligarquías latinoamericanas y a los grandes capitalistas del planeta entero.

Pero además, éste instante en que se hace consciencia sobre la importancia del papel de un ser humano en el devenir histórico de los pueblos, en que se siente en carne propia la posibilidad de no tenerlo, nos obliga a valorar a fondo sus grandes aportes pero también, identificar sus falencias.

Potenciar su contribución a la revolución y superar sus deficiencias, es una tarea urgente.

Chávez va a superar su enfermedad. Se erguirá con mayor fuerza para continuar al frente de la revolución bolivariana.

“Asistiremos a su resurrección y será el hombre que sabrá trepar el Chimborazo. Chávez es y seguirá siendo el protagonista principal del acontecer político y social de Venezuela, así fuese como jubilado o en silla de ruedas.”

Esa eventualidad afortunada podrá tener dos tipos de evolución:

Que la fuerza simbólica que constituye un “renacer de las cenizas”, que el hecho de superar una inmensa y poderosa dificultad, lo catapulte como un “superhombre” – y él se lo crea –, lo cual puede acrecentar y reforzar sus limitaciones y errores, ó…

Que la experiencia de sentirse cerca de la muerte, la conciencia elevada de su frágil humanidad, lo forje como un hombre más sabio. Que tal estado de iluminación lo haga más consciente de la necesidad de construir y formar procesos, equipos y personas que le den continuidad a lo que él ha realizado.

Y lo más paradójico de la situación consiste en que – a pesar de todo –, todo depende de él.

Para el pueblo él ya es un ser sublime. Tiene la capacidad, la fuerza, la inteligencia, la habilidad, la astucia, la capacidad histriónica, el arte, de identificarse con su pueblo. De explotar sus más altos valores y de “aprovecharse” – en el mejor sentido de la palabra – de sus crasas debilidades.

Extrañamente esa enfermedad le ha dado más autoridad a Chávez. Podrá usarla para enseñarle a su pueblo la importancia de consolidar su poder desde los barrios y condominios, desde las ciudades y los campos, en los lugares de trabajo o de estudio, o podrá utilizarlo para convertirse en un dictador o para que otros utilicen su prestigio para ahogar la revolución.

Sabemos que será lo primero.

La catarsis

“La muerte y su cercanía es catarsis, para uno y para muchos. En estos días, hemos palpado las implicaciones concretas de un abrupto cambio de escenario en Venezuela. Todos, en la cercanía y en la lejanía.”

Ha sido un proceso de reflexión para “aquellos que juzgan el camino recorrido simplemente como a un prescindible ‘filantropismo social’; pero también para quienes se quedan pegados al cientificismo del ‘eterno regreso’ a 1917 o a 1959.”

“Todos, los revolucionarios sinceros y los oportunistas de ocasión, los ciudadanos de a pié o los que viven en otro mundo, los de aquí y los que habitan en otros rincones de la Patria Grande, todos hemos vislumbrado el sombrío peligro que sería una Venezuela recolocada en otra órbita, bajo el control del imperio.”

“Con la consolidación y sedimentación del CELAC[3] se debe cristalizar la Segunda Independencia. Luchemos para que sea siempre más bajo el signo de la equidad social.”



[1] ¡En los últimos días se han lanzado 3 candidatos presidenciales opositores! ¡Una lúgubre lanzadera de propulsión de aspiraciones necróforas! (T.P.)

[2] Todas las “citas entre comillas” corresponden a un aporte de Tito Pulsinelli. Notas de ocasión.

[3] Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe.

viernes, 17 de junio de 2011

TRES COALICIONES EN CONTIENDA

COLOMBIA: TRES COALICIONES EN CONTIENDA

Popayán, 17 de junio de 2011

A cuatro meses de las elecciones regionales y municipales se va configurando con toda claridad el mapa político en Colombia.

Las clases y sectores de clases, los partidos políticos que los representan y las coaliciones que se aglutinan alrededor de cada candidato, reflejan la evolución económica, social, cultural y política de un país que busca salidas urgentes a los graves problemas de desigualdad, pobreza, descomposición social, corrupción y violencia.

Quienes se negaban a aceptar que el gobierno de los EE.UU. y la oligarquía colombiana iban a hacer a un lado a Uribe y – si era necesario – lo sacrificarían, hoy tienen que replantear su visión de los hechos y adecuarse a las circunstancias confirmadas.

Si no se entienden las causas de ese viraje – que se dio desde cuando tumbaron la 2ª reelección de Uribe –, no es posible trazar una táctica adecuada para el momento político que vive la Nación. Esas causas ya las habíamos analizado en sendos artículos que sirven de referencia.[1]

El caso ejemplar del Cauca

El análisis de los agrupamientos políticos que se presentan en el Cauca nos permite afirmar que en las próximas elecciones del 30 de octubre se van a configurar tres tipos de coaliciones que expresan nítidamente los intereses de las clases sociales en pugna en Colombia.

Esas tres coaliciones son: la de la clase política tradicional, la de una clase política emergente y la de los trabajadores y sectores sociales subordinados.

La primera coalición va a estar encabezada por el “uribismo cavernícola”. Aglutinará al partido conservador (con pequeñas disidencias) y a las cúpulas retardatarias del Partido de la “U”. Los senadores Salazar e Iragorri son sus principales cabezas en la región. La dirigencia más rancia del partido liberal, liderada por Jesús Ignacio García – ante la debilidad de la clase política tradicional –, va a propiciar acuerdos y presentar un candidato de unidad para ese bloque.

Representan a los herederos de los grandes latifundistas de la región que se transformaron en una élite burocrática que vive del patrimonio del Estado. Tendrán el apoyo de los grandes terratenientes azucareros del Valle del Cauca que temen que un gobierno de los sectores populares aliente a los indígenas Nasas del norte del Cauca a proseguir su lucha de recuperación de territorio y logren conectarse con los corteros de caña.

La segunda coalición va a estar liderada por el “uribismo-santista” camuflado con ropaje de de “alternatividad”. Va a estar encabezada por “liberales independientes” que nunca han podido hacer política sin la palanca del Estado clientelista. Se apoyan en una parte de la dirigencia de la Alianza Social Indígena que representa a los sectores más “ricos” o acomodados de los pueblos indígenas. Las fuerzas del “progresismo” de Petro también hacen parte de esa alianza.

Ese bloque contará con el apoyo – tal vez no declarado, para no manchar la supuesta “alternatividad” – de sectores políticos del Valle que ascendieron a la sombra de las mafias y que hoy encabezan, por un lado, Angelino Garzón, y por el otro, Roy Barreras. También llegarán a ese bloque las pocas fuerzas de Cambio Radical que pretenden fortalecer la presencia de Vargas Lleras pensando en el 2014.

La tercera coalición va a estar conformada por las fuerzas de los trabajadores, campesinos mestizos, indígenas y afrodescendientes que han ido aclarando e identificando sus intereses. Se expresan a través de movimientos y organizaciones sociales. Los sectores más dinámicos son los desempleados de las ciudades (vendedores ambulantes y moto-taxistas) y los indígenas caucanos que nunca han dado su brazo a torcer. El Polo Democrático Alternativo puede estimular y ayudar a generar esa gran alianza, jalonando a las bases de los “verdes” y a otros sectores políticos que necesitan de ese espacio para crecer y avanzar. Todo está dado para construir esa gran coalición ciudadana y popular.

Para la primera coalición la coyuntura es de sobrevivencia. Si pierden el poder regional van a quedar a expensas no sólo de perder la burocracia y el manejo del presupuesto (aspiran a manejar más de 500.00 millones de regalías) sino que, al igual que los cómplices de Uribe, pueden ir a la cárcel. Es – entonces – un asunto de vida o muerte.

Para la segunda coalición es un problema de estancamiento. Sus dirigentes nunca se atrevieron a enfrentar de verdad a la clase política tradicional. No se “destetaron” de sus criadores. Sólo los políticos indígenas (Jesús Piñacué, Marcos Avirama) - que hacen parte de esa coalición - alcanzaron cierta autonomía, pero al no tener clara su ubicación de clase, desviaron el camino y se perdieron en la maraña de la politiquería. Hoy sólo juegan a negociar.

Para la tercera coalición todo está servido para avanzar. Si quieren ser gobierno, no deben pensar en votos ni en “gobernabilidad”. Se trata de construir una nueva Hegemonía Social Popular que logre aglutinar a las mayorías del Cauca. Deben incluir a los empresarios no-monopólicos que están a la espera de una propuesta que los potencie hacia el futuro al lado de los trabajadores y de los sectores campesinos y rurales del Cauca.

Sólo así, pensando en grande, la coalición social-popular podrá ser gobierno a partir de enero de 2012.

A nivel nacional

Santos representa la continuidad de Uribe en lo económico. Eso está claro. El Ministro de Hacienda Juan Carlos Echeverry lo confirma cuando dice: “Vamos a EE.UU. y Europa, a vender a Colombia”, dice sin ambages y sin ruborizarse.

Uribe ya no va más. La firma de la Ley de Víctimas y, todo el debate que lo antecedió, fue la manifestación de que el “uribismo” se resquebrajó. La caminata de Uribe por la carrera séptima de Bogotá es una especie de “huida al cielo”. Va en búsqueda del poder perdido al lado de sus “cómplices en capilla”. Es la reafirmación de la ruptura en el bloque de poder que gobernó durante los últimos 8 años (2002-2010). Es cosa del pasado y él lo sabe.

Ello lo determina todo. Si el Polo – en medio de su propia crisis – no hace el esfuerzo por diferenciarse en todos los departamentos y municipios de las convergencias “uribistas-santistas-progresistas”, sacando a relucir sus mejores dirigentes, que los tiene, para hacer conocer su política y sus propuestas, entonces, se habrá perdido una oportunidad inmejorable.

Así no seamos gobierno, podremos más adelante ser Poder.



[1] Reelección del uribismo sin Uribe: http://alainet.org/active/36414; Santos sacrificará a Uribe: http://comunidad.semana.com/noticias/santos-sacrificara-uribe/6492.aspx;

lunes, 6 de junio de 2011

LA "CHUSMA" SE VA A TOMAR EL PODER EN EL CAUCA

“LA CHUSMA” SE VA A TOMAR EL PODER EN EL CAUCA
Popayán, 6 de mayo de 2011
Esa es la frase con que el actual Gobernador del Cauca alerta a la clase política tradicional para obligarlos a pensar en una estrategia política diferente a la que actualmente impulsan. Buscan y rebuscan un candidato que los unifique pero hasta ahora no lo encuentran.
Él sabe que es responsable del tamaño a que ha llegado la inconformidad popular. La gente no aguanta más corrupción e incapacidad. En fin, el Gobernador González representa la total falta de conexión de la clase política tradicional con los intereses del departamento y de su población.
Mientras tanto los “alternativos” no reaccionan ante la situación. Existiendo todas las posibilidades de unión se desgastan en discusiones “internas” para ver cómo “cuadran” sus postulaciones electorales. Al no acudir a procedimientos participativos siguen el camino trillado. El problema consiste en que la “unidad por arriba” no genera la fuerza necesaria para derrotar a las maquinarias electorales. Queda faltando mística y convicción.
Por ello, desde el año pasado planteamos la propuesta de realizar una Consulta Popular Abierta para escoger candidato único a la Gobernación. Era unir las voluntades de la ASI, Polo, AICO, las negritudes u organizaciones de Afrodescendientes, los liberales y conservadores independientes que estuvieran – de verdad – comprometidos en la lucha contra la corrupción y en la defensa de los intereses populares.
Propusimos recorrer desde el mes de marzo todo el departamento, municipio por municipio, UNIFICADOS, animando a la población para que en forma democrática se escogiera el mejor candidato de los sectores populares para DERROTAR A LOS CORRUPTOS y excluirlos totalmente del manejo de nuestros recursos públicos.
Esta propuesta quedó plasmada en una Carta Abierta que se publicó en diferentes medios de comunicación y que le hice llegar a quienes hasta ese momento habían presentado sus nombres como posibles candidatos: Jesús Enrique Piñacué, Temístocles Ortega, Gema López de Joaquí y Amadeo Cerón Chicangana.
[1]
Pero no fue posible. Los intereses de grupo o personales no lo permitieron. No existió capacidad de riesgo. El método de la componenda burocrática, los acuerdos a espaldas de las bases, los supuestos apoyos o “colas” que cada cual cree tener, frustraron la posibilidad de generar un gran movimiento que produjera una verdadera Convergencia Democrática en el Cauca.
La crisis de la democracia representativa
Lo que he percibido en mi contacto directo con la población es que las gentes – tanto de Colombia y del Cauca – han perdido la credibilidad en los partidos políticos.
Los partidos tradicionales se mantienen precariamente con la compra de votos. Para hacerlo usan los recursos del Estado y de las mafias. Presionan y chantajean a la población más pobre y atrasada. También, a los profesionales y técnicos que sólo tienen oportunidad de trabajar con entidades o empresas del Estado. Les ofrecen trabajos de 2 o 3 meses con sistemas de contratación que violan todas las normas laborales. Así sumen sus vidas en la indignidad y en la frustración. Es una verdadera tragedia.
En la práctica, desde hace más de 20 años los partidos tradicionales no tienen otro método para captar la voluntad popular. Luis Carlos Galán Sarmiento fue el último representante de la clase política tradicional que planteaba ideas y propuestas. La misma oligarquía - en alianza con las mafias - lo asesinó en 1989. Fue un verdadero suicidio.
Por otro lado, los nuevos partidos políticos - llamados “alternativos” - tampoco han dado la talla. El Polo no supo o no quiso reaccionar a la infiltración de la corrupción. La división intestina facilitó que personas inescrupulosas se aprovecharan de ese loable esfuerzo democrático. Hoy se encuentra notablemente reducido y no muestra capacidad de reacción.
Los “verdes” empezaron bien. La ética y la honestidad se colocaron en primer lugar. Sin embargo al descuidar el contenido programático no se mostró consistencia política. El “Ni uribista ni anti-uribista” de Fajardo anuló al “no todo vale” de Mockus. Al presente, la división es profunda. Peñalosa mostró su perfil “uribista”, Antanas quiere rectificar pero vacila y “Lucho” pretende recuperar “gobernabilidad” al precio que sea.
Mientras tanto, la mayoría de los jóvenes “verdes” y “amarillos” - que por un instante se involucraron en la acción política -, se encuentran frustrados y escépticos. Muchos llaman al voto en blanco, otros no quieren saber de política y la mayoría están buscando una forma de acción civilista que responda a sus anhelos y sueños. Seguro que, al igual que los jóvenes árabes y españoles, la van a encontrar.
Nuestro qué hacer…
¿Nos quedamos con los brazos cruzados esperando que las cúpulas decidan por nosotros? ¿Permitimos que el estilo tradicional de la componenda sea el que se imponga en los partidos que se reclaman defensores de la ética y de la democracia?
¡No! Es el momento de reaccionar. Desde el día 30 de mayo de 2011 iniciamos la tarea de irnos a las bases sociales. Sin siglas ni remoquetes. Sin camisetas de colores ni fórmulas preconcebidas. Sin amarres y con capacidad de riesgo. El propósito es recuperar la voz directa de las personas del común. Reiniciar y rectificar.
La idea es organizar un Movimiento Ciudadano, Cívico, Civilista, Pacífico y Popular, que nos UNIFIQUE como individuos pensantes que podemos aportar toda nuestra capacidad a rescatar el rumbo de la decencia en este hermoso y rico país. Si nos decidimos, podemos hacerlo. Sin diferencias de color político o creencias religiosas. Sin resentimientos.
En ese movimiento participativo decidiremos el qué hacer. Un sector de los jóvenes “verdes” de Popayán plantean que la mejor forma de derrotar a los corruptos es impulsando el VOTO EN BLANCO. Otros creen todavía en la abstención. Nosotros pensamos que hay que derrotar el miedo para DERROTAR A LOS CORRUPTOS EN LAS URNAS.
En fin, será el colectivo, la asamblea, la opinión de nuestros amigos/as, compañeros/as y personas que se vinculen a este proceso, quienes decidan en forma democrática el camino por recorrer.
NOTA: No permitamos que los $500.000 millones que van a llegar al Cauca por concepto de regalías sean manejados por los mismos de siempre. No les demos la oportunidad de comprar y chantajear a nuestra gente con nuestros propios impuestos y recursos.


[1] http://www.elliberal.com.co/index.php?option=com_content&task=view&id=36815&Itemid=183

martes, 24 de mayo de 2011

España: Por ahora… Reflexión sin Revolución

España: Por ahora… Reflexión sin Revolución
Popayán, mayo 23 de 2011
Con ocasión de los sucesos del Norte de África, Medio Oriente, y ahora España, un compañero me escribía diciendo… ¿Cuando le tocará a Colombia?
Los jóvenes saben qué no les gusta pero…
He venido haciendo un seguimiento a dichos sucesos y afirmado que las revoluciones democráticas en marcha – incipientes – que se desarrollan en la actualidad en el mundo árabe y parte del musulmán, fueron iniciadas por un joven proletariado “informalizado”.
[1]
Este proletariado no es igual al de las grandes factorías y centros de producción fabril y agrícola que creó el capitalismo del siglo XIX y parte del XX. Es muy diferente.
Está compuesto por jóvenes entre 25 y 40 años, con altos niveles de capacitación, muchos de ellos con títulos profesionales y/o técnicos, fogueados en el mundo globalizado, que han intentado “construir empresa” o incluso, las tienen organizadas.
Estos jóvenes vienen comprobando que por más que se esfuercen y sean brillantes – como muchos de ellos lo son – quienes se apoderan de las ganancias son los todopoderosos consorcios transnacionales, mientras ellos, o están en el desempleo o tienen que vender su trabajo y conocimiento a precios ínfimos.
En España estos jóvenes están indignados. Llaman a la “acampada” y a las jornadas de reflexión. Con ello nos dicen que están hartos del desempleo, la corrupción, la falsa democracia que esconde la dictadura de la Banca, la discriminación – social, de género, racial, de origen nacional –, el desequilibrio ambiental y el consumismo desaforado, y muchas otras cosas más.
Pero también nos hacen saber que todavía no saben para donde van. Son conscientes que están dando un pequeño paso, que sueñan con un mundo mejor pero no tienen referentes claros hacia el futuro. El reclamo por la ética pública y el rechazo a la falsedad es lo que más podríamos identificar. Algunos hablan de revolución, se reclaman “anti-sistémicos”, pero son la minoría.
Y es lo más normal. La humanidad no tiene mucho qué ofrecerle a estos jóvenes. El comunismo burocratizado de la URSS o de Cuba no es llamativo. El modelo del Estado de Bienestar es insostenible.
[2] El modelo chino que combina Estado burocrático con capitalismo salvaje, es parte de lo que rechazan. ¿Qué más tenemos? ¿América Latina puede ofrecer algo? Parece que no.
En el mundo árabe y musulmán, frente al oprobio de los regímenes dictatoriales, los trabajadores y el pueblo en general se sumaron a la rebelión. Por ello tumbaron a Ben Ali y a Mubarak. Y allí van, empujando a su dirigencia que en forma vacilante da pasos hacia la democracia, frenados por los poderes imperiales y oligárquicos que están a la expectativa, expectantes y alertas, con los fusiles y sables bien afilados para cortar cabezas apenas puedan.
En España, la generación anterior, los obreros industriales de los centros fabriles y los trabajadores del Estado, que están a la defensiva, luchando por no perder lo conquistado durante la época del “Estado de Bienestar” y durante la fase posterior a la derrota del Franquismo, todavía no se atreven a apoyar a esos jóvenes que “protestan por protestar”.
Ellos temen perder de un tajo todas sus conquistas, que hoy en día son un privilegio frente a los regímenes laborales “precarios” que soportan los nuevos trabajadores.
A quienes hemos visto más decididos han sido a los jubilados. Se va dando un encuentro entre abuelos y nietos, que si no se sabe dosificar puede terminar en una lucha suicida, de carácter anarquista y putchista. Pareciera que los jóvenes muestran moderación y paciencia. No están dispuestos a dejarse llevar a un baño de sangre que sólo les conviene a los grandes capitalistas plutocráticos del sistema financiero y la banca.
¿Y en Colombia qué?
En forma paradójica las cosas en nuestro país evolucionan de otra manera. Los jóvenes profesionales y técnicos con visión de progreso y desarrollo fueron la cabeza visible de las marchas que levantaron la consigna de ¡NO MAS FARC!, alentados por la política uribista.
Una vez se dieron cuenta que el “valiente Uribe” no era lo que ellos creían, cuando se fueron defraudando de su héroe porque había hecho la tarea contra la guerrilla cometiendo toda clase de crímenes y desafueros, estos jóvenes se entusiasmaron con los tres alcaldes de Bogotá (Mockus, Lucho y Peñalosa) que desencadenaron la “ola verde” con la consigna del “no todo vale”.
Desgraciadamente, y ojalá ello no le ocurra a la juventud europea, el resto de fuerzas sociales que podrían haberlos acompañado en esa gesta no estaban preparadas para reforzar sus luchas. Muchos de ellos los rechazaron por “neoliberales” o por no ser lo suficientemente nacionalistas.
Ahora, los alcaldes “verdes” – al aliarse con Uribe –, los defraudan de nuevo. Los jóvenes colombianos están incrédulos y escépticos. Muchos llaman al voto en blanco.
La verdad es que los trabajadores del Estado o los pocos obreros industriales que todavía quedan en Colombia, se debaten entre seguir protestando – “religiosa” y cotidianamente – para impedir más recortes en sus condiciones laborales o ilusionarse con la “gestión” que pueda hacer dentro del gobierno personajes como Angelino Garzón, que en España – según entiendo – hay muchos dentro del PSOE (por ello en parte es bueno que ese falso partido “socialista” se haya debilitado).
De resto, las fuerzas sociales en Colombia recién se están reorganizando. Salen de un oscuro y largo túnel de violencia criminal que redujo los movimientos sociales al mínimo.
Hacia el futuro
Por todo lo anterior me atrevo a pronosticar que Europa va a vivir una nueva versión del “mayo francés/1968”, claro que menos existencialista y más realista. Pero a corto plazo la lucha se va a agudizar. El desempleo no va a aminorar, los recortes sociales van a continuar, y los trabajadores industriales van a tener que sumarse. De la reflexión se pasará a la acción.
Es un buen escenario para difundir y desarrollar las ideas de la democracia participativa, de la economía de las equivalencias basadas en el valor/trabajo, y para impulsar fuertes campañas contra el consumismo frenético y por la defensa de los recursos naturales para evitar el apocalipsis ambiental.
Pero por ahora no podemos pedirle más a esta juventud. Aunque es decidida y valiente – como toda la juventud –, no cuenta ni siquiera con una utopía en formación. Sus padres y abuelos han estado luchando por mejores salarios y pensiones, o máximo por “valores nacionales” que ellos no entienden cuando hoy su realidad es global.
De estas jornadas lo máximo que surgirá o revivirá será una nueva utopía. La necesidad de sobrevivencia empuja. Será un paso importante y trascendental. Ojalá lo demos rápido porque el tiempo apremia. La catástrofe ambiental, nuclear, la hambruna planetaria, la violencia generalizada o las pandemias descontroladas, acechan a la humanidad.
Oh juventud… ¡acelera el paso! De ti pende la esperanza.
[1] Ver: Revoluciones democráticas con sello proletario. http://alainet.org/active/45279&lang=es
[2] No sólo porque no pueden ajustar más los impuestos internos sino porque los países imperiales ya no tienen formas de expoliar más a los países dependientes del “tercer mundo” para sostener su Estado interventor. Muchos de ellos ahora son su competencia (China, India, Brasil, Sudáfrica).

sábado, 21 de mayo de 2011

M-15: SALTA LA LIEBRE EN ESPAÑA



M-15: SALTA LA LIEBRE EN ESPAÑA

Popayán, 21 de mayo de 2011

Ahora saltó el tsunami de la rebelión a España. El mundo había asimilado las réplicas del terremoto socio-político de Túnez y Egipto que continuaron sacudiendo a Yemen, Bahréin, Marruecos, Siria, Jordania y demás países del Norte de África y el Medio Oriente.

Sus ondas telúricas fueron distorsionadas por la “intervención humanitaria” de la OTAN en Libia. El mundo imperial capitalista respiraba tranquilo. Parecía que la ola revolucionaria había detenido su marcha. Creían que los inconformes de la tierra se habían vuelto inmunes a su influencia y empuje. Pero no fue así. Saltó la liebre en Iberia.

La insurgencia social vuelve a aparecer en la superficie. Y es notable. Lo que se había manifestado con cierta timidez en las revoluciones árabes o había quedado oculto por la lucha eminentemente democrática contra las autocracias y regímenes dictatoriales, ha mostrado ahora su rostro con ímpetu y claridad.

Ya no hay duda. Es un proletariado joven el que se manifiesta. Son los híper-modernos trabajadores del siglo XXI. Son altamente capacitados o estudian para serlo. La mayoría es profesional o técnico/a. Su espíritu es cosmopolita y globalizado. No son todavía internacionalistas porque no hay quien les ayude a serlo. Pero ya lo serán.

Son el prototipo de la informalización que ha creado el decadente capitalismo que degrada y condena a la sociedad a vivir de sus miserias. Sus condiciones laborales son precarias. Su garrote es el desempleo y el paro forzoso. Su vida es impersonal porque hasta la posibilidad de agruparse – al estilo del viejo proletariado –, le es negada. Por ello clama inicialmente por trabajo. No obstante, el capitalismo “senil” no puede ni podrá satisfacer sus demandas.

Por ello en medio de las masivas concentraciones aparecen nuevas y creativas consignas que anuncian su carácter anti-sistémico y anti-capitalista. Por ahora tienen en la mira a políticos y burócratas de todos los partidos políticos. Exigen “democracia real” y ¡YA! Son procesos incipientes de una población que despierta a la lucha política y que lo hace con las herramientas que tiene a mano: el ejemplo de las revoluciones árabes.

Pero hay algo nuevo en estos estallidos del M-15. Es la primera revuelta contra un régimen “democrático” occidental. Y todavía más importante, enfrenta a un gobierno “socialista” aliado y entregado al imperio estadounidense. Eso es trascendental. Es un salto cualitativo. Desbarata el mito del “complot imperial” que se montó alrededor de las revoluciones árabes.

La falsa democracia parlamentarista de los burócratas profesionales mandaderos de las plutocracias capitalistas está siendo enfrentada en su terreno. Son marchas civilistas y pacíficas, multitudinarias, convocadas por Internet, desafiantes pero calmadas, rebeldes pero tranquilas, beligerantes, sostenidas y tercas, con altos principios ético-morales pero sin fanatismos fundamentalistas. Retan el statu quo donde más le duele: la falta de legitimidad democrática.

La fase pre-revolucionaria de las grandes transformaciones estructurales ha iniciado una nueva etapa. Los teóricos de la conspiración ya no pueden sostener que es una versión de las “revoluciones de colores” o “de terciopelo” impulsadas por los estrategas imperiales. Es – sólo – la revolución planetaria que capta y asimila las vibraciones sociales y culturales que produce la profunda crisis del capitalismo globalizado.

El joven proletariado “informalizado” de España ha tocado el cuerno. Los trabajadores europeos responderán a ese llamado. Ya observamos a los jubilados felices y radiantes al lado de sus hijos o nietos, reviviendo sus sueños de revolución social y la utopía de un mundo mejor y posible.

El proletariado industrial centralizado va a moverse. Lenta y pesadamente se liberará de sus temores y de los burócratas sindicales ligados a los partidos de la tradición. Se sumará a la lucha que le proponen los jóvenes como lo hicieron los trabajadores tunecinos y egipcios. Es inevitable.

Las banderas de la democracia participativa, de la economía de equivalencias basada en el valor/trabajo y de la solidaridad humana para evitar la catástrofe ambiental, van a estar al frente de las nuevas rebeliones que transmutarán en revoluciones sociales de gran impacto histórico.

Un espíritu revolucionario va recorriendo el mundo. Los jóvenes – como siempre –, son los más sensibles. Hay que acompañarlos, sin esquemas, sin temores. ¡Vamos pues!

Nota: Las procesos de cambio en Sudamérica deben nutrirse de ese espíritu revolucionario. Hay que zarandear a la dirigencia que tiende a conservatizarse en el rol de gobierno o en el de “oposición domesticada”.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Política de "ABLANDAMIENTO" del Imperio

En Colombia y en el Cauca también se siente…

LA POLITICA DE "ABLANDAMIENTO" DEL IMPERIO

Popayán, 8 de mayo de 2011

La política regional en el Cauca (Colombia) refleja con gran nitidez las contradicciones existentes en el bloque de poder hegemónico que lidera el presidente Santos.

Dichas contradicciones habían quedado congeladas por efecto de la aplicación de la política imperial de “lucha contra el terrorismo”, que sirvió de base y cobertura al ascenso de Uribe.

La alianza entre la oligarquía colombiana, un sector del campesinado rico y las mafias narcotraficantes fue aprovechada para consolidar el modelo agro-minero-exportador. Se usó la disculpa de la lucha contra la insurgencia guerrillera y el combate al narcotráfico.

El cambio de gobierno en Colombia, la aparente ruptura entre Santos y Uribe y la actual “transición” política, sólo pueden explicarse analizando el entorno mundial y regional.

Obama y Santos, respuesta a la decadencia imperial

La pérdida de hegemonía estadounidense ha sido consecuencia y factor de avance de los pueblos de países dependientes que están recuperando – parcialmente – niveles de soberanía política y autonomía económica. No es un proceso consolidado. Está en pleno desarrollo en América Latina, y es incipiente en el Norte de África y Medio Oriente.

Además, la crisis financiera y fiscal del mundo industrializado, el progreso económico y geo-político de China, Brasil, India y Rusia, y la conciencia de su propia decadencia, obligaron a las élites plutocráticas gringas a realizar un viraje estratégico en el continente americano.

Primero, mostraron los dientes moviendo la 4ª Flota y fortalecieron sus bases en Colombia. Luego, mordieron en Honduras. Preparaban así, el terreno para la acción política de Obama. Ahora, usan a Santos y al eje oligárquico México-Colombia-Perú-Chile, como factor de presión. Aplican la política de contención: amenazan a fin de doblegar.

Obama posiciona al presidente colombiano en la política regional. Su objetivo es ganar o neutralizar a las burguesías de Brasil y Argentina a fin de aislar y/o debilitar la política nacionalista de los gobiernos bolivarianos. Están dando pasos acelerados en ese sentido.

Para hacerlo con eficacia reducen los ruidos que genera la confrontación con la guerrilla. Preparan una simulada política de diálogo. La aceptación de la existencia del conflicto armado, la aprobación de la ley de víctimas y de restitución de tierras, y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con los gobiernos vecinos, van en esa dirección.

No quiere decir que les interese la Paz. El conflicto armado y la lucha contra el narcotráfico han sido efectivas herramientas de intervención territorial. Sirven para despejar territorios donde se mantiene la resistencia campesina al modelo económico (como en el Cauca) y para justificar – cuando lo requieran – la intervención armada a los países colindantes. La trampa sigue “armada”.

Su táctica – por ahora – es de desgaste. Van apretando el anillo con sutiles presiones económicas. Los TLCs con Colombia y Panamá se suman a los de México, Chile, Perú y parte de Centroamérica. Tienen aliados internos en cada uno de esos países para minar por dentro la estabilidad económica y política aprovechando los errores que cometan los gobiernos nacionalistas.[1] El saboteo a la integración regional juega a favor del imperio.

Además, con “agencias de promoción de la democracia” infiltran a movimientos sociales y a los mismos partidos de gobierno. En Ecuador y Bolivia tratan de convertir a los pueblos indígenas en la base social de la oposición. La fórmula ha sido validada en Europa Oriental pero de igual forma la usaron en el Norte de África y Medio Oriente – obteniendo éxito sólo en Libia –, dado que en los demás países los pueblos árabes rebasaron los límites de su “intervención democrática”.

La economía del narcotráfico sirve también a sus propósitos. Es un instrumento de descomposición de la sociedad y afecta con fuerza corruptora a la precaria institucionalidad que los gobiernos nacionalistas heredaron de los viejos Estados Coloniales. En el caso de que falle la política de “ablandamiento” preparan falsas “intervenciones humanitarias”.

Colombia: La lucha al interior del Bloque Hegemónico y sus representantes

En Colombia ese viraje estratégico puso al frente del gobierno a un exponente genuino de la oligarquía. Por ello han aflorado las contradicciones al interior del bloque de poder. Las figuras políticas que hacen parte del gobierno representan los intereses en juego. Veamos:

Juan Manuel Santos, Presidente, personifica los intereses globales de la oligarquía financiera íntimamente ligada y subordinada al poder imperial. Es quien garantiza la estabilidad al interior de la “Unidad Nacional”.

Germán Vargas Lleras, ministro del Interior, representa a sectores de la gran burguesía industrial y comercial. Intenta ganar a los grandes latifundistas que hoy abandonan a Uribe que requieren y exigen una “mano fuerte” al interior del gobierno.

Juan Camilo Restrepo, ministro de Agricultura, es la cuota de la gran burguesía agraria que aspira a canalizar grandes inversiones agro-industriales e incursionar en el campo de la gran minería de la mano de las empresas transnacionales. Pretende ganar a sectores campesinos desplazados para una “alianza estratégica” con el gran capital.

Rodrigo Rivera, ministro de Defensa, es la cuota de Uribe en creciente proceso de sacrificio. Está en medio de las tensiones entre el generalato fascista y corrupto y, una cúpula militar de viejo cuño que aspira a salir de la dinámica criminal mafiosa-uribista.

Angelino Garzón, Vicepresidente, representa a la burguesía burocrática. Trata de acercar al bloque de poder a las cúpulas sindicales de los trabajadores del Estado y a élites indígenas regionales, que fueron los sectores que medianamente resistieron la ofensiva anti-popular uribista. Es la carta de emergencia de la oligarquía en caso de que el movimiento popular se salga de sus “cauces normales”. Trata de dividir a la Izquierda alineando a los “Progresistas” de Petro, hacia una política cortesana que sirva para engañar a los pueblos y a los trabajadores.

Uribe, ex–presidente huérfano de poder, se ha quedado con la clientela de “familias en acción”. Estos sectores de la población lo abandonarán – como ya lo hace la clase política tradicional –, cuando perciban que ya no tiene influencia real. Con el chantaje de la “amenaza terrorista” pretende mantener su influencia entre los sectores oligárquicos aliados de las mafias incrustadas en el Ejército y el Estado, que pujan por mantener su cuota de poder.

La expresión de esta realidad en el Cauca

Los acuerdos políticos entre los herederos de la vieja aristocracia terrateniente que pretendían mantener la Alcaldía de Popayán en cabeza del partido conservador y la “U”, y la Gobernación del Cauca para un político subordinado a la alianza liberal entre Jesús Ignacio García y Luis Fernando Velasco, ya empiezan a estallar en mil pedazos.

Las presiones e intervenciones de cada uno de los “presidenciables” que aspiran a aprovechar su cuota de poder para consolidarse como sucesores de Santos – ya sea para 2014 o para el 2018 –, han empezado a hacer mella en el ambiente político regional.

La “gestión” de los dos últimos gobernadores ha sido catastrófica. El escándalo de Probolsa y su relación con la estafa de las “pirámides”, ha minado la credibilidad de la clase política tradicional. Por ello, los políticos más experimentados – algunos de los cuales se presentan como “de avanzada” –, buscan adecuarse a esa crisis y presentarse como “independientes”.

El ex-magistrado Temístocles Ortega, principal asesor del Gobernador actual en el caso de Probolsa, ha obtenido el aval de la Alianza Social Independiente a nivel nacional. La dirigencia regional de la ASI y del movimiento indígena caucano no se ha pronunciado hasta ahora. Ortega – en forma paralela y secreta – negocia el apoyo de Germán Vargas Lleras y Cambio Radical.

El ex–senador indígena Jesús Enrique Piñacué se ha alineado al lado de Angelino Garzón. Éste le devuelve el favor prestado cuando fue elegido Gobernador del Valle. Piñacué se presentará a elecciones por el “Movimiento Progresista” de Petro. Se aleja del movimiento indígena para tratar de incidir en otros sectores de la sociedad caucana.

Ante la debilidad de los 5 candidatos que compiten por el aval del partido liberal, existe una gran preocupación entre la élite política caucana. Emith Montilla, una ex-parlamentaria de la cuerda de Aurelio Iragorri que ahora está más cerca del senador García Valencia, es la candidata con mayor intención de voto. Sin embargo, no es garantía de éxito electoral. No cuenta con el conocimiento de la región ni con la suficiente preparación técnico-administrativa, aunque ello no es importante para la clase política tradicional.

Lo evidente es que las condiciones están dadas para que los sectores populares, los pueblos y trabajadores urbanos y rurales, presentemos una alternativa decididamente contraria a los partidos tradicionales y alejada de sus componendas corruptas.

Por ello, nos aprestamos a participar en el debate electoral con una política de unidad popular. Se trata no sólo de derrotar a la corrupción sino de enfrentar la política de Santos-Garzón, que no es otra que el arrasamiento – incluyendo la cooptación de la dirigencia social – de la resistencia indígena, campesina y afrodescendiente, para poder entregar el territorio y nuestras riquezas al gran capital trans-nacional.

Pero además, pretendemos encauzar y fortalecer los nuevos movimientos sociales que han hecho su aparición en las ciudades del Cauca frente al impacto del desempleo (moto-taxistas, vendedores ambulantes, micro-empresarios) y de rechazo a la política neoliberal de las empresas de servicios públicos que roban y empobrecen a amplios sectores del pueblo (caso de la energía eléctrica).

Se justifica la rebeldía. No más “cortesanismo”. Vamos Cauca mestizo y querido… ¡Levántate!


[1] Esos aliados pro-imperiales son: la oligarquía zuliano-tachirense en Venezuela; en Ecuador, las elites de Guayaquil y quiteñas; en Bolivia, la oligarquía agro-exportadora de Santacruz y departamentos vecinos.

jueves, 5 de mayo de 2011

Asesinan a OSAMA para “revivir” y “rehacer” a OBAMA

Asesinan a OSAMA para “revivir” y “rehacer” a OBAMA

Popayán, 4 de mayo de 2011

El asesinato de Osama Bin Laden está íntimamente conectado a la revolución árabe y a la decadencia imperial capitalista.

Sea que Osama estuviera ya muerto, que lo tuvieran en la mira desde hace años, que lo detuvieran y lo mataran a sangre fría, es evidente que quieren reciclar un cadáver político.

Las revoluciones pacíficas árabes habían enterrado el proyecto yihaddista de Bin Laden[1], pero los EE.UU. necesitan resucitar la “amenaza terrorista” del fundamentalismo islámico.

Tal hecho demuestra que la mayor preocupación de las cúpulas capitalistas de los EE.UU. es controlar – política e ideológicamente – a su propia población.

Quieren que el pueblo estadounidense olvide los ideales pacifistas con los que eligió a Obama.

Las clásicas fórmulas imperiales de incentivar el nacionalismo expansionista usando los principios de la libertad y la democracia se agotaron hace un buen rato. Ya no sirven.

Las “guerras preventivas” son su reemplazo. Son hechas con hijos de inmigrantes y mercenarios pero en lo fundamental se juegan en los medios de comunicación.

El exiguo impacto político de la intervención en Libia mostró que el pueblo norteamericano no está interesado en guerras. Kadaffi ya no es el “ogro” que genera temor.

Frente a la crisis de la táctica guerrerista imperial, los pueblos árabes – aparentemente sin ninguna guía, a puro instinto – vienen impulsando una estrategia pacifista que ya dio resultados en Túnez y en Egipto, y tienen contra las cuerdas a otros gobiernos de la región.

Están siguiendo los pasos de los pueblos sudamericanos que retomaron la esencia de la lucha política en la década de los años 90s del siglo XX. Han puesto en práctica el legado de Gandhi y Luther King, de la juventud norteamericana que derrotó la guerra de Vietnam, de Mandela y las orientaciones de Fidel elaboradas a partir de la caída del Muro de Berlín (1990).

Los derrocamientos pacíficos de Bucaram, Mahuad y Gutiérrez en Ecuador, de Lozada en Bolivia, las elecciones de Chávez, Evo y Correa, y la derrota de los golpes de Estado en Venezuela (2002) y Ecuador (2010), así como la resistencia heroica del pueblo hondureño, se enmarcan dentro de esa estrategia de resistencia civil exitosa.

Pero también emulan al mismo pueblo y trabajadores estadounidenses. Éstos ya derrotaron la política guerrerista cuando eligieron a Obama. El problema es que fueron traicionados por quien encarnaba esa lucha. Ahora no tienen líder.

Se explica así por qué los halcones neo-conservadores son los que hoy dirigen la campaña de reelección de Obama. El asesinato de Osama Bin Laden se inscribe dentro de esa lógica. Necesitan revivir – matándolo – al símbolo de la “amenaza islámica”. Requieren con urgencia atemorizar a su pueblo para que avale la “guerra defensiva”.

Frente a esa estrategia diseñada para engañar a las masas en la metrópoli imperial, basada en construir enemigos “comunistas”, “fundamentalistas”, “narco-terroristas” y demás, los pueblos y trabajadores del mundo tenemos que profundizar las tácticas políticas y métodos de lucha civilista que han mostrado gran efectividad.

Debemos proponernos como objetivo inmediato conquistar políticamente a los pueblos y trabajadores estadounidenses, europeos y japoneses. Para hacerlo no podemos caer en las trampas que los estrategas imperiales nos colocan. Debemos actuar con inteligencia global.

Sólo lo lograremos si ponemos al frente reivindicaciones efectivamente humanitarias. Una ofensiva planetaria por la Paz, contra el hambre y por el restablecimiento del equilibrio ambiental, está a la orden del día. Las banderas nacionales y sociales deben estar allí, pero subordinadas a una estrategia política de amplia cobertura internacionalista.

El “defensismo nacionalista” no es – en este momento – nuestra mejor carta. Es llevarle agua al molino de la máquina imperial guerrerista.


[1]Ver: Jáled Harub, “Las revoluciones árabes acaban con la ideología y el discurso de Al Qaeda”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=127594

sábado, 30 de abril de 2011

ANGELINO, EL “FALSO NEGATIVO” DE URIBE

Ollanta, el “negativo” de Fujimori…

ANGELINO, EL “FALSO NEGATIVO” DE URIBE

Popayán, abril 30 de 2011

Los desarrollos de la política en Colombia y Perú – con grandes similitudes –, nos facilitan identificar el comportamiento de sus protagonistas. La comparación es un buen ejercicio.

El pasado reciente

Uribe y Fujimori: un campesino paisa con ínfulas de gran-terrateniente y un pequeño empresario de origen japonés con aires de burgués. Uno y otro se crecieron ante sus oligarquías. Crearon un ideario de corte fascista. Fueron fenómenos políticos de corto vuelo.

Con su aspecto de pequeños dictadores conquistaron a los generales y coroneles más corruptos del ejército. Usaron programas asistencialistas para crear una base clientelar entre los sectores más débiles de la población. Sedujeron al pueblo y sirvieron a la oligarquía.

Su ascenso político-mediático se apoyó en el rechazo popular a las atroces acciones de la guerrilla. Así justificaron y posicionaron la estrategia paramilitar. Además, canalizaron y usaron sentimientos anti-oligárquicos. Vendieron la idea que el avance de la insurgencia era el resultado de la debilidad y connivencia de la clase política tradicional.

Sin base social propia se vieron obligados a concertar alianzas con las mafias. Fue su salida y su trampa. Quedaron presos de la dinámica criminal. A partir de una personalidad obsesiva, falta de escrúpulos y espíritu pragmático, se rodearon de personajes siniestros como los José Obdulios y Montesinos. El uno está en la cárcel y el otro en capilla.

Uribe involucró en sus crímenes a políticos y empresarios. También a agentes de la CIA, la DEA, ejecutivos transnacionales, y lobbystas. Hoy es su tabla de salvación. Se defiende chantajeando a sus antiguos aliados. Fujimori fue más vertical e ingenuo. Se enfrentó al conjunto de la oligarquía. Hoy paga caro su osadía.

El presente en desarrollo

¿Quién puede canalizar el espíritu anti-oligárquico que falsamente encarnaban Uribe y Fujimori? Sólo la izquierda revolucionaria de carácter civilista lo puede hacer.

En Perú Ollanta Humala está ad-portas del gobierno mientras Keiko Fujimori logra mantener cierta fuerza electoral usando la imagen populista de su padre. La oligarquía peruana más reaccionaria la apoya. Otras facciones de la oligarquía, asesoradas por EE.UU., ante la realidad de tener que escoger entre la hija de Fujimori y el líder izquierdista, tratan de moderar a Humala como lo hicieron con Funes en El Salvador.

En Colombia la Izquierda tenía – y aún tiene – todas las condiciones para avanzar. Tres factores han determinado su debilitamiento temporal. La división interna, la infiltración de los corruptos, y la falta de audacia revolucionaria.

La división interna ha sido fatal. La incapacidad para llegar a acuerdos políticos ha sido determinante. La interferencia de intereses grupales inhabilitó al Polo para actuar con oportunidad y fluidez política. Sin una férrea unidad es imposible la acción política.

La corruptela “Dussán-Morenista” se infiltró en altos niveles de dirección aprovechando esa situación. Así, se enlodó la imagen polista en Bogotá. Es un fuerte golpe que puede ser asimilado siempre y cuando se reconozca el problema y se rectifique a tiempo.

La falta de audacia revolucionaria es un efecto de la táctica oligárquica de vincular al Polo con la guerrilla. Petro jugó a “negarse a sí mismo” cayendo en posiciones vergonzantes. Al resto del Polo todavía nos pesa ese tema. La problemática del narcotráfico y el conflicto armado no son enfrentadas con la suficiente fuerza y claridad. Se teme que los medios de comunicación de la oligarquía manipulen nuestras posiciones. Hay que superar ese temor.[1]

El paquete distractor

Las elecciones pasadas mostraron que el entorno político es frágil y cambiante. El proyecto político de Uribe está en crisis. Sin embargo, él como figura está en una especie de “flotador mediático”. La dirigencia política tradicional se disputa “su” espacio. Mientras lo consiguen precisan de un “negativo” del ex-presidente. De no fabricarlo, un líder de la izquierda revolucionaria se puede conectar con la psiquis popular. El vacío no existe.

Necesitaban un “pararrayos” de la inconformidad popular. Un “paño de lágrimas” que canalizara las quejas. Requerían un personaje que encarnara el papel populista con pose anti-oligárquica. Santos no podía hacerlo. Así, deciden confeccionar un nuevo “mayordomo”. Claro, más se parece al “ama de llaves” de la Casa de Nariño.

La figura escogida fue Angelino Garzón. Es el típico cortesano. Experto conciliador, maneja el paquete de los DD.HH., pone la cara por la firma del TLC y – supuestamente – “defiende” a los trabajadores. Que haya militado en el Partido Comunista y en la UP es una gran ventaja. Ya demostró ser leal y servil como ministro y gobernador. Es “como mandado a hacer”.

Para limpiarle la cara y tapar las alianzas “non sanctas” que entabló con las mafias regionales, que le sirvieron para llegar al cargo de Gobernador del Valle, sancionaron y sacaron de afán a su sucesor, el novel y aplicado hijo de la mafia Juan Carlos Abadía. Otro “sacrificado”.

Pero no era suficiente. Para hacer creíble el “paquetazo” faltaba algo más. Los refuerzos no han dado espera. El “Movimiento Progresista”, nuevo nombre del “petrismo”, ya está en fila. Ya negociaron el apoyo del Vicepresidente para las elecciones de octubre/2011. Así justifican su “nueva política de alianzas”.

Conclusión

Hasta ahora Ollanta es el fiel negativo de Fujimori. En Colombia los negativos de Uribe – a excepción de Carlos Gaviria y Jorge Enrique Robledo – se han difuminado. Petro lo fue hasta cuando se perfiló de candidato. En menos de un año pasó de “izquierdista” a “democrático”, ahora es “progresista” y ya casi es “santista”. ¡Qué metamorfosis!

El camino para la democracia y la izquierda revolucionaria colombiana está despejado. Los “falsos negativos” no pueden distraernos. Amplios sectores populares azotados por las políticas neoliberales, por el monopolio oligárquico y por la corrupción galopante están a la espera de verdaderas alternativas.

Sólo es cuestión de ajustar y rectificar. Se requiere audacia y más audacia. ¡No más miedo!



[1] El ex-presidente liberal César Gaviria Trujillo plantea que la política de los EE.UU. contra el narcotráfico es un absoluto fracaso. La izquierda no dice nada. Es un ejemplo de la falta de audacia revolucionaria.