jueves, 12 de octubre de 2023

Por primera vez, la Paz está en manos del pueblo

Evento en Tibú (Norte de Santander) 

Por primera vez, la Paz está en manos del pueblo

Popayán, 12 de octubre de 2023

En las últimas semanas, luego de las movilizaciones populares del 27 de septiembre, el presidente Petro ha planteado con toda claridad lo que ocurre en Colombia y, consecuente con ello, ha profundizado el llamado al pueblo a organizarse para resistir y avanzar.

Lo ocurrido en su primer año de gobierno lo ha convencido de que la casta dominante colombiana no está dispuesta a ceder en lo más mínimo en favor de la equidad y la justicia social, que juega al desgaste y al debilitamiento del gobierno, y prepara –desde todos los terrenos y ángulos– las condiciones para “tumbarlo”. Por las “buenas” o por las malas.

El bloqueo institucional, el acoso mediático y la guerra jurídica liderada por el Fiscal Barbosa, la Procuradora Abello, y últimamente, orquestada desde el Consejo de Estado, la Corte Constitucional y el Consejo Nacional Electoral, han sido sistemáticos y coordinados.

El bloqueo institucional se ha concretado en el Congreso de la República con el saboteo a los trámites legislativos de las reformas sociales que favorecen al pueblo, pero que afectan a la oligarquía financiera que monopoliza las rentas de las EPS, Fondos de Pensiones y todos los negocios organizados alrededor de los servicios públicos privatizados (energía eléctrica, gas, aseo, comunicaciones, carreteras concesionadas, salud, educación, etc.).

Por el lado de la reforma agraria, que tiene el soporte de leyes anteriores y el contenido del punto 1 del Acuerdo de Paz entre el Estado y las Farc sobre Reforma Rural Integral, lo que ha comprobado Petro es que las directivas de Fedegan (Lafaurie) amagan con ofrecer tierras fértiles para ser compradas por el Estado, pero, en realidad, juegan a ganar tiempo usando las normas que atan de manos al gobierno para facilitar el proceso de oferta, comprarlas y entregarlas a los labriegos.

No obstante, hay que aceptar que Petro y su más íntimo entorno “dieron papaya”. Los errores de su hijo Nicolás y las veleidades de su aliado Armando Benedetti, le han ofrecido una oportunidad de oro a sus enemigos que no van a desaprovechar. Muchos de ellos tienen un pie en la cárcel y van a hacer hasta lo imposible para impedir el nombramiento de una fiscal independiente.

Uribe, Zuluaga, Duque, Néstor Humberto Martínez, Santos y hasta Sarmiento Angulo (grupo Aval) han cometido delitos y crímenes inimaginables, y saben que un fiscal independiente no sólo los puede encausar, sino que, efectivamente, tienen posibilidad de ser juzgados y aprehendidos.

Por ello, los próximos meses van a ser de “alta tensión”. Ya juegan desesperadamente a crear pánico en el sector energético y en el sector de la salud. Anuncian un “apagón financiero” de las electrificadoras y una crisis inminente en los servicios de la salud, cuyas causas intentan ocultar cuando son situaciones provocadas por anteriores gobiernos, entre ellos, el de Duque.

Es por ello que Petro ha comprendido que la tarea central es organizar y movilizar el apoyo activo de los sectores populares que votaron por su elección y, ganar el respaldo de sectores “medios” afectados por la violencia, entre ellos, las bases sociales, populares y democráticas de las Fuerzas Armadas Oficiales. “La Paz y el Cambio están en nuestras manos” ha planteado reiteradamente.

En ese sentido, podemos afirmar que Gustavo Petro es uno de los pocos presidentes progresistas (o de izquierda) de un país de América Latina que intenta disputarle la dirección política e ideológica de las Fuerzas Armadas a una oligarquía conservadora y reaccionaria, que desde el siglo pasado (XX) impuso la doctrina estadounidense del “enemigo interno”.

Y ello lo puede hacer porque en Colombia se han acumulado las condiciones objetivas para que los sectores populares se planteen un verdadero salto cualitativo de carácter democrático. La noción del “enemigo interno” y su práctica paramilitar está siendo develada en las múltiples sesiones de la JEP y la Comisión de la Verdad, y emerge a la luz pública el papel de perpetradores que ejecutaron los grandes latifundistas en todos los escenarios de despojo, crimen y muerte.

Pero, además, y es una de las circunstancias sui generis que diferencian la experiencia de Colombia de la de otros países de América Latina, el gobierno progresista que encabeza Petro se ha encontrado con unas guerrillas (Eln, “disidencias” de las Farc y otros) que –en verdad– no tienen un “proyecto insurgente de futuro”, dado que sus prácticas de control territorial y de la población no se basan en un ideario revolucionario y/o en dinámicas de organización social transformadoras sino en actividades cotidianas que están al servicio del narcotráfico y la minería ilegal.

Es por todo lo anterior que en las últimas semanas se han producido importantes cambios en la actitud del presidente Petro y su gobierno frente a la forma de impulsar su política, diseñar sus planes y programas y avanzar en su ejecución. En la intervención de El Tambo (Cauca) con campesinos cocaleros y en otros encuentros públicos con comunidades diversas (víctimas del conflicto armado, campesinos del Sur de Bolívar, etc.), se puede percibir ese desarrollo.

Por ejemplo, frente a las reformas sociales que cursan en el Congreso, el Ejecutivo ha flexibilizado su intervención directa y estimula el debate abierto ante la opinión pública sin necesidad de acuerdos o presiones burocráticas, a fin de que con total transparencia se conozcan las posiciones de los partidos políticos y de los parlamentarios a nivel individual. ¡Que la gente juzgue!

Igualmente, y en esa dinámica, lanza propuestas incisivas y polémicas para poner a pensar a la gente sobre temas que se han “normalizado” en Colombia. Así, aprovecha las reacciones torpes e inmediatistas de quienes se sienten aludidos. Un caso reciente fue la propuesta de “nacionalizar” la carretera Bogotá-Villavicencio, que está concesionada en su totalidad al Grupo Aval y que se ha convertido en un problema permanente por los deficientes diseños y obras construidas, las caídas de puentes y la interrupción del servicio por múltiples problemas relacionados.  

Petro demuestra que es un dirigente con ideas y propósitos de Cambio, pero, a la vez, “está en una búsqueda”, como lo expresé en una entrevista hace un año. Como pensador y luchador social, como gobernante y militante activo, y como estadista y administrador público, explora y prueba de una manera u otra, y –sobre la marcha– aprende, corrige, ajusta y avanza.

Para los políticos y analistas tradicionales, aquellos que defienden el “establecimiento” y que conciben las “instituciones” como algo estático y terminado, esa actitud no les cabe en la cabeza. Como están a la defensiva, así muchos de ellos acepten de “boca para afuera” que se requieren cambios, identifican esa “actitud exploratoria” con una supuesta “improvisación”.

Según ellos, los cambios de ministros u otros que ha realizado en estos 14 meses de gobierno son una demostración de que no estaba preparado para gobernar. Como están interesados en desgastar y debilitar su imagen para más adelante “tumbarlo”, tratan de generar desconfianza, incertidumbre y pánico frente a cualquier tipo de iniciativa que plantea Petro.

Pero él sabe que no existe una “cartilla” o “receta” para impulsar y garantizar el Cambio. Es consciente de ello y lo dice abiertamente. Sabe que todas las experiencias revolucionarias del siglo XX y lo que va del XXI, han demostrado que son los pueblos y los trabajadores –organizados en libertad, amplitud y concienzudamente– quienes realmente pueden empujar hacia adelante la rueda de la historia y, por ello, coloca su esfuerzo y su lucha “dentro de las instituciones existentes” para promover esa acción y movimiento al interior de la sociedad (local, regional, nacional y global).

Y por ello, avanza cada vez más al encuentro con su gente y trata –a veces infructuosamente como ocurrió en Popayán– que los diversos sectores populares se unifiquen y sean conscientes de la oportunidad que la vida nos está ofreciendo.  

Notas o links de referencia:

Portafolio (08.05.2023). “Choque de poderes: ABC del conflicto entre Petro y el fiscal Barbosa”. EFE. https://acortar.link/pMVUvX

Infobae (28.07.2023). “Sigue el enfrentamiento entre Gustavo Petro y la procuradora Margarita Cabello”. César Fuquen. https://acortar.link/DYDMeQ

El País (02.03.2023). “El Consejo de Estado suspende el decreto con el que Petro podía definir las tarifas de la energía”. Santiago Triana y Juan Esteban Lewin. https://acortar.link/khEa1m

El País (02.10.2023). “La Corte Constitucional tumba la declaración de emergencia económica en La Guajira”. Juan Pablo Vásquez. https://acortar.link/jCfMZB

El País (03.10.2023). “Guerra abierta entre el CNE y Petro: la última batalla inesperada”. Inés Santaeulalia. https://acortar.link/HMzIca

Centro Nacional de Memoria Histórica (2013). La política de reforma agraria y tierras en Colombia. Esbozo de una memoria institucional. https://acortar.link/tqN6Jf

Semana (05.10.2023). “El expresidente Álvaro Uribe será llamado a juicio”. Redacción. https://acortar.link/WzaZQp

France 24 (11.07.2023). “La Fiscalía colombiana imputa al excandidato Óscar Iván Zuluaga por corrupción”. Corresponsal RFI en Bogotá. https://acortar.link/mSj7lW

Infobae (10.07.2023). “Iván Duque, salpicado en el escándalo Odebrecht”. Tatiana Munevar. https://acortar.link/MNrdRX

El Espectador (01.10.2023). “Jorge Enrique Pizano: revelan prueba que involucra a Néstor H. Martínez en el caso”. Redacción política. https://acortar.link/czG55D

El Nuevo Siglo (11.19.2023). “Odebrecht: Fiscalía confirma indagación de campaña Santos”. Redacción Web. https://acortar.link/DQnImo

La Silla Vacía (17.08.2023). “Grupo Aval paga la factura por su corrupción y protege a sus cabezas”. María Camila González Olarte. https://acortar.link/lfW13j

Pares. Fundación Paz y Reconciliación (11.10.2023). “¿Existe o no un riesgo de apagón en Colombia?: responde el MinMinas”. Isabela Puyana. https://acortar.link/bEYJkB

La República (23.08.2023). “Ante alerta de EPS, MinSalud dice que no hay una crisis y que el Gobierno ha cumplido”. Carolina Salazar Sierra. https://acortar.link/0H7vjU

Comisión de la Verdad (2023). “La noción de ‘’enemigo interno’”. https://acortar.link/smsOmc

Presidencia de la República (03.10.2023). “Palabras del Presidente Gustavo Petro, durante la presentación de la Política Nacional de Drogas 2023 - 2033 ‘Sembrando vida desterramos el narcotráfico’”. Video. https://acortar.link/7ncgFV

RCN Radio (06.10.2023). “Presidente Petro propone nacionalizar la Vía al Llano”. Yesica Salgado. https://acortar.link/2xLlsQ

EspaiMarx (05.02.2023). “Entrevista a Fernando Dorado sobre Gustavo Petro y la situación política colombiana”. Salvador López Arnal. https://espai-marx.net/?p=13222

Presidencia de la República (03.10.2023). “Palabras del Presidente Gustavo Petro durante el encuentro Gobierno Escucha desde Popayán, Cauca”. Video. https://acortar.link/lJ3Igl

miércoles, 4 de octubre de 2023

Colombia: Hay días que marcan la ruta hacia el futuro

 

Colombia: Hay días que marcan la ruta hacia el futuro

Popayán, 4 de octubre de 2023

Ayer 3 de octubre de 2023 será recordado en Colombia en los próximos años y décadas. En encuentros con comunidades cocaleras en el Cauca y familias víctimas del paramilitarismo en Bogotá, Petro dejó trazada la batalla por la justicia, la paz y la verdad.

En las siguientes frases se sintetiza ese hecho:

“Les da miedo una Fiscalía independiente, están dispuestos a derribar al presidente”

“No estamos aquí para arrodillarnos”

“No nos podemos vestir de revolucionarios y ser traquetos en el alma”

“Ustedes son las madres de toda Colombia” (El Estado pidió perdón a las familias de las víctimas de ejecuciones extrajudiciales).

“El narcotráfico compró secciones enteras de la Fiscalía, el Poder Político y el Ejército”

“No vamos a retroceder en el Cañón del Micay” (corredor estratégico en el Cauca en donde el gobierno y el ejército están recuperando el territorio para economías lícitas)

“La cultura es la fuerza de los pueblos, hacerla crecer es el camino del desarrollo”  

“Me quieren derribar, pero tendrán que enfrentarse a todo un pueblo”

Paralelamente se deben tener en cuenta otros hechos que están en desarrollo:

- Avanza el trámite de la reforma a la Salud en el Congreso (Cámara de Representantes).

- Petro consolida una política alternativa frente al problema de las drogas y de los cultivos de uso ilícito.

- La “tregua tácita” entre Petro y Uribe parece estar llegando a su fin.

- Petro intenta asegurar el apoyo del Ejército tanto frente al establecimiento corrupto como ante los grupos armados que se visten de “revolucionarios” pero que tienen “alma de traquetos”[1].

- El Gobierno sigue en la línea de encontrarse con el pueblo y empoderarlo frente a la complejidad de los retos actuales. No renuncia a las alianzas con sectores políticos pero la experiencia reciente le ha enseñado a no confiar en ellos.

- El pulso por nombrar un Fiscal independiente es lo que definirá el futuro político de este país (3-4 meses de tire y afloje).

Petro la tiene muy clara: con el Pueblo y un Ejército poderoso (y depurado) es la única forma de avanzar con el Cambio.



[1] Traqueto: forma coloquial utilizada en Colombia para definir a quien trafica con drogas ilegales. 

miércoles, 27 de septiembre de 2023

Las marchas de septiembre 27: Más y mejor organización social y nada de triunfalismos

 

Plaza de Bolívar de Bogotá (27-09-2023) Fotografía de @JDRiveros/x

Las marchas de septiembre 27: Más y mejor organización social y nada de triunfalismos

Popayán, 28 de septiembre de 2023

Las marchas de ayer (miércoles 27 de septiembre/2023) en muchas ciudades y municipios de Colombia estuvieron más o menos concurridas. Lo de resaltar, se movilizaron los campesinos en la Costa Caribe y en otras regiones. Lo mismo, la presencia de los indígenas en Bogotá.

Pero es indudable, no se puede negar que, tanto los errores cometidos por el gobierno (y el entorno de Petro) como la estrategia mediática y el bloqueo de la oligarquía, han debilitado –en parte– al gobierno progresista. Se ha mermado el apoyo y entusiasmo.

No obstante, ello no significa que sus enemigos y contradictores estén muy fuertes, dado que a ellos se les han destapado grandes escándalos de corrupción (Odebrecht, Ecopetrol, otros) y sus terribles crímenes y asesinatos del pasado han quedado en evidencia.

De tal manera que, por ahora, la oligarquía y sus enemigos van a tener que aguantarse a Petro gobernando. Vamos a ver qué ocurre con las reformas, sobre todo la de servicios públicos que es un problema que afecta a amplios sectores de la sociedad con el impacto de las altas tarifas.

Con sólo que Petro logre aprobar unas dos de ellas (lo que no será fácil antes de elecciones locales y regionales), irá ganando puntos entre el pueblo mientras va avanzando en otras materias relacionadas con la reforma agraria, la violencia y la inseguridad.

Lo más seguro, por todo lo que se observa, es que en las grandes ciudades el Pacto Histórico no logrará elegir muchos alcaldes, pero en gobernaciones y en bastantes municipios de muchas regiones, van a ser elegidos un buen número de gobernantes que comparten las propuestas de Petro.

Hay que insistir en que Petro debe conquistar para la causa del Cambio a otros sectores sociales y productivos que todavía están a la expectativa y que –hasta ahora– no han sido atraídos con propuestas y proyectos concretos, como son los pequeños y medianos productores del campo (cafeteros, paneleros, fruticultores, etc.) y los profesionales precariados de las ciudades (“emprendedores”).

Sin esos sectores sociales y productivos, el gobierno del Cambio puede quedar en una especie de “sándwich”. Puede contar con el apoyo de sectores populares que dependen de “subsidios improductivos” pero sometido al ataque feroz (y el bloqueo económico y político) de los grandes capitalistas que tratarán –como lo hacen actualmente– de hacerle la vida insoportable, mermándole su gobernabilidad e impidiéndole su gestión a favor del pueblo y de la nación.

Lo de ayer es un buen intento de apoyarse en la gente, pero es aún insuficiente. Falta más y mejor organización social, y se requiere avanzar con base en realizaciones y acciones contundentes. El llamado al “acuerdo nacional” es pertinente pero la oligarquía no va a ceder fácilmente y va a seguir con su estrategia de desgaste.

Por ello, hay que apretar los dientes y continuar en la brega, sin triunfalismos, pero con la convicción de la necesidad del Cambio, de la paz y de la justicia social.

viernes, 22 de septiembre de 2023

El discurso poético, literario y utópico de Petro

 

Movilización campesina en Urabá (08-09-2023) Foto: Ricardo Báez 

El discurso poético, literario y utópico de Petro

Popayán, 22 de septiembre de 2023

La última frase y el estilo literario (metafórico) del discurso de Gustavo Petro en la ONU ha generado muchas reacciones burlescas en Colombia. Los contradictores del presidente progresista tratan de ridiculizar sus ideas con el fin de descalificar y derrotar sus propuestas de cambio. Dijo: “(…) tenemos que expandir el virus de la vida por las estrellas del universo”.

Que un presidente de un país “tercermundista”, dependiente y sometido a la voluntad de imperios extranjeros, entre ellos el estadounidense, utilice el estrado de las NN.UU. en Nueva York para dirigirse a la humanidad para plantear cambios estructurales frente a la crisis sistémica que vivimos, les parece una locura. Olvidan que todos los presidentes anteriores de Colombia fueron a ese escenario para quejarse ante el mundo de las desgracias nacionales y pedir limosna a los poderosos.  

El contenido y la forma de esa alocución presidencial es expresión del “progresismo esperanzador” que construye Petro en la actualidad. Esa pareciera ser la respuesta oportuna y necesaria frente al derrotismo y el pragmatismo en que han caído las “izquierdas institucionalizadas” que, a su vez, es la principal causa de que las “derechas extremas” funjan hoy como “rebeldes” y “libertarios” mientras los revolucionarios desertan hacia el autonomismo y el aislamiento depresivo y sensitivo.

La frase señalada de “cursi” y de ser “una metáfora desafortunada y contradictoria”, lo que plantea es que, si el ser humano protege la vida en la tierra algún día podrá dispersar el “virus de la vida” en otros planetas y mundos cósmicos, dado que seguiremos explorando el espacio y seguramente llegaremos muy lejos. Y así, conoceremos lo que hoy nos es desconocido.

Claro, ese “progresismo de esperanza” es una forma de colocar distancias frente a los que denomino “catastrofistas teleológicos” o “apocalípticos al borde de un ataque de nervios” y de contrarrestar la acción de quienes tratan de estigmatizar a Petro identificándolo con una especie de Casandra que anuncia el apocalipsis ambiental (o nuclear u otros) como algo inevitable.

Y también, ese “progresismo propositivo” lo diferencia de quienes colocan la superación del capitalismo como una condición absoluta para evitar la extinción de la vida humana en la tierra por efecto del colapso climático. Aceptar ese postulado nos condenaría a la muerte segura por cuanto el paso de un modo de producción a otro es un proceso de largo plazo y no será fruto del “voluntarismo”. “No será por decreto como se acabará el mercado capitalista”, ha planteado Petro.

Y en efecto, esa expresión final como buena parte del discurso de referencia tiene forma literaria, poética y utópica. Pareciera que poco a poco el discurso de Petro se va asemejando al del Subcomandante Marcos (o Galeano) con la diferencia de que no renuncia a que los pueblos y la humanidad presionen a los Estados para conseguir acciones puntuales y urgentes, mientras se acumula la fuerza y la experiencia para paulatinamente construir nuevas relaciones sociales.

Es por ello que el presidente progresista plantea una serie de iniciativas concretas frente a las migraciones masivas, al colapso climático, a la guerra entre imperios y a la lucha contra los narcóticos. Propone “rediseñar” el sistema financiero mundial para dedicar y concentrar los recursos de la deuda pública y privada a financiar la justicia social y ambiental (“deuda por acción climática”), que es la única forma de enfrentar los problemas que afectan a toda la humanidad.

Pienso que en la actualidad es cuando más se necesita de “visiones utópicas y poéticas” como las que expresó Petro en ese discurso. Estamos frente a una situación en la que el “racionalismo positivista” y el “pragmatismo utilitarista” ya no son herramientas de transformación. Al contrario, en esa dinámica las “izquierdas” no han logrado superar su derrotismo y, así, le han pavimentado y facilitado el camino a los fascismos que se aprovechan de ese estado de incertidumbre existencial.

En el caso de Colombia, las fuerzas del cambio (populares) que están en proceso de re-construcción después de décadas de conflicto armado y de la aplicación de las políticas neoliberales que destruyeron –casi totalmente– a los movimientos sociales del campo y de la ciudad, están empezando a reaccionar apoyándose, mal que bien, en el gobierno progresista. El movimiento campesino y los trabajadores han empezado a reaccionar y a superar su debilidad.  

Después de ilusionarse con algunos gestos de la oligarquía financiera y de la burguesía burocrática, que le hicieron creer a Petro, a altos funcionarios y a muchos dirigentes de organizaciones sociales que iban a aprobar en el Congreso las “reformas sociales” planteadas por el gobierno progresista, se ha iniciado el proceso de reconstruir el movimiento social y empujar –“desde abajo” y “por arriba”–, una serie de iniciativas para consolidar las fuerzas populares del cambio.

Es evidente que no se trata sólo de aprobar las “leyes reformistas” en salud, legislación laboral y pensiones, servicios públicos privatizados, etc., sino que la tarea es construir nuevos procesos de organización social para responder a las tareas estratégicas propuestas. La “industrialización de nuevo tipo” y el “cambio de matriz energética” requieren nuevas teorías y creativos procesos de organización en términos de asociatividad y cooperación, transformación cultural y desarrollo tecnológico apropiado y adaptado a los retos planteados por Petro en su discurso de la ONU.

A quienes frustrados porque “el cambio” no se produce tan rápido, ni se puede hacer por decreto, o porque muchas de nuestras falencias y debilidades siguen estando presentes en nuestras vidas, especialmente en el terreno político-electoral, hay que decirles que también deben reaccionar y no dejarse llevar al terreno de “buscarle todo lo malo a Petro” para desgastar y debilitar un proceso y movimiento que va más allá de las personas y de los gobiernos. Es hora de que también reaccionen.

jueves, 7 de septiembre de 2023

El gobierno de Petro entre lo fundamental, lo peligroso y lo cambiante

 

El gobierno de Petro entre lo fundamental, lo peligroso y lo cambiante

Popayán, 7 de septiembre de 2023

Algunos analistas descalifican la acción política que encabeza Gustavo Petro en Colombia desde una “visión crítica”. Plantean unas supuestas “contradicciones del progresismo”, no a partir de las condiciones concretas que vive la humanidad y la sociedad colombiana, sino de lo que “idealmente” debería ser un “gobierno del cambio”, que para ellos tendría que ser de “izquierda”.

Por ello, en vez de aportar con ideas o iniciativas a las luchas sociales y políticas que actualmente están en desarrollo en este país y el mundo, terminan –tal vez sin querer– contribuyendo con las campañas mediáticas que la oligarquía impulsa a todo nivel para desgastar al gobierno y a Petro, y sobre todo, para generar incertidumbre, desconfianza y desánimo entre las comunidades y sus dirigentes que –en medio de errores y aprendizajes– intentan avanzar por nuevos caminos de cambio y transformación.

Esa mirada esquemática, centrada en la valoración del denominado “progresismo” como si fuera –en verdad– una corriente ideológica y política homogénea y diferente a las que tradicionalmente han existido (conservadoras, liberales, socialistas, comunistas y anarquistas), los lleva a desconocer la vida real y concreta que viven los sectores populares colombianos en el momento actual.

Así, se cuestiona a Petro de correrse al “centro” y abandonar su condición de izquierda; de adjudicarle al Estado un papel determinante en la acción política; de renunciar a la aspiración de trascender o superar el capitalismo; de “pactar por arriba” a cualquier costo; de incumplir lo prometido y traicionar las expectativas de cambio; de instrumentalizar, cooptar y subordinar a los movimientos y organizaciones sociales; de improvisar en el tema de la paz; de vacilar en lo relativo a la transición energética; y de no ser consecuente con la política de integración latinoamericana. ¡Nada más y nada menos!

Dichos analistas pasan fácilmente de posiciones críticas a descalificaciones y ataques infundados. Tales actitudes sólo se pueden explicar como resultado del fenómeno de la transferencia en donde una persona descarga su frustración y busca la culpa en el otro (Petro). En mi caso, trataré de mostrar algunos hechos que desvirtúan esas miradas totalizantes y apresuradas que tienen que ver con no entender que la época de los “sueños insurreccionales” y los “asaltos a los palacios de invierno” son cosa del pasado. Veamos:

Supuesta corrida al centro. Petro impulsa una especie de revolución agraria pacífica apoyándose en lo más avanzado de la población rural (campesinos mestizos, afros, indígenas, cocaleros, proletarios del campo, etc.), y en el punto 1 de los acuerdos de paz firmados entre el Estado y las guerrillas de las Farc-Ep. Esa iniciativa está en pleno desarrollo, enfrenta todo tipo de obstáculos y dificultades, pero apunta a resolver el principal problema que históricamente ha impedido que Colombia avance por senderos democráticos y de justicia social. De igual manera, no ha renunciado al conjunto de sus propuestas de cambio y avanza en medio de la tormenta y las dificultades propias de la vida.

El papel determinante del Estado. En sus intervenciones públicas y acciones gubernamentales, Petro plantea que desde la institucionalidad existente (Congreso, Fiscalía, Procuraduría, etc.) se intenta sabotear y detener el “proceso de cambio” y recuerda a diario que el verdadero poder lo sigue ejerciendo la oligarquía financiera. Así, enfrenta al Grupo Aval, Argos y demás conglomerados capitalistas, tanto por ser corruptos como por su parasitarismo económico y su cultura mafiosa. En esa dinámica, define la acción institucional como un instrumento necesario para enfrentar ese poder fáctico, pero insiste que la continuidad del proceso transformador depende de la sociedad y de los movimientos sociales.

Renuncia a superar el capitalismo. Petro ha propuesto una estrategia concreta para enfrentar el inminente “colapso ambiental”. Por ello, trata de convencer a los pueblos del mundo (y a sus gobernantes) de cambiar las prioridades económicas (crecimiento, consumismo, etc.) haciendo énfasis en abordar la tarea de “descarbonizar la economía” y avanzar por nuevos caminos en la tarea de evitar la extinción de la vida humana en la tierra. Y aunque para Colombia ha propuesto –tácticamente– “desarrollar el capitalismo” (industrialización de nuevo tipo y cambio de la matriz energética), sabe que esa lucha, si se realiza y profundiza, tendrá importantes consecuencias en la naturaleza de las relaciones sociales.    

“Pactos por arriba” a cualquier costo. Es evidente que Petro ha realizado pactos y alianzas, que no surgen de ahora, sino que hacen parte de lo que denomino “alianza interclasista”, que va mucho más allá de las coaliciones partidistas y que refleja las relaciones de poder existentes en este país. Todo ello hace parte de la lucha política y sin esos acuerdos ni siquiera hubiera sido elegido. Es cierto que esas prácticas entrañan numerosos riesgos y peligros de tipo ético, que son aprovechados por la oligarquía para justificar sus intentos de golpes (blandos y duros), pero todo indica que como ocurrió con Lula y otros gobernantes latinoamericanos, la verdad saldrá a flote y los procesos sociales y políticos que se desencadenen con ese ejercicio dentro de las instituciones existentes, tendrán continuidad y desarrollo a todo nivel.

Incumplimiento de lo prometido. Es cierto que las expectativas son grandes y que las realizaciones han sido, hasta ahora, relativamente limitadas. Sin embargo, a pesar de los errores y deficiencias, lo vivido durante este primer año no sólo significa un aprendizaje importante para los dirigentes del Pacto Histórico y de los movimientos sociales, sino que el conjunto de la sociedad colombiana ha empezado a experimentar un ambiente político muy diferente al existente bajo el dominio de gobiernos oligárquicos. Claro, incluyendo la pugnacidad y las tensiones propias del “primer gobierno de izquierda”.

Instrumentalización del movimiento social. A diferencia de algunos gobiernos de países vecinos que autodenominaron a sus gobiernos como expresión de los movimientos y organizaciones sociales, Petro le da gran importancia a lo que se denominaba en Colombia como “el pueblo liberal”. Sabe que las “fuerzas de izquierda” son muy limitadas, que cargan con la herencia del conflicto armado y de unas concepciones que no se corresponden con la realidad, pero reconoce la potencialidad del movimiento social, ha visibilizado e integrado a su gobierno a algunos de sus dirigentes como funcionarios de alto nivel, pero siempre está llamando a que se unifiquen y superen sus visiones sectoriales y estrechas.

Improvisación en el tema de la paz. Sobre este aspecto escribí hace meses un artículo crítico, pero no descalificador. Hoy, la mejor respuesta la podemos encontrar en una entrevista a Gonzalo Sánchez realizada por El Espectador en donde afirma: “Las negociaciones inconclusas y al menudeo, no son otra cosa que la condición de reproducción inexorable de la violencia. Es lo que hace necesaria la Paz Total. Pero las dificultades para juntar lo negociable y lo no negociable, lo criminal y lo político, lo narco y lo social, no son argumento contra la Paz Total. Ese es justamente el reto principal: partir de la complejidad. Hasta hoy hemos partido de lo simple y nos ha ido mal. Partamos ahora de lo complejo, que es lo real”.

Vacilaciones en la política de transición energética. Es indudable que en este tema han existido errores y pronunciamientos precipitados, fruto de la inexperiencia y desconocimiento concreto de las realidades energéticas del país y su relación con la estructura económica existente. No obstante, el gobierno rectifica y ajusta su política en esta materia sin renunciar a sus objetivos programáticos como se puede comprobar en los pronunciamientos del nuevo ministro y en la intervención de Petro en Belém (Brasil).

Inconsecuencia con la política de integración latinoamericana. No existe ninguna evidencia que demuestre esa afirmación. Claro, para algunos sectores la condición sine qua non para impulsar esa integración es distanciarse y enfrentarse con el gobierno de los EE.UU. En este tema Petro ha demostrado que ha aprendido de las experiencias anteriores intentadas por Fidel y Chávez y que, de acuerdo a los objetivos y prioridades establecidas frente al colapso ambiental, la política de “no alineamiento” es indispensable para construir espacios de integración de los pueblos y naciones a todo nivel.

Finalmente, es necesario decir que nada tienen que ver las 17 contradicciones planteadas por David Harvey con las “contradicciones del progresismo” expresadas por los críticos de Petro, más allá de confundir lo fundamental con lo peligroso y lo cambiante. Lo fundamental siempre será poner los pies en la tierra y desechar tantos esquemas idealistas que hace rato fueron desechados por la vida.   

martes, 15 de agosto de 2023

Los juegos de poder en Colombia: Petro enfrenta al Grupo Aval

 

Luis Carlos Sarmiento Angulo (Grupo Aval) y Gustavo Petro

Los juegos de poder en Colombia: Petro enfrenta al Grupo Aval

Popayán, 15 de agosto de 2023

Más rápido de lo que se pensaba se van mostrando y enfrentando las fuerzas, y se acercan momentos definitorios en Colombia.

La oligarquía financiera no cede ante las reformas sociales (salud, pensiones, laboral) porque tocan su caja menor (Empresas Promotoras de Salud y Administradoras de Fondos de Pensiones).

La estrategia de desgaste del gobierno progresista usando a las castas políticas, al Fiscal, a la Procuradora y a los medios de comunicación, ha dado resultados parciales pero Petro tiene otras cartas que jugar y está dispuesto a usarlas.

Luego de que reventó el escándalo de Odebrecht, que afectó a Oscar Iván Zuluaga (Uribe) y, ahora, con lo de la Ruta del Sol II, que involucra directamente a Luis Carlos Sarmiento Angulo (Grupo Aval-Corficolombiana) y a sus mandaderos (Santos, NHMN, etc.), las cosas van a otro precio.

Y ante la inminencia de la terminación del período del Fiscal y la necesidad de nombrar su reemplazo, Petro está decidido a templar la cuerda y lo empezó a hacer.

Por ahora, los "gringos" (EE.UU. y Biden) no parecen dispuestos a involucrarse de frente. Petro ha mostrado una buena disciplina fiscal y económica, y, además, el entorno internacional está revolcado.

Los enemigos del gobierno progresista seguirán atacando con lo de la financiación de la campaña (supuesta infiltración de aportes de “narcos”), buscándole el quiebre a Petro, y con el Consejo de Estado tratan de debilitar las fuerzas del Pacto Histórico en el Congreso (caso de Roy Barreras, ahora Moisés Pachón, y vienen más), pero ello no será suficiente.

Mientras tanto Petro nombra como gestor de paz a Salvatore Mancuso (excomandante paramilitar), y tendrá la espada de Damocles encima de la oligarquía financiera y demás corruptos con la posibilidad de que se nombre una Fiscal imparcial pero firme y justa.

Vamos entrando en terrenos fangosos e inestables. El “Acuerdo Nacional” planteado por Petro –que siempre será algo temporal y provisional, si es que se da– podrá construirse si la oligarquía financiera cede frente a las reformas planteadas.

El escenario principal, el “juego de tronos”, ya no está en el Congreso. Hay que tener mucho cuidado frente a un momento tan especial, que se veía venir desde la posesión de Petro, pero que se fue acelerando con ocasión del “affaire Nicolás”, que le abrió las agallas a la oligarquía corrupta y creyó que Petro estaba derrotado.

Las políticas concretas han sido formuladas por Petro en eventos con las comunidades. En la Guajira, Sierra Nevada, Neiva y Popayán sobre industrialización de nuevo tipo, transición energética, economía popular y sustitución de las economías ilícitas. Ahora, se trata de construir e impulsar “desde abajo” los proyectos para avanzar en esa dirección con espíritu práctico.

Unas de cal y otras de arena. El progresismo, las izquierdas y el pueblo más consciente debe cerrar filas alrededor de Petro y no dejarse confundir. ¡Nada de nervios!

Petro no está solo. Ellos son los que están en problemas, tienen el poder económico y mediático, pero no saben cómo “tumbar” a Petro. Ya lo vivieron en la Alcaldía de Bogotá y saben que, si se equivocan, si intentan sacarlo a la fuerza o usando formas ilegales, la gente va a reaccionar.

Por ello, desde nuestro lado... “¡Nada de nervios!”.

miércoles, 26 de julio de 2023

Petro: “El capitalismo se enfrenta al límite que le impone la vida”


 Petro: “El capitalismo se enfrenta al límite que le impone la vida”

Popayán, 26 de julio de 2023

Dos hechos de carácter internacional confirman que Gustavo Petro tiene una visión bastante acertada de la realidad geopolítica global. El primero, es el fallo de la Corte Internacional de Justicia en La Haya, que, aunque se presente como un triunfo de Colombia frente a las pretensiones de Nicaragua de ampliar su plataforma continental más allá de 200 millas, tiene otras implicaciones respecto de los intereses de los pueblos raizales de las Antillas caribeñas, y es resultado de una posición diferente a la “colonial” que impulsaba en el pasado la oligarquía colombiana, aunque Petro la utilizará para fortalecer su posición interna.  

El otro hecho está relacionado con la III Cumbre UE-CELAC que se realizó en Bruselas, en donde la posición de Petro se destacó en todo sentido. Se lograron algunos avances sobre el cambio climático, se debatió sobre la reforma del sistema financiero internacional, la protección del desarrollo inclusivo (Cepal), y se expresó “una profunda preocupación por la guerra en Ucrania”. La declaración final apoya “todos los esfuerzos diplomáticos por una paz sostenible” sin alinearse con “Occidente” como querían los gobernantes europeos.

El presidente colombiano en poco tiempo se va convirtiendo en un líder mundial. Poco a poco ha entendido que la integración regional (latinoamericana y caribeña) es difícil de lograr a corto plazo. Por ello, aunque no abandona la tarea en la vecindad, se ha lanzado a hacer conocer sus ideas e iniciativas a nivel internacional, comprendiendo que en el “Sur Global” están los pueblos y naciones que requieren soluciones urgentes para enfrentar la crisis sistémica (económica, ambiental, alimentaria, migratoria, energética, moral, etc.).   

Es consciente que en la mayoría de eventos y encuentros en donde se reúnen mandatarios y personalidades de muchas regiones y países, no se pasa de la retórica formal y de declaraciones de buena voluntad que nunca se concretan en decisiones y acciones concretas. Pero, igualmente, sabe que participando en ellos conoce y accede a muchas personas, movimientos y organizaciones, que pueden ir coincidiendo con sus ideas en la medida en que la crisis se profundiza a todo nivel.

Y, además, ese ejercicio le ha servido para elaborar con mayor detalle tanto el diagnóstico de la situación actual como para construir propuestas e iniciativas concretas. Es interesante explorar ese proceso en que avanza el pensamiento y la acción de Petro para lograr romper muchos paradigmas existentes en las izquierdas y progresismos que impiden avanzar por caminos diferentes a los transitados. Petro, recordando a Walter Benjamin, dice: “La historia no se repite”.   

El capitalismo se enfrenta con el límite de la vida

Petro viene planteando algo que es interesante e importante. El capitalismo se enfrenta al límite que le impone la vida. En lo de “vida” incluye en forma dialéctica a la naturaleza y al trabajo, a diferencia de muchos “ambientalistas” y/o “ecologistas” que arguyen que la contradicción fundamental es hoy entre el Capital y la Naturaleza, olvidando que el ser humano, para bien o para mal, es un factor determinante en la vida de este planeta.

Dicho límite, que siempre había sido concebido por los “marxistas” en relación a la “agudización de las contradicciones intrínsecas del capitalismo”, en la actualidad tiene como realización concreta lo que se ha denominado como “cambio climático” (que se debería llamar “colapso ambiental”), que amenaza con destruir las condiciones sobre las cuales evolucionó la vida en la tierra, incluyendo el surgimiento de la especie humana y de las civilizaciones conocidas. 

De acuerdo a Petro, quien reivindica a la ciencia como componente indispensable de un “nuevo progresismo”, no es que la extinción se vaya a dar de un momento a otro. De lo que se trata es que hemos entrado en una fase “casi” irreversible, en donde la capacidad de reacción de la humanidad es mínima porque está absolutamente alineada por la economía del consumo y dividida por potencias imperiales que utilizan el falso nacionalismo para engañar a sus pueblos. Y, además, esas potencias promueven bloques geopolíticos (occidente/oriente, “demócratas”/“autócratas”, etc.) e identidades sectoriales (clases, culturas, etnias, géneros, religiones, etc.) para lograr sus propósitos.

El problema consiste, como lo estamos comprobando en los últimos 15 años a partir de la crisis económica de 2007-2008, en que, a medida que el cambio climático afecte con más fuerza a la humanidad (como lo comprobamos a diario), las crisis económicas se harán más agudas y destructivas, las guerras se volverán más intensas y agresivas, las economías criminales tendrán más poder desestabilizador, las pandemias de diverso tipo (incluidas las enfermedades mentales) impactarán más nuestras vidas, y, por tanto, se hará más difícil que reaccionemos como un “todo”.

Así, el reto que tenemos es inmediato y concreto. No es simplemente el “cambio climático” como piensan quienes intentan reducir el tema a lo “ambiental”. Lo que ocurre es que el capitalismo como modo de producción está degradando y destruyendo las condiciones materiales, sociales y culturales que le dieron vida. Y se hace necesario actuar ahora porque mañana será tarde.

¿Cómo enfrentar el problema?

Hasta ahora los intentos por superar el capitalismo partían del supuesto de que se podía construir el socialismo en algunos países o regiones y que, dichos ejercicios podrían, con el apoyo de los Estados gestionados por representantes de los trabajadores y de los pueblos oprimidos, construir la nueva sociedad asentada en nuevas relaciones de producción diferentes a las de la explotación capitalista o a las de la dominación imperial o colonial.

Dichas experiencias, algunas basadas en el “derrocamiento de las clases dominantes” por medio de una insurrección popular; u otras, intentadas por medio de la elección de dirigentes populares como cabeza de los gobiernos (“vía pacífica”) para transformar los aparatos de los Estados “heredados” y a la sociedad en su conjunto, no solo han mostrado grandes limitaciones, fracasos y frustraciones, sino que, a la larga, han demostrado que, como dice Petro, no es posible superar el mercado por decreto. Esos “socialismos” no pasaron de ser simples “capitalismos de Estado” (Lenin dixit).

Es decir, el camino de construir socialismos a partir de “revoluciones políticas” y del supuesto “control del Estado” por parte de los trabajadores y de los pueblos oprimidos y/o subordinados, no nos ha conducido a los objetivos propuestos. Pareciera que olvidamos lo planteado por Marx en cuanto a que “la clase obrera no puede simplemente tomar posesión de la máquina estatal existente y ponerla en marcha para sus propios fines” sino que “había que romper la máquina burocrático-militar del Estado existente”. El problema a resolver es ¿Cómo hacerlo?

En la actualidad, cuando el capitalismo (y su modelo neoliberal) no logró resolver ninguno de los problemas que ha cargado la humanidad desde sus orígenes (opresión, desigualdad, injusticia, escasez, guerras, ignorancia, manipulación, etc.), y, por el contrario, con la teoría del “progreso y el crecimiento ilimitado” ha agudizado y llevado a sus límites extremos todos esos problemas y empujado a la humanidad a destruir el sustento material de su vida y a verse enfrentada al peligro de la extinción de la especie, se hace necesario repensar no solo el objetivo sino el camino escogido.

Petro en su doble papel en que lo ha colocado la vida, como presidente de un país de la periferia capitalista (cabeza formal de un Estado existente) y como activista revolucionario del mundo (“progresista”), nos convoca a enfrentar con nuevas miradas la actual realidad del capitalismo y de la humanidad. Intenta desde este conflictivo rincón de América Latina impulsar algunos cambios de carácter democrático apoyándose en lo más avanzado que ha surgido en Colombia, pero es consciente que el escenario es global sin negar la complejidad de lo “local”, “nacional”, “regional” y “mundial”.

Para ayudarlo se requiere, por un lado, derrotar los “sueños insurreccionales” que son resultado de visiones facilistas y cortoplacistas; y por el otro, “volver a soñar con los pies puestos en la tierra” que significa ser revolucionarios no solo en “lo político” sino en todas las áreas de la vida.  

jueves, 13 de julio de 2023

El “Gobierno con el pueblo” y las elecciones territoriales

 

Petro en el encuentro con comunidades en San Juan del Cesar, al sur de La Guajira 

El “Gobierno con el pueblo” y las elecciones territoriales

Popayán, 13 de julio de 2023

En la pasada semana el presidente Petro realizó un ejercicio de gobierno desde los territorios, llevando consigo a La Guajira a un buen número de ministros y funcionarios de alto nivel que tienen que ver con la realidad de esa rica pero empobrecida región de Colombia. Se realizaron múltiples encuentros con la población y dirigentes locales y regionales.   

Allí se oficializó la emergencia económica, social y ecológica mediante el decreto 1085 de 2023 que tendrá vigencia por 30 días, se plantearon proyectos y acciones gubernamentales y anunciaron inversiones públicas para enfrentar problemas urgentes (agua potable, nutrición, consultas previas, educación) y se trazaron algunas tareas estratégicas de mediano plazo.

Igualmente, en ese contexto político se firmaron los decretos reglamentarios del Ministerio de Igualdad y Equidad que permiten formalizar, regular y poner en marcha el Ministerio de Igualdad y Equidad creado mediante la Ley 2281 de 2023, y se posesionó formalmente a la vicepresidenta Francia Márquez como la primera ministra de esa cartera.

En ese proceso se destrabaron las consultas previas con las comunidades wayuu para el proyecto Colectora que integra la producción de energías renovables de la región al Sistema Interconectado Nacional y el presidente Petro propuso el modelo de asociatividad con las comunidades para los proyectos de energías limpias (parques eólicos y solares).

Las acciones de “gobierno con el pueblo” y su relación con las elecciones locales y regionales

Son pasos muy importantes, concretos y viables, que hacen parte del programa de gobierno en cuanto a desarrollar un proceso de industrialización de nuevo tipo y cambiar la matriz energética para sustituir los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas). Así, se traza sobre la marcha una política que se constituye en un ejemplo para otras regiones en donde los sectores populares deben definir los proyectos que se corresponden con dichos objetivos.

El único aspecto que falta precisar e impulsar con determinación es el proceso de organización de las comunidades para que sean partícipes activas y ejecutoras de los proyectos e impidan que las élites políticas de la región se roben los recursos o desvíen los objetivos de las obras. Ese tema ha sido el talón de Aquiles en las experiencias de países vecinos en donde los gobiernos progresistas y de izquierda no han logrado impulsar un modelo productivo que supere lo existente.

Como lo plantea Atilio Borón en un extraordinario artículo, es en medio de ese proceso de empoderamiento de las comunidades que se debe impulsar la transformación político-cultural de nuestras gentes, que debe partir de una efectiva movilización popular (de “los de abajo”, las mujeres, los excluidos de siempre) que enfrente las costumbres y prácticas clientelares y politiqueras que son las que predominan en la región y en el país.

En ese sentido, se debe abrir un amplio e intenso debate dentro de las filas del Pacto Histórico y de las organizaciones sociales que apoyan al gobierno, para diseñar una verdadera actitud transformadora para enfrentar las elecciones locales y regionales en el contexto de que existe un “gobierno de cambio” y así, empezar a superar las prácticas electorales tradicionales.

Por lo que hemos visto (y parece que es lo que ocurre en todo el país), lo que predomina en este período preelectoral es la lucha entre los diversos componentes del Pacto Histórico por imponer sus candidatos (as). Está en pleno desarrollo (abierta o soterradamente) una confrontación sectaria entre los “históricos” (progresistas y de izquierda) y los políticos provenientes de los partidos tradicionales que se han sumado al proyecto que encabeza Petro.  

Mientras tanto la población se pregunta qué hay de nuevo en dichas prácticas electoreras y politiqueras. En vez de unificarse en torno a un “programa de cambio” para enfrentar los problemas que sufren las comunidades por efecto de las políticas neoliberales que privatizaron los servicios públicos y convirtieron las ciudades en “nuevos mercados” de la movilidad y proyectos inmobiliarios, los dirigentes se “despedazan” públicamente por intereses personales y burocráticos, enviando un mensaje bastante negativo al “electorado”.

Y por lo visto, al predominar esa dinámica grupista y personalista, los dirigentes “históricos” del progresismo, de las izquierdas y de las organizaciones sociales en los diferentes municipios y departamentos, crean las condiciones para que se presenten dos fenómenos entrelazados y complementarios: la división interna y el triunfo de políticos tradicionales, ya sea que se camuflen dentro del Pacto Histórico o se vayan por aparte.

El ejercicio de gobierno realizado la semana anterior en el departamento de La Guajira, en lo que tiene que ver con las decisiones y propósitos, debe ser asimilado por los dirigentes progresistas, de izquierda y de las organizaciones sociales de las diferentes regiones. Allí se encuentra una orientación práctica para construir –dentro del marco de la política aprobada en el Plan Nacional de Desarrollo– los programas de gobierno de alcaldes y gobernadores.

Ese esfuerzo de “gobernar con el pueblo” obliga a los dirigentes populares y las comunidades a enfrentar con una nueva mirada y actitud los problemas de la población y de las comunidades de cada localidad y región, que debe ser “impuesta” a los nuevos gobernantes locales y regionales.

Algunas propuestas para el Cauca

Dentro de la dinámica de aterrizar los ejes centrales del programa de gobierno de Petro y de convertirlos en proyectos viables y con base comunitaria, presento algunas propuestas que corresponden a la realidad de este departamento:

Industrialización de nuevo tipo de los principales productos agrícolas que ya producen miles de familias campesinas e indígenas caucanas:

1. Apropiación colectiva, comunitaria y asociativa de la cadena productiva del café (orgánico y común) para quitarle la ganancia a las grandes transnacionales tostadoras (Starbucks, Nestlé, etc.) mediante una estrategia internacional para vender directamente nuestro café (y sus mezclas) en el mercado global;

2. Industrialización de la caña panelera mediante una alianza asociativa con la Industria Licorera del Cauca para producir nuestro propio alcohol etílico (actualmente importado del Ecuador);

3. Industrialización y procesamiento de la importante producción de frutas, cacao, cannabis sativa y coca, para comercializar y exportar directamente nuestros productos procesados;

4. Canalizar los recursos económicos obtenidos de esos proyectos hacia la producción de alimentos para el mercado interno y externo, para construir seguridad y soberanía alimentaria.

Es importante precisar que los recursos económicos que se pueden obtener de esos proyectos productivos son muy superiores a cualquier transferencia que haga el Estado desde Bogotá y, además, generan empleo productivo para amplios sectores de la sociedad que es la única garantía (y condición) para construir paz, bienestar y justicia social.

Cambio de la matriz energética con base en los recursos hídricos y eólicos que existen en la región:

1.    Participación colectiva y comunitaria en las centrales eléctricas existentes en la región, incluyendo La Salvajina, para reorientar la forma como actualmente se manejan nuestros recursos hídricos;

2.    Explorar la posibilidad de construir “parques eólicos” a lo largo de los cañones de los numerosos ríos que bajan de la cordillera central (Ovejas, Piendamó, Cofre, Palacé, Cauca, etc.) hacia el peniplano de Popayán o Valle de Pubenza.

3.    Impulsar proyectos de energía solar individuales y colectivos a todo nivel, urbano y rural.

Nota: Aspiramos a que en las próximas semanas se consoliden los procesos de paz en curso con el ELN y el Estado Mayor Central (Farc) y ello tenga consecuencias en la percepción de inseguridad y violencia que los medios de comunicación han logrado imponer en la opinión pública. Es una problemática que afectará con mucha fuerza las elecciones locales y regionales de octubre de 2023, que, a su vez, serán una prueba de fuego para el futuro del gobierno progresista. 

jueves, 6 de julio de 2023

¿Qué hay detrás de la campaña “Aguanta Ucrania”?

 

¿Qué hay detrás de la campaña “Aguanta Ucrania”?

Popayán, 5 de julio de 2023

Carolina Sanín en su columna del pasado domingo plantea una reflexión interesante sobre la campaña “Aguanta Ucrania” que lidera el ex-comisionado de paz, Sergio Jaramillo. Ella, con gracia y sutileza se pregunta: “¿Quién los financia? ¿Qué objetivos persiguen?”

Dicha iniciativa (“plataforma ciudadana”) se hizo visible con ocasión de que Jaramillo, el escritor Héctor Abad Faciolince, la periodista Catalina Gómez Ángel y la escritora ucraniana Victoria Amelina (quien murió), fueron víctimas con otras personas de un ataque con un misil ruso en un restaurante en Kramatorsk (Ucrania) en plena zona de guerra.

Esa iniciativa de supuesta solidaridad con el pueblo ucraniano se lanzó el pasado febrero en Cartagena durante el Hay Festival y ha conseguido el respaldo de varios escritores e intelectuales que rechazan la invasión rusa a Ucrania.

No obstante, detrás de la campaña existe un complejo entramado de empresas y publicistas colombianos y latinoamericanos que hacen parte de una élite empresarial ligada a los intereses de “occidente” (USA, Reino Unido, UE). Todo indica que no es una iniciativa casual y ciudadana, y que no tiene motivaciones democráticas ni pacifistas.  

Con ocasión de ese trágico suceso y de la campaña publicitaria que se realizó a nivel mundial, el gobierno colombiano y su cancillería se vieron obligados a enviar una nota diplomática a la embajada de Rusia en Bogotá de rechazo a ese atentado. Así, Petro se vio forzado a romper –en parte– su posición de “no alineamiento” frente a dicho conflicto armado.

Como lo refiere Sanín en su disertación, Sergio Jaramillo argumenta en sus diferentes intervenciones que impulsa esa “iniciativa” porque defiende la soberanía de Ucrania como lo han hecho los pueblos latinoamericanos a lo largo de su historia.

Lo que no dice Jaramillo es que la oligarquía colombiana –de la que él hace parte con el grupo de publicistas que encabezan la “iniciativa”– siempre fue una aliada incondicional (y entreguista) tanto del imperio británico como del estadounidense. Y por ello, nunca han dicho nada frente a las invasiones y agresiones realizadas por los imperios de occidente contra pueblos y naciones de Asia, África o América Latina. ¡Nunca es nunca!

Lo que ha ido mostrando la guerra en Ucrania

Hoy, después de más de un año de iniciada la guerra entre la USA-OTAN y Rusia, en donde Ucrania es un instrumento y el pueblo ucraniano una víctima de intereses imperiales y fuerzas geopolíticas, está quedando claro que dicho conflicto fue inducido y preparado desde décadas atrás, y que su desarrollo y escalamiento bélico va mucho más allá de la invasión rusa.

Son múltiples los acontecimientos que permiten afirmar que lo que inicialmente se veía como una agresión de una potencia (Rusia) contra una nación soberana (Ucrania), en la actualidad se puede definir con total nitidez como una “guerra inter-imperialista”, en donde los intereses de los pueblos o de la humanidad no aparecen por ningún lado.

Al contrario, se puede afirmar con total convicción que es una guerra surgida como resultado de la decadencia de esas dos (2) potencias y, de la existencia de una crisis de carácter civilizatorio que amenaza a la humanidad desde todos los flancos (económico, social, cultural, ambiental, moral).

Esos acontecimientos, procesos, intereses y actuales resultados se pueden resumir así:

-  En 1989 implosionó la Unión Soviética y los EE.UU. se erigieron como la única superpotencia hegemónica en el mundo. Los neoliberales declararon “el fin de la historia” (Fukuyama).

-     Gorbachov intentó llegar a un acuerdo con Europa, pero los EE.UU. desde los años 90s del siglo XX ya se habían trazado la meta de desmantelar lo que quedaba del imperio ruso.

-    Sucede que las élites “gran-chovinistas” rusas (nacional-imperiales) siempre estuvieron agazapadas dentro de la URSS y los “gringos” lo sabían. Vieron y aprovecharon la oportunidad.  

-      Ucrania, por su pasado histórico y conflictivo, integrada forzosamente a la Unión Soviética en 1922, era el instrumento perfecto para lograr ese objetivo estratégico.

-    Mientras Rusia utilizaba hasta 2014 a élites corruptas (pro-rusas) para mantener su dominio sobre Ucrania, USA usaba a sectores pro-occidentales (igualmente corruptos) para subvertir ese poder.

-     Cuando Rusia pierde el control de gran parte de Ucrania (efecto del “Euromaidan” en 2014) se anexa a Crimea y se inicia una guerra no declarada por el control de Donetsk y Lugansk (parte de Ucrania oriental).

-   Esa guerra sorda e irregular va escalando a pesar de la firma del Protocolo de Minsk (septiembre 2014). Luego de la elección de Zelenski (2019) se fortalece la campaña de promover la integración y adhesión de Ucrania a la UE y a la OTAN. Polonia y Lituania juegan su papel.

-     En febrero de 2022, Putin lanza la “operación militar especial” o guerra de invasión a Ucrania como resultado de lo que los rusos llaman “la provocación de la OTAN”.

Luego de haberse declarado la guerra abierta entre Rusia y Ucrania, han sucedido otra serie de hechos que han ido clarificando los intereses y motivos de las élites capitalistas globales (de todos los bandos), que se fueron acumulando durante los últimos 30 años. Los principales son:

-  Rusia intentó una guerra relámpago y fracasó de inmediato. Putin no calculó el tamaño de la resistencia ucraniana. Su tentativa unificó a amplios sectores ucranianos y europeos.

-   Poco después, los EE.UU. se colocan a la cabeza de la guerra y de la Unión Europea. Se aprueban sanciones económicas contra Rusia y se decide armar a Ucrania para la “defensa”.

-    En septiembre de 2022 se registraron varias explosiones submarinas que dañaron los gasoductos del Nord Stream 1 y 2. Dicho sabotaje se hizo para impedir el abastecimiento de combustibles rusos a Alemania y acrecentar la dependencia energética de Europa respecto de los EE.UU.

-    Durante todo este período los EE.UU. han intentado aislar a Rusia en lo político y económico. No obstante, no lo han logrado. Nuevas alianzas han surgido y el multipolarismo se ha fortalecido. La decadencia global de los EE.UU. es un hecho evidente y verificable.

-    Poco a poco se ha ido develando que la estrategia estadounidense apuntaba realmente a enfrentar a China. Las provocaciones en Taiwán así lo muestran. La guerra con Rusia parece ser sólo un primer paso y una forma de subordinar y asegurar a sus aliados europeos y fortalecer la OTAN.

-   Los movimientos y reacomodos políticos entre globalistas y nacionalistas en cada potencia y país (USA, UE, Rusia, China, India, Irán, Arabia Saudí, Israel, etc.) revelan cómo la guerra les sirve a las élites para atemorizar y controlar a sus propios pueblos. 

-  Los últimos acontecimientos en Europa (fortalecimiento de las derechas neo y proto-fascistas, militarización de los Estados, protestas en Francia y otros países de los “no-incluidos”, etc.) y en Rusia (intento de rebelión del Grupo Wagner) muestran que la guerra es un síntoma más de la crisis societal y civilizatoria que vivimos y que se utiliza por los grandes poderes capitalistas como instrumento de miedo y control.

Conclusión

No es casual que desde Colombia se lance para América Latina la campaña “Aguanta Ucrania”. Colombia, a pesar de su precariedad histórica, es muy importante como punta de lanza de la OTAN y del imperio estadounidense. Algunos estudios sitúan este país como la tercera economía de América Latina, después de Brasil y México. Las grandes corporaciones capitalistas le ven grandes potencialidades de inversión en agroindustria, energía y turismo.

Desde la época colonial, Bogotá, Lima y México fueron centros políticos importantes para los imperios europeos (eran cabeza de las Audiencias Reales de las “nuevas” Granada, Castilla y España). Después de la “independencia”, Colombia y Perú fueron sometidos por el imperio británico, y luego, en el siglo XX, los EE.UU. consolidaron su dominio imperial.     

Colombia siempre ha sido el Israel y el Caín de América. Nunca surgió una burguesía nacional que se identificara con su territorio y con su pueblo. La élite parasitaria colombiana está acostumbrada a ser un borrego del imperio. Esa oligarquía –además de criminal– le vende su alma al mejor postor.

Por ello, se presta para ese tipo de jugadas que son planeadas en Londres y Washington. No están cómodos con el gobierno progresista que encabeza Gustavo Petro que impulsa el “no alineamiento” con ninguna potencia imperial y que afirme “¿Para qué la guerra? Si lo que necesitamos es salvar a la especie humana”. No les gusta que denuncie esa guerra como “un crimen contra toda la humanidad”. Para ellos es una guerra para “defender la democracia”.

Y es un crimen, porque esa guerra ha acrecentado el hambre en el mundo por cuanto ha bloqueado el comercio global de cereales y fertilizantes producidos en Rusia y Ucrania. Además, desvía la atención mundial y los recursos económicos que deberían estar concentrados en la lucha contra el cambio climático y la descarbonización de la producción. Y lo más grave, porque de seguir por el camino de agudización del conflicto que impulsa el gobierno estadounidense, en cualquier momento la hecatombe nuclear será una realidad de muerte y de exterminio humano.

Por todo lo anterior, no hay que hacerle el juego a quienes quieren hacernos creer que en Ucrania se está defendiendo la democracia liberal frente a la autocracia rusa (“oriental”). Eso es un chiste. O que “Aguanta Ucrania” es una campaña “pacifista”. Y por ello, Carolina Sanín se merece un aplauso dado que, aunque es alguien de la misma clase social de Jaramillo, con esa especie de opinión “quinista” nos devela con mucha valentía el “cinismo” de esa indigna oligarquía.