miércoles, 1 de abril de 2020

La extraña obsesión de una cuarta parte de los franceses por la tesis del virus creado en el laboratorio

Une image prise au microscope du virus SARS-CoV-2, prise le 27 février. AFP
La extraña obsesión de una cuarta parte de los franceses por la tesis del virus creado en el laboratorio

Popayán (Colombia), 1 de abril de 2020

Nota de presentación: Existen muchas versiones de las “teorías de la conspiración” que le dan fuerza a la idea que la Pandemia del Covid-19 fue de alguna manera "programada" por alguien interesado (Gobierno de USA, China, empresas farmacéuticas, otros). Una de las que más se ha difundido en el mundo es que el virus SARS-CoV-2 fue creado en laboratorio. Por ello presentamos la traducción de este artículo publicado originalmente en francés para motivar el debate alrededor de las siguientes preguntas:

¿Cómo podría cuadrar esa idea con la visión que ubica a los actuales brotes virales y sus impactos globales como el del Covid-19 (“las epidemias-pandemias son una construcción social”) como resultado del deterioro progresivo de nuestro medio ambiente terrestre y de un modelo de desarrollo capitalista que debilita nuestras defensas como sociedad? ¿Acaso estas versiones conspirativas no contribuyen a despistar y confundir a las personas, colocando el acento de la lucha no en un factor estructural de la sociedad capitalista sino en la voluntad y el poder de grupos u agentes ocultos que lo controlan todo?  ¿O ambas versiones son válidas?
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Si bien su genoma es conocido y demuestra lo contrario, una gran parte de la población cree que el coronavirus fue creado por humanos.

Detrás de la crisis de salud, la crisis de confianza? Si bien la comunidad científica nunca ha parecido tan movilizada y su producción tan analizada, una parte importante de la opinión pública rechaza sus conclusiones.

Según una encuesta de IFOP para la Fundación Jean-Jaurès y Conspiracy Watch publicada el 28 de marzo, el 26% de los franceses cree que el SARS-CoV-2, el virus responsable de la pandemia actual, fue creado por humanos . En los Estados Unidos, según un estudio de journalism.org, incluso el 29% se adhieren a esta tesis, sin embargo, son derrotados por todas las publicaciones científicas.

“El virus que circula actualmente se ha secuenciado en todas partes. Sabemos que es salvaje, que no fue creado en el laboratorio. No hay discusión posible sobre esto ", dijo Guy Gorochov, jefe del Centro de Inmunología y Enfermedades Infecciosas de Inserm. Un discurso que claramente no alcanza una franja de opinión.


Una multiplicación de videos conspiradores

Desde el comienzo de la epidemia, ha habido una rápida difusión de información errónea capaz de alimentar la desconfianza en la comunidad científica. A mediados de marzo, un surfista francés escandalizado se filmó comentando sobre una patente en virología del Institut Pasteur relacionada con "la invención" (el término legal para el descubrimiento) de un coronavirus de 2004. Aunque muy mal informado , su video inspirado en la conspiración fue compartido millones de veces antes de ser eliminado por Facebook.

Una semana antes, era una noticia televisiva llena de acuerdos con la realidad del sitio de conspiración de extrema derecha suizo Kla.tv que invitaba a favorecer la tesis de un virus desarrollado en un laboratorio, esta vez financiado por el hombre para derribar la conspiración de extrema derecha, el multimillonario George Soros.

Otro video, que data de 2015 y publicado en línea el jueves 26 de marzo por la RAI, el principal grupo audiovisual italiano, a su vez reforzó la convicción de los partidarios de la tesis de una creación humana. Ella recuerda "un grupo de investigadores chinos [que] injertaron una proteína de murciélago en el virus del SARS", responsable del síndrome respiratorio agudo severo que mató a más de 700 personas en 2002-2003, creando "un súper virus que podría golpear al hombre ".

https://youtu.be/V-GdPpIBOHo (Enlace al informe)

Poco claro y ansioso, este informe, no relacionado con el coronavirus actual, hoy es criticado y puesto en contexto por muchos medios italianos, como el Corrierre della Sera y el propio RAI. No importa: esta nueva pieza en la máquina de la duda, contra y contra todos los avances científicos, está haciendo su trabajo.

"Es la combinación de una gran desconfianza y un profundo analfabetismo", dijo Rudy Reichstadt, director de Conspiracy Watch y autor de The Opium of Fools, desesperado. Ensayo sobre la cuestión de la conspiración (Grasset, 2019). "Una gran parte de la población desconoce su incompetencia, este es el efecto Dunning-Kruger, y las redes sociales están muy desinhibidas. Antes, respetamos más la palabra de los expertos."

Artículo reservado para nuestros suscriptores Lea también Conspiracy Watch: las teorías de conspiración no pasarán por él.

Sí, hay virus humanos creados en el laboratorio

Esta obsesión con los virus creados en el laboratorio no es completamente infundada: existen. El informe de la RAI filmado en 2015 se basó en una publicación de científicos chinos que habían fabricado un virus murciélago, SHC014, transmisible a los humanos, utilizando el sobre SARS, y así crearon una "quimera" , un virus híbrido.

No fue el primero. En 2012, dos experimentos llevados a cabo en laboratorios P4 (para "patógeno clase 4", que probablemente albergarían microorganismos muy patógenos) en los Países Bajos y Japón lograron producir el virus de la gripe aviar A (H5N1 ) transmisible por aire. En 1995, el alemán Klaus Überla había creado un virus híbrido de VIH y VIH-1, RT-SHIV, para hacer que el virus del SIDA fuera transmisible a los macacos.

Si existen las "quimeras", uno de los errores de los conspiradores es confundirlas con armas biológicas ofensivas, que también existen, cuando estos son los modelos más utilizados para la investigación científica.

Cofinanciado por EPT, la rama antipandémica de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, el estudio chino informado en 2015 por la RAI en realidad apuntaba, después del SARS y MERS-CoV, a dos epidemias de coronavirus que afectaron a los humanos en 2003 y 2012, para anticipar mutaciones y riesgos epidémicos de un virus transmitido por murciélagos. Lo mismo ocurre con el virus H5N1 aéreo, que se había desarrollado para mostrar "la necesidad de prepararse para posibles pandemias", dijo el estudio japonés. En cuanto a la manipulación del VIH, ha permitido utilizar macacos como animales modelo para experimentar con remedios destinados a los humanos.

Sin embargo, la quimera y el supervirus están causando preocupación, incluso dentro de la comunidad científica, que es consciente de sus riesgos. De hecho, se han producido algunas fallas, como RHDV1 K5, un virus diseminado en Australia en 2017 para reducir la cantidad de conejos, pero que terminó diezmando a los conejos españoles y franceses.

Por lo tanto, es cierto que los virus creados en el laboratorio existen y dan miedo, pero eso no es suficiente para demostrar que este es el caso del virus que está causando la pandemia actual.

...pero el virus SARS-CoV-2 es de origen natural

El SARS-CoV-2, el coronavirus que causó la pandemia de Covid-19, es, según todos los estudios serios sobre el tema, de origen natural. Al no poder seguir su curso preciso, los científicos de todo el mundo están de acuerdo en este punto, como lo han confirmado recientemente los estudios chinos, británicos, australianos, estadounidenses y suizos estadounidenses.

¿Cómo están tan seguros? "Está al alcance de cualquier biólogo molecular detrás de la pantalla", dice Guy Gorochov. Miles de ellos en todo el mundo han visto sus imágenes. Es tarea de los estudiantes comparar secuencias de ADN, y sabemos que la analogía es muy fuerte con los virus salvajes, no con las quimeras. Según el conocimiento actual, el SARS-CoV-2 es más del 90% idéntico al virus de murciélago RaTG13 y al pangolín Pangolin-CoV.

Otro elemento para apoyar estas conclusiones: los virus creados y naturales no son iguales. De hecho, la naturaleza avanza mediante mutaciones sutiles, mientras que los científicos operan recombinando dos cepas. "Los virus naturales tienden a evolucionar en detalles, por eso se adaptan. Tan pronto como haya una mezcla [artificial], es obvio, continúa el jefe del centro de inmunología y enfermedades infecciosas de Inserm. Veríamos que la proteína de la envoltura no corresponde a la familia habitual. En el caso del SARS-CoV-2, sabemos que no es un virus modificado. "

Un discurso científico inaudible

Entonces, ¿por qué una cuarta parte de los franceses siguen adhiriéndose al camino de la creación humana, a pesar de los avances científicos?

Primero hay un contexto general. "Es el resultado del trabajo metapolítico e ideológico de cierto movimiento de conspiración muy activo", dijo Rudy Reichstadt. Y para recordar que, según una encuesta de 2019, el 25% de los franceses se adhirió a al menos cinco teorías de conspiración entre una docena de propuestas.

La segunda razón es buscar el shock emocional vinculado a esta pandemia. "Sabemos que cuando estamos en un período de pérdida de control, de falta de certeza, tendemos a favorecer las explicaciones intencionales y las declaraciones conspirativas", continúa Rudy Reichstadt. Una serie de seis experimentos realizados en 2008 muestra una correlación entre una situación de vulnerabilidad y el uso de explicaciones supersticiosas o conspirativas. En la encuesta IFOP, los más jóvenes y las personas de las categorías sociales desfavorecidas están más abiertos a la teoría del virus hecho por el hombre.

Una tercera explicación se refiere al confinamiento, que ofrece mucho más tiempo para compartir publicaciones en las redes sociales, y a la asimetría entre la accesibilidad de los videos conspiradores y la aridez del trabajo científico.

Finalmente, estos discursos surgen en un malentendido sobre el funcionamiento de la investigación científica. Irónicamente, señala el especialista Guy Gorochov, "la mayoría de las veces, en el laboratorio, hacemos tigres de papel, que son mucho menos peligrosos que los virus salvajes". El SARS-CoV-2 es prueba de esto.

Fuentes:

Le Monde, Conspiracy Wacht, Pew Research Center Journalism & Media, Corrierre della Sera, Nature Medicina, LCI INNO, Nextstrain.org, Jean Jaures Organización, Siencie, Ver: Links de hipervínculos.

domingo, 29 de marzo de 2020

¡Para luchar contra COVID 19, necesitamos medidas radicales y un choque de solidaridad!


¡Para luchar contra COVID 19, necesitamos medidas radicales y un choque de solidaridad!

Marzo 29 de 2020

Comunicado de diversos colectivos de Francia

Desde el movimiento social, los iniciadores de este llamado aprendieron a trabajar juntos durante el desastre de Lubrizol en Rouen. Ciudadanos indignados, sindicalistas, asociaciones, médicos, investigadores. Movilizados frente a Covid 19 en nuestros diferentes sectores, sentimos en todas partes la demanda de medidas radicales y un choque de solidaridad contra Covid 19 y la política gubernamental.

Esta convocatoria tiene como objetivo ayudar a hacer visibles y conectar en red las iniciativas y requisitos del movimiento social. ¡Así que firmalo! ¡Publícalo!

El sitio en torno a esta convocatoria se transformará para dar la bienvenida y hacer circular sus posiciones, sus movilizaciones, sus derechos de retirada, sus huelgas, su ira, sus esperanzas, su solidaridad. ¡Hazlos circular para hacerlos crecer!

¡Movilizado contra los Covid 19 o confinado! Pero de pie, unidos y exigentes. Miles de millones de euros se gastaron ayer para salvar a los bancos. Hoy, todo el funcionamiento de nuestra sociedad debe estar al revés para salvar a la sociedad. ¡Nuestras libertades, nuestras esperanzas y especialmente nuestras iniciativas decidirán!

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Trabajadores sanitarios, sindicalistas, asociaciones, científicos, residentes de barrios de clase trabajadora, ciudadanos comprometidos, estamos lanzando un llamamiento urgente ...

Si continuamos así, perderemos la batalla contra COVID 19. La escasez de máscaras, pruebas, compañías no esenciales impulsadas a producir, pero lo esencial personal para una vida desprotegida, un encierro demasiado ligero, es suficiente. Debemos parar y hacerlo rápidamente.

Exigimos al gobierno y a los empleadores públicos y privados, la detención inmediata y expectante de todas las empresas que no son esenciales para el funcionamiento solidario de nuestra sociedad. La máxima prioridad debería ser la lucha contra COVID 19, no la búsqueda de ganancias. La prioridad de las prioridades es la contención de todos aquellos que no son esenciales para este imperativo. ¡Y por lo tanto, el cese de todas las actividades económicas no esenciales! ¡Cuanto menos se aplique estrictamente el confinamiento, más se saturarán las reanimaciones y la cantidad de muertos será importante!

Exigimos del gobierno medios inmediatos y masivos para la salud. Los cierres de camas en nombre de la austeridad, los hogares de ancianos abandonados, la preparación del gobierno para Covid 19, las mentiras estatales sobre la inutilidad de las máscaras y las pruebas, ponen en peligro el hospital público y la salud de todos ellos El personal con poco personal y sin máscaras no podrá hacer frente al virus. Estamos pidiendo decenas de miles de millones de euros para el hospital público, hogares de ancianos, ayuda a domicilio ... para contrataciones legales masivas, para reabrir camas cerradas. Parte del aparato productivo debe ser reorientado con urgencia para suministrar masivamente los medios en máscaras, pruebas, respiradores, camas, gel hidroalcohólico.

Es necesario generalizar el uso de la máscara. Es necesario generalizar la práctica de las pruebas para aislar seriamente a los pacientes y tratarlos tan pronto como los científicos hayan validado un tratamiento.

Mañana, contra una segunda ola epidémica, necesitaremos vacunas, no ganancias y patentes de la industria farmacéutica, que deben nacionalizarse bajo el control de ciudadanos, trabajadores y científicos. También necesitamos solidaridad y una transferencia masiva de recursos a los pueblos del Sur, si no queremos que una segunda ola epidémica deje a estas costas privadas de sistemas de salud.

Apoyamos a los empleados que, por derecho de desistimiento o huelga, exigen detener las producciones no esenciales o tener los medios para proteger su salud, cuando su trabajo es útil para la sociedad. Es voluntario, asegurando a aquellos que ya están enfermos o que son los más frágiles frente al Covid 19, proporcionando mascarillas, guantes, gel hidroalcohólico, entrenamiento en distancias de seguridad, gestos de barrera, reorganizando la producción para limitar lo más posible los riesgos de transmisión, que los empleados en distribución masiva, educación nacional, asistencia a los ancianos, La Poste, EDF ... Los pequeños comerciantes, camioneros, uberizados pueden unirse y protegerse. Denunciamos las sanciones y la presión del empleador contra quienes exigen medios para no contaminarse. Apoyamos a los sindicalistas que rechazan la Unión Nacional con Medef.

Cuidador, empleado, precario ... Estamos en primera línea para luchar contra el virus, pero es para nosotros que el encierro es lo más difícil, para nuestros hijos que la brecha digital será la más pesada. Nos repugnan estas imágenes de los primeros ropers, que han podido huir a su casa de campo, a riesgo de propagar el virus. ¿Y cómo puede confinarse cuando no tiene hogar, protegerse cuando está apiñado en una posición en cuclillas, una prisión, un centro de detención, privado de cuidados, seguimiento y la ley?

Con las asociaciones humanitarias, cuyos voluntarios son a menudo frágiles, pedimos a las personas sin hogar, a los indocumentados, a los menores aislados en la calle, a la apertura inmediata y masiva de lugares de alojamiento adecuados, para el confinamiento. con seguimiento médico
Con el observatorio internacional de prisiones, el sindicato de abogados en Francia, pedimos que tantas personas como sea posible salgan de las hacinadas cárceles francesas, pero también el cierre de los centros de detención.

Con las asociaciones por el derecho a la vivienda, solicitamos la solicitud de viviendas vacías.
Con las asociaciones feministas, pedimos la apertura de instalaciones de recepción para mujeres víctimas de violencia doméstica, la garantía del derecho de acceso a Ivg.

Con el personal de salud mental, rechazamos cualquier discriminación contra las personas que reciben atención de salud mental y la continuación de esta atención en las formas más apropiadas.
Ante Covid-19, pero también ante la crisis económica que se avecina, necesitamos 100% de salarios e ingresos, un aumento salarial inmediato para los cuidadores y todos los profesionales cuyo trabajo es esencial, para La cancelación de los reembolsos de crédito para las pequeñas empresas obligadas a cerrar, sin ingresos por debajo del salario mínimo. Tenemos que prohibir los despidos, congelar alquileres, moratoria de deudas, servicios públicos, atención médica gratuita, abandono permanente de todas las contrarreformas liberales (pensiones, desempleo ...), ¡Los mismos derechos para todos! ¡Riqueza compartida contra Covid 19!  

Queremos ser confinados, pero no queremos que nuestras libertades, nuestra ira se limiten. Porque es a través de ellos que exigimos máscaras, pruebas y medios para la salud ... Es a través de ellos que exigimos que la prioridad ya no sea la ganancia, sino la salud, la solidaridad, el intercambio de riqueza, La conversión de la producción al servicio de la lucha contra Covid-19. ¿Es por eso que rechazamos "el proyecto de ley de emergencia para tratar?" la "epidemia" que permite al gobierno legislar por ordenanzas, para cuestionar a largo plazo los derechos de los empleados, en particular en lo que respecta a vacaciones pagadas, tiempo de trabajo, descanso semanal o libertad de reunión.

El tiempo de Covid-19 no debe ser un tiempo de miedo, exclusión y un estado fuerte. Pero, por el contrario, es un momento de solidaridad, de organización de la sociedad misma, para imponer y establecer nuestras propias solidaridades. No podemos confiar en los gobiernos liberales que nos sumergieron en la crisis, la de Covid 19 o del cambio climático, que cerraron 100,000 camas de hospital en Francia, redujeron el número de médicos y eliminaron el CHSCT. En todas partes, en nuestros vecindarios, en lugares de atención o sectores esenciales, en la Red, seamos portadores de solidaridad concreta con nuestros vecinos, nuestros mayores, los más frágiles, los enfermos. Seamos portadores de requisitos, de iniciativas para controlar y reorganizar la sociedad, para emergencias sanitarias y sociales.

Debemos estar hoy a la imagen de la sociedad que queremos mañana. ¡Movilizado contra covid 19 o confinado! Pero de pie, unidos y exigentes. Miles de millones de euros se gastaron ayer para salvar a los bancos. Hoy, todo el funcionamiento de nuestra sociedad debe estar al revés para salvar a la sociedad. ¡Nuestras libertades, nuestras esperanzas y especialmente nuestras iniciativas decidirán!

viernes, 6 de marzo de 2020

COVID-19, el virus que pone a prueba la fragilidad humana


COVID-19,  el virus que pone a prueba la fragilidad humana

Popayán, 6 de marzo de 2020

La epidemia de coronavirus COVID-19 es real. Lo interesante de este tipo de eventos (terremotos, ciclones, pandemias, grandes meteoritos, etc.) es que de alguna manera nos igualan a los humanos y pueden ser aprovechados para hacer conciencia de nuestra corta temporalidad (“vernos colectivamente frente a la muerte”) y nuestra total fragilidad frente al universo y a las fuerzas de la naturaleza.

Que los operadores del capital lo utilicen como tapadera para tratar de ocultar la recesión económica de carácter sistémico es una cosa y, que, además, lo usen como motivación para hacer ejercicios de militarización de la crisis y control masivo de la población es otra, pero creo que hay que ir más allá. 

En el caso de China lo que se comprueba es que el control ya era una realidad anterior y, que frente a la epidemia actual, ese poder fue aplicado y utilizado –no tanto para salvar vidas– sino para intentar contener los efectos económicos y políticos internos, y de política global (geopolítica). Tal situación puede haber desencadenado mayor pánico en China y en el mundo que si se hubieran impulsado estrategias y métodos sanitarios apoyándose en la gente (democráticos y no burocráticos) y en la ciencia (transparentes y con criterio de ciencia humana y no con sesgos nacionalistas y capitalistas).

Las noticias y rumores relacionados con el secreto con que se manejó la información inicial, la represión sufrida por el oftalmólogo chino que alertó tempranamente sobre el problema y que después murió (Li Wenliang), y otras situaciones que llevaron a la destitución de altos dirigentes del PCCH y del Estado de la provincia de Hubei y de la ciudad de Wuhan, dejan ver que las cosas han sido mucho más complejas de lo que se observa a simple vista.

No obstante, como eso no es fácil de demostrar hasta no tener información detallada de la gente que lo sufrió y está sufriendo, puede ser presentado ante el mundo como un método de contención exitoso por el gobierno chino (cuarentena, control estricto, censura de prensa y de la red web, castigos, etc.), dado que son ellos los que sufrieron el primer brote y han logrado, más o menos, contenerlo o atenuarlo. Aunque todo eso está por verse.

Y ese ejemplo le cae de perlas a los gobiernos autoritarios de occidente (y a otros que posan de “demócratas”) que están viendo cómo sus democracias “liberales” ya no les sirven para controlar a la gente y se les hace la boca agua aplaudiendo no solo el sistema de control del gobierno chino sino la actitud conforme, obediente y disciplinada del pueblo oriental, que tampoco sabemos si es real pero que sospechamos es fruto no solo del sistema político reciente y actual sino de manejos y tradiciones de poderes despóticos que tienen más de 3.500 años de antigüedad.

Pero además, debemos abordar otro tema que ha empezado a aparecer en los análisis de quienes estudian el fenómeno de la aparición de este tipo enfermedades causadas por “nuevos virus” (coronavirus).

De acuerdo a los estudios realizados es indudable que el fenomenal y acelerado proceso de urbanización de la sociedad china y la industrialización intempestiva de su aparato productivo (que no solo ha sucedido en China sino en casi todo el sudeste asiático y Corea del Sur), tiene importantes consecuencias y  está relacionado con el problema.

Ese proceso no solo ha llevado a que los seres humanos invadan abruptamente los espacios de múltiples especies de plantas y animales “salvajes” sino que millones de personas trasladen muchas de sus costumbres alimenticias basadas en tradiciones y creencias ancestrales (como comer órganos de animales vivos como el murciélago, pangolín, arañas, serpientes, etc.) a espacios y condiciones donde se presenta una alta y caótica concentración de población humana, lo que crea las circunstancias óptimas para que los virus “salten” y “muten” de una especie a otra hasta llegar a los seres humanos, según explican  los científicos especializados en el tema.

Y no es un fenómeno que afecte a poblaciones pobres y marginales de China. La ciudad de Wuhan es la Nueva York de esa nación; el acceso a ese tipo de comidas es de gentes con alto nivel económico; y el virus inicialmente afectó a personas que viajaban en avión y cruceros de turismo. Es decir, es el resultado de la globalización planetaria de las relaciones humanas como lo viene demostrando al impactar a más de 100.000 personas de 86 países en escasamente 60 días.   

Dicho fenómeno va a seguir presentándose mientras se mantenga el modelo de desarrollo que actualmente impulsa el capitalismo a nivel global.

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Ahora bien, quienes piensan que el coronavirus Covid-19 es fruto de un complot contra China o para reducir la población, o un shock (o show) mediático para distraer la opinión pública, creo que no analizan bien el fenómeno. Si fuera una arma biológica contra China los que supuestamente la habrían hecho, no habrían calculado que los efectos económicos los sufre todo el mundo porque esa nación es un gran mercado, produce el 30% de la manufactura global, consume enormes cantidades de petróleo y produce gran cantidad de autopartes para otras industrias regadas por todo el planeta, y además, allá tienen inmensas inversiones los grandes capitalistas de todos los países y potencias.

Y si fuera para matar a millones de personas porque una élite ya tuviera el antídoto, primero, hubieran hecho un virus más letal y no lo habrían soltado en China que es la nación más preparada (población obediente y “disciplinada” y gobierno “fuerte” que puede imponer todo tipo de medidas de contingencia) para contener ese tipo de enfermedades. Y si solo es un shock (o show) mediático, pues les está saliendo mal porque no solo genera pánico entre la gente sino que ya tiene consecuencias económicas y políticas en muchos países y a nivel global.


jueves, 5 de marzo de 2020

UN GOBIERNO ILEGÍTIMO QUE HUYE HACIA ADELANTE

UN GOBIERNO ILEGÍTIMO QUE HUYE HACIA ADELANTE

Popayán, 4 de marzo de 2020

El viaje de Duque a arrodillarse otra vez ante Trump y a sus aliados “sionistas” para tratar de legitimar la fumigación de los campos con glifosato; el agresivo rechazo gubernamental al informe de la ONU sobre DD.HH.; el provocador “tuit” de Uribe pidiendo acabar con la JEP; las ofensivas palabras de la Ministra Arango que están dirigidas a minimizar y banalizar los asesinatos de líderes sociales; el decreto que aprueba los “pilotos” (pruebas) de fracking para avanzar con sus planes extractivistas y depredadores de la naturaleza; la ofensiva contra los recursos naturales de Santurbán; el entorno violento que vienen armando frente a algunas decisiones de la JEP; todo ello y mucho más...

¿A qué responde? ¿A qué viene? ¿Por qué lo hacen? ¿Son simples equivocaciones, deslices y torpezas? ¿Son solo interpretaciones fuera de contexto? ¿Caben disculpas?
Realmente no creo. Todo eso hace parte de un plan. Ellos, quienes representan a la casta dominante y corrupta en Colombia, creen que ya derrotaron al movimiento social y popular y que pueden pasar a la ofensiva. Quieren huir hacia adelante.

Es muy importante que nos preguntemos y nos respondamos esos interrogantes y muchos otros: ¿Cómo va la preparación del Paro del 25 de marzo? ¿De verdad va a ser una movilización mucho más contundente que la del 21 de noviembre de 2019? ¿Las centrales obreras, sindicatos y demás organizaciones sociales están preparando y organizando un “paro nacional indefinido” que ponga en su lugar a este gobierno? ¿Se percibe en el ambiente que los jóvenes y gentes “no organizadas” un comprobado ánimo y una sentida decisión de movilizarse con mucha más fuerza que el año pasado?
¿Qué efectos ha traído para el movimiento popular las actuaciones de gobernantes locales (Claudia en Bogotá, Quintero en Medellín, otros) sobre aspectos de política local y nacional (construcción del Metro, presencia del ESMAD en las Universidades, otros)? ¿Qué señales envían aquellos partidos y políticos que tempranamente se vienen postulando para las elecciones de 2022? ¿Qué tanto desgaste muestran las fuerzas del “paro nacional”?

La verdad, no veo ni observo un debate serio y consistente que permita hacer balances, unificar esfuerzos, entusiasmar a amplios sectores de la población. Con el solo frenesí y enardecimiento de algunos activistas, no alcanza. Se requiere poner oído en tierra y templar las riendas.

La movilización hacia Bogotá que han programado los bumangueses y santandereanos “por la defensa del Páramo de Santurbán” el próximo 16 de marzo puede ser un gran medidor de las fuerzas populares dispuestas a enfrentar a este ilegítimo gobierno. 

Todas las actuaciones de Duque y sus ministros son señales de que creen que el movimiento popular y las fuerzas democráticas están divididas y agotadas; están crecidos y han pasado a la ofensiva; quieren provocar pequeñas protestas para que se desgaste el grueso de la fuerza popular. Ellos saben que si son movilizaciones parciales y minoritarias, siempre terminarán en enfrentamientos insulsos entre jóvenes encapuchados y el ESMAD, que no le causan ni un rasguño al gobierno (y mucho menos al Régimen y al Sistema), y por el contrario, sirven para poner en contra de la protesta a cientos de miles de personas que rechazan esos ejercicios aislados de violencia infantil y manipulada por fuerzas oscuras (entre ellas, las del mismo gobierno).

Y entonces... ¿nos vamos a quedar así? ¿Realmente se viene preparando un Paro Nacional Indefinido para el 25 de marzo? ¿Las fuerzas de las regiones y de las organizaciones sociales del campo se vienen preparando en serio para paralizar este país? ¿Acaso no tenemos encima lo del coronavirus Covid-19 que es una realidad global que influye en todo?

Se corre el riesgo de que si ese Paro no es contundente, si los jóvenes y gentes “no organizadas” que se manifestaron el 21N no se movilizan porque no le tienen confianza a la dirigencia sindical, si la gente no se toma las calles con mayor fuerza que el año pasado, lo que suceda sea que Duque y sus aliados puedan materializar sus planes reaccionarios y represivos en contra de los trabajadores y el pueblo. Y lo más grave, que logren montar la efectiva y mafiosa “dictadura judicial”, que es en últimas lo que desde el mismo inicio de este gobierno desea fervientemente Uribe para librarse de un pasado de delitos y crímenes que ve que lo cerca inexorablemente.  

La movilización desde Bucaramanga a Bogotá del 16 de marzo va a ser una prueba de fuego. Que la juventud bogotana se sume con fuerza y pacíficamente para que dicha actividad sirva de detonante a la rabia e inconformidad reprimida que sigue acumulándose en el espíritu de millones de colombianos que han confirmado de muchas formas (las prácticas tradicionales, el escándalo y las denuncias de la Merlano, los audios del “Ñeñe” Hernández, etc.) que este gobierno de Duque no solo es ilegítimo sino además espurio y fraudulento.

martes, 3 de marzo de 2020

El “gigante dormido” se conforma con buses articulados


El “gigante dormido” se conforma con buses articulados

Popayán, 3 de marzo de 2020

La historia de cuando los pueblos se acostumbran a recibir las obras de gobierno como si fueran “regalos”

Durante 4 años el Metro-SUB de Bogotá tuvo la oportunidad de convertirse en una CAUSA SOCIAL de tod@s l@s bogotan@s y hasta de todos los colombianos.

Pero quién lo iba a construir (supuestamente) para entregárselo al pueblo bogotano, hizo girar su gestión de la “"obra de infraestructura más importante del país”", alrededor de una precaria alianza con Santos y no en la arrolladora fuerza organizada del “gigante dormido”.

Vino después el “alcalde TransMilenio”, desconoció los muchos o pocos avances del Metro-SUB, y se dedicó a amarrar todo alrededor de construir un “Metro-SUP” (elevado) que es solo un complemento de TransMilenio.

La nueva alcaldesa encontró las cosas aparentemente amarradas y ha decidido continuar con el negocio de los “buses articulados”.

El “gigante dormido” que NO fue seducido con fuerza por el proyecto del Metro-SUB (como lo comprobaron las elecciones de octubre/2019), se acostumbró a recibir las obras como si fueran “regalos del gobernante”, y no dice nada.  

Ese pueblo bogotano aceptó -parece que hace rato- viajar apretado e incómodo durante 1 o 2 horas diarias en un vagón-cajón, y no le importa si esa “línea” va por debajo o por encima del suelo. 

No obstante, la alcaldesa de la “continuidad” dejará un recuerdo imperecedero: Ella es “tibia”, teme enfrentar al Gran Poder, quiere “el cambio” pero “despacito” y con buenos modales. Solo quiere “hacer algo”, así sea mediocre.

¿Qué lección nos queda? ¿Sólo ocurre en Bogotá, en Colombia, o es la constante en América Latina y en el mundo?

E-mail: ferdorado@gmail.com / Blog:

viernes, 28 de febrero de 2020

“EL MÁS ALLÁ”


“EL MÁS ALLÁ”
(relato - no poema)
Popayán, 28 de febrero de 2020

Cuando era joven
Conocí a un personaje
Que a punta de misterio
Y pose de mago o brujo
Engañaba a todo el mundo

Él aparentaba tener un vínculo con el “más allá”
Pero realmente no sabía nada y solo quería ser importante
Por ello no mencionaba nada con nombre propio
Pero daba señales sutiles que alimentaban esa creencia
Entre quienes creían en ese “más allá”

El personaje aquel era inmutable e indescifrable...
Cuando alguien impaciente le insistía con preguntas
Sobre cómo llegar a la meta y cumplir su sueño
Él lo miraba con un gesto de lástima y no decía nada
Solo sonreía en forma enigmática

Poco a poco el personaje se fue quedando solo
Pero a lo largo del tiempo mantuvo su actitud impenetrable
Se había acostumbrado a ella, observando y gozando con picardía
La inseguridad y la incertidumbre de los demás
Sin tomarse en serio la existencia o no, de un “más allá”

No obstante al final de sus días, cuando ya veía el final del camino
Quiso anunciar a grandes voces que él no sabía nada
Porque no quería irse quedando en deuda
Con aquellos que había engañado en forma tan miserable
Y que por esa causa habían terminado desconfiando de él

Pero en realidad...
Le martirizaba que él tampoco sabía si existía o no “más allá”
Y al acercarse a la muerte como todos los demás
Empezó a sentir miedo, temor al “más allá”, horror a lo desconocido
Y quería morir tranquilo sin ese remordimiento en su alma

No obstante, no pudo hacerlo...
Se dio cuenta que entre más afirmara que no hay “más allá”
Los demás se aferrarían obsesivamente a esa idea
Porque ahora que estaba convencido de su ignorancia
Entendió que eran ellos los que lo habían construido a él

Y así, al hacer ese descubrimiento
El hombre misterioso pudo sonreír abiertamente...
Reía a carcajadas como nunca, sin enigmas ni poses
Mientras todos lo observaban con gran preocupación
Ellos veían en esa alegría, una amenaza latente del “más allá”
Pensaron que se iba a ir sin revelarles el secreto

Y entonces, no aguantaron la incertidumbre
No aceptaron la supuesta felicidad de quien los engañaba
Veían en esa aparente alegría la confirmación de que “él si sabía”
Y lo envidiaron y odiaron de una forma oscura y aterradora
Y, por eso... ¡lo mataron!

Así, el “más allá” había llegado antes... para todos.

miércoles, 12 de febrero de 2020

Los “nuevos” sectores sociales del siglo XXI y el futuro de la humanidad

Los “nuevos” sectores sociales del siglo XXI y el futuro de la humanidad

Popayán, 12 de febrero de 2020

Lo sucedido en Colombia entre el 21 de noviembre de 2019 y finales de enero de 2020, dos meses largos, nos permite aproximarnos a algunos aspectos de la vida y de las luchas de nuestro pueblo. Los hechos acontecidos se aclaran a medida que nuevos sucesos ocurren. En este escrito relacionamos lo ocurrido en nuestro país con lo que sucede en el mundo a fin de acercarnos a la realidad “nacional” en el marco de las luchas planetarias y de la Crisis Civilizatoria que vive la humanidad.

El 21N, evolución y por-venir

El principal factor que movilizó entre el 21N y el 15 de diciembre de 2019 a los sectores sociales que llamo “profesionales precariados” (“clases medias” les llaman), fue la acumulación de torpezas del gobierno, especialmente las relacionadas con el proceso de paz. El saboteo abierto y descarado del ex-fiscal NHMN[1], las insólitas marrullas que utilizó el ex-ministro de defensa Guillermo Botero para ocultar los crímenes de desmovilizados de la guerrilla ordenados por la cúpula del ejército, los intentos de encubrir el asesinato de 18 niños que estaban secuestrados por las llamadas “disidencias” de las Farc, los múltiples asesinatos de líderes sociales, y muchos otros despropósitos y delitos cometidos desde el gobierno, fueron los detonantes que impulsaron la participación de este sector social (que poco a poco se irá constituyendo en uno de los principales “sujetos sociales” del siglo XXI). Y claro, el fuego material que alienta esa inconformidad es la acumulación de problemas “internos”, especialmente el desempleo y la precariedad de las condiciones laborales de los jóvenes profesionales, que ven cómo sus ilusiones de “progreso” chocan con el “no futuro” que se les atraviesa a diario en sus carreras de ascenso social. Además, la oleada de protestas populares que venían ocurriendo en el mundo y, más cerca, en Puerto Rico, Ecuador y Chile, empujaron como viento de cola a cientos de miles de colombianos cansados no solo de un gobierno incompetente sino de unos funcionarios que confunden la paciencia de la gente con la estupidez y la conformidad abyecta. Estos sectores sociales “nuevos en la protesta” le imprimieron cierto carácter político al “paro nacional”, dado que no levantaron un “pliego de exigencias” particular sino que se sumaron abiertamente a la lucha social, con expresiones de protesta “tranquila”, festiva, artística y cultural pero, a la vez, con formidable beligerancia y justificada rabia. Esos sectores sociales saben que venimos de una cruel y sorda guerra que ellos –tal vez– no vivieron tan de cerca pero intuyen que las luchas sociales y políticas deben ser un espacio de superación de ese clima de intemperancia y violencia y no quieren verse arrastrados por sentimientos y dinámicas de odio y de venganza. 

Los sectores que tradicionalmente se movilizan bajo la dirección de las organizaciones sociales (sindicatos, asociaciones, consejos, etc.) que son influidas por las diferentes variantes de la izquierda, respondieron con todas sus fuerzas en las ciudades (estudiantes, maestros, trabajadores, otros). En algunas ciudades alcanzaron a movilizarse el 21N otros sectores populares que por primera vez participaban de una gran protesta, pero no se pudo lograr la movilización masiva de los sectores rurales (campesinos mestizos, indígenas, afros), lo cual tiene una explicación. Por un lado, el movimiento indígena ya se había movilizado con La Minga de febrero-marzo/2019 y no estaba en condiciones de hacer un nuevo esfuerzo mayúsculo, y las comunidades negras del pacífico colombiano (Chocó, Buenaventura, otros) canalizaron sus luchas hacia la participación electoral con relativo éxito. Por otro lado, los sectores campesinos de zonas marginales que se movilizaban hasta 2014 con la influencia directa de las Farc, entre ellos los llamados “raspachines” (recolectores de hoja de coca),  hoy no tienen la capacidad organizativa para hacerlo en forma autónoma (viven y trabajan después de la desmovilización de las Farc bajo un nuevo régimen de violencia controlada y “contratada” por los narcos). El otro sector rural, el de pequeños y medianos productores agrarios, influidos parcialmente por “Dignidades Agropecuarias”, hoy está fuertemente controlado por el uribismo y, además, dichos sectores solo se movilizan por causas sectoriales relacionadas con los bajos precios nacionales o internacionales de sus productos (café, panela, papa, leche, etc.), importación de materias primas (arroz, otros), altos precios de los insumos, acumulación de deudas de créditos u otros factores similares. Su dinámica es estrechamente reivindicativa por cuanto no se plantean la industrialización de sus materias primas y la apropiación de la cadena productiva y de comercialización a nivel internacional (global) para librarse del control del Gran Capital (empresas transnacionales como Nestlé, Starbucks, Mars, Kraft, Mondelez, etc.).

Frente a la movilización popular el gobierno utilizó con cierta eficacia la violencia mostrada por los grupos de jóvenes que actúan dentro de la protesta social con un carácter infantil e inmediatista, que bloquean el transporte (TransMilenio) en Bogotá o atentan contra bienes públicos. Estos sectores juveniles son fácilmente infiltrados tanto por grupos armados de “vieja tradición insurreccional” o por agentes provocadores de la propia policía o inteligencia militar “contrainsurgente”, causando graves problemas en la cotidianidad de la gente y generando rechazo entre la población. Esas torpes acciones y la estrategia comunicacional del gobierno ha conseguido poner en contra de la movilización social (“paro nacional”) a muchos sectores que hasta ahora no participan y que se ven afectados por ese tipo de prácticas, hasta tal punto que han obligado a muchos gobiernos locales dirigidos por “políticos alternativos” a involucrarse en la “regulación de la protesta” (anhelo del ex-ministro Botero) mediante la aprobación de “protocolos” y otros decretos para justificar la represión violenta de la movilización social. Los anuncios de “paros armados” del ELN y de grupos que utilizan el nombre de las “Farc”, cumplen el mismo papel y son factores en contra de la reactivación y/o continuidad de la protesta social.

Lo ocurrido el 21 de enero de 2020 (movilización parcial, limitada y/o débil en unas ciudades y frustrada en otras) demostró que los “sectores nuevos en la lucha social” (profesionales precariados) están actualmente neutralizados y gran parte de la opinión pública ha sido manipulada para ponerla en contra de la protesta social. Podríamos afirmar que la escasa respuesta del grueso de las organizaciones sociales (especialmente rurales) al esfuerzo mostrado por esos sectores citadinos nóveles en la lucha y protesta, es uno de los principales factores a tener en cuenta en esa especie de neutralización y/o agotamiento del movimiento dentro de esos sectores específicos. Mucho más cuando el Comité de Paro no se sintoniza con el conjunto de las expresiones de lucha, no hace diferenciaciones entre los diversos sectores de población participante, no responde con una estrategia de comunicaciones a toda la campaña de mentiras y desprestigio que impulsan el gobierno y los sectores enemigos de la movilización social, y en general, se limita a convocar y programar fechas de futuros paros y protestas, pero, no dirige, no retroalimenta la lucha, no valora y potencia los avances logrados en la misma, y se limita a pedirle al gobierno en forma lastimera que promueva los tradicionales “espacios de negociación”. Además, los intentos de instrumentalización electoral del movimiento por parte de algunos políticos de izquierda debilitan el carácter amplio e incluyente de las luchas sociales, sumado a la división en las cúpulas burocráticas de las organizaciones sociales que tiene como trasfondo la rivalidad entre sectores políticos que le hacen el juego a intereses inmediatistas e insulsos.

La conclusión es evidente. A pesar del desprestigio y continuos errores del gobierno, la aprobación en el Congreso de una lesiva reforma tributaria disfrazada de “ley de financiamiento”, los anuncios camuflados de reforma laboral, las insólitas torpezas en política interna y externa (lamento del  General Zapateiro por la muerte del sicario Popeye[2], la actitud del gobierno frente a la tragi-comedia de la ex-senadora Merlano[3], los acuerdos clientelistas para lograr gobernabilidad, etc.), tengo la sensación que la movilización social ha entrado en un declive y agotamiento, y lo más grave, que a diferencia de Chile, no alcanzamos en Colombia a generar nuevas formas de organización popular (“asambleas auto-convocadas”) como ocurrió en ese país. Sufrimos todavía la negativa influencia de una concepción política que utiliza a las  luchas sectoriales y puramente reivindicativas como pequeños “nichos de supervivencia” de proyectos políticos que sueñan con hacerle la revolución al pueblo, ya sean con métodos pacíficos (electorales) o con alzamientos armados (guerrillas), y que giran alrededor del poder del Estado y los gobiernos, sin plantearse una efectiva confrontación con el régimen colonial y capitalista que se mantiene incólume. Dicha práctica de las organizaciones sociales tradicionales han acumulado una enorme carga de burocratización y de cooptación estatal que se materializa en los llamados “proyectos económicos y sociales”, ONGs camufladas de organizaciones sociales, política de DD.HH. plegada al Estado neoliberal, supuestas “autonomías híbridas” que se soportan más en la “Ley de los de arriba” que en la “fuerza de los de abajo”, y todo un juego legal y de negociaciones que no son verdaderos ejercicios de poder sino de entrega de derechos y de conciliación de los intereses populares en favor de las políticas estatales.  

No obstante, a mediano plazo soy optimista sobre la evolución de los “nuevos sectores sociales” o profesionales precariados, que tanto a nivel nacional como global son los sectores sociales que más crecen dentro de la población oprimida y explotada, se perfilan como los sujetos sociales más dinámicos en las luchas de los pueblos y, poco a poco, avanzan hacia la identificación de las causas estructurales de la Crisis Civilizatoria que estamos viviendo, y han empezado a actuar frente a la problemática del cambio climático, la inviabilidad del actual modelo económico-productivo, la automatización y digitalización de la vida en sociedad, la enorme desigualdad social y económica, la crisis de la sociedad patriarcal, y otras causas de ese tenor.

Crisis Civilizatoria, una mirada panorámica

Recién empezamos a ser conscientes del tamaño y naturaleza de la enfermedad que ataca a la humanidad desde hace varios milenios. La civilización actual –clasista, patriarcal, esclavista, colonial y capitalista– es la concreción de esa enfermedad. Estamos enfermos desde que abandonamos la ancestral Comunidad. La aparición inevitable de las clases y castas sociales y del Patriarcado, dividieron inexorablemente y en forma creciente a la sociedad humana. Desde esos tiempos las relaciones de dominación se impusieron sobre las relaciones de colaboración y reciprocidad. Estas últimas formas de relación entre los humanos nunca han desaparecido de nuestro espectro mental y se nos presentan en forma de culpa existencial (“pecado original”), sentimiento que es canalizado hacia la religión y la política. El capitalismo ha acelerado exponencialmente esa enfermedad y ha logrado –incluso– convertir la religión y la política en “subproductos culturales” que hoy están en el eje central de sus economías y controles sociales.

Esa enfermedad es la “alineación bipolar” que nos empuja hacia “afuera”, hacia el “exterior” (“éxito”), hacia el acaparamiento, la riqueza material, el “dominio del otro”, la acumulación y el consumismo. Estamos divididos en todo: mental, social, cultural y materialmente. Separamos el cuerpo de la mente, la materia de la idea, la forma del contenido, la tierra del cielo, la vida de la muerte, la palabra de la acción, la salud de la enfermedad, la mujer del hombre, lo consciente de lo inconsciente, la derecha de la izquierda, lo de arriba de lo de abajo, el camino de la meta, la pobreza de la riqueza, la felicidad del sufrimiento, el amor del sexo, la virtud del pecado, lo bueno de lo malo, los vivos de los muertos, etc., etc. El dualismo filosófico es su soporte desde hace mucho tiempo y, aunque existen variantes de “monismo”, el sistema ha logrado utilizar muchas “formas de monismo” como paliativos para lograr que las gentes se “unifiquen mentalmente con el TODO” (“New Age”) pero no realicen ninguna acción para concretar esa “unidad” dentro de su práctica social. Su “iluminación” es contemplativa y paralizante.[4]

Todos los humanos sufrimos de esa enfermedad y, por ello, no solo vivimos en medio del sufrimiento y somos infelices sino que justificamos la enfermedad, o la negamos, o la camuflamos. Solo atisbamos o prevemos que algo está mal cuando una catástrofe “natural”, un desastre ambiental, una mortal pandemia, una impactante guerra fratricida o una grave crisis económica, nos “corre el piso” y nos sacude globalmente, de vez en cuando. No obstante, cuando el fenómeno (síntoma) pasa, volvemos a “calmarnos”, le buscamos una explicación “racional”, y seguimos por las mismas. Con los ojos cerrados hacia el desastre planetario.

Solo la reconstrucción de la Comunidad nos puede salvar de que la enfermedad nos lleve a la extinción como especie. Pero así como la división fue inevitable en su momento, se requieren unas condiciones mínimas para que un nuevo tipo de comunidad aparezca y se convierta en el germen de esa reconstrucción. En otros momentos de nuestra existencia humana hemos creído que esas condiciones se han dado pero no pasaron de ser una ilusión. Hoy, se requiere con urgencia que los sectores más avanzados y más conscientes de la humanidad identifiquen esas condiciones y trabajen en forma organizada para potenciarlas hacia la reconstrucción de esa Comunidad, seguramente con nuevas características.  

Cada vez más personas se hacen conscientes de la verdadera situación. Miles de científicos en diversos países y continentes han venido reaccionando con creciente rapidez y se están liberando y enfrentando con las direcciones de sus empresas, universidades o gobiernos[5]. Los más avanzados intelectuales del mundo entero se están alineando en favor de soluciones radicales frente a los problemas sociales, políticos, ambientales y culturales que vive hoy la humanidad[6]. Cada vez son más los artistas que se suman a ese movimiento planetario que presiona por cambios sustanciales en la forma de vida, el modelo de desarrollo, la dominación clasista, racista y patriarcal, y demás problemas que ha acumulado la humanidad en los últimos siglos y décadas.[7]

La juventud y las mujeres han estado al frente de las últimas movilizaciones sociales que vienen ocurriendo en Francia, Hong Kong, Irak, Irán, Chile, Líbano, Centroamérica, Puerto Rico, y en general en todo el mundo. Los pueblos originarios (indígenas) de América y de otras regiones son un referente ideal (“cosmogónico”) de esas luchas planetarias que se están incubando, pero se requiere que los sujetos sociales que sufren el impacto del “capitalismo suicida y senil” del siglo XXI construyan un nuevo ideario político-cultural para enfrentar tanto la enfermedad de “alineación bipolar” como los sucedáneos que el mismo capitalismo construye para mantener su dominación.

En la actualidad observamos cómo la urgencia de esa tarea suprema (garantizar la sobrevivencia de la especie humana en la tierra) empuja a gran cantidad de pensadores vinculados (as) a los movimientos sociales (organizados y no organizados) a alimentar sus “praxis” de las más variadas teorias y prácticas, de lo más avanzado de las construcciones ancestrales de los pueblos indígenas (originarios) de todo el planeta, de lo más evolucionado del pensamiento filosófico, científico y artístico, de las más trabajadas evaluaciones de las luchas de los pueblos y de los trabajadores de diversas regiones y épocas, y en fin, de los más sólidos y probados saberes surgidos en medio de la multiplicidad y diversidad de las luchas cotidianas y/o coyunturales, grises y/o épicas, triunfales y/o derrotadas, que los grupos de humanos han librado en la búsqueda de respeto y justicia social, siempre orientadas a recuperar el sentido comunitario.

Cientos y hasta miles de caminos nos llevan a la Unidad. No será fácil pero existe la Conciencia.


[1] La Silla Vacía (2019). “Néstor Humberto Martínez Neira”. https://lasillavacia.com/quienesquien/perfilquien/nestor-humberto-martinez

[2] Semana (2020). “General Eduardo Zapateiro: ‘lamentamos mucho la partida de Popeye, somos seres humanos’”. https://www.semana.com/nacion/articulo/general-eduardo-zapateiro-comandante-del-ejercito-lamento-muerte-de-alias-popeye--vicky-en-semana/650841

[4] Todos los relatos cosmogónicos del mundo (Tao Te Ching, Vedas, Enuma Elis, la Cábala, la Avesta, etc.) combinan de un modo u otro el monismo y el dualismo. Antes de ser escritos eran parte de una tradición oral que correspondía a formas comunitarias de existencia de sus pueblos. Solo cuando surgieron los poderes despóticos por efecto de la aparición de la división en clases y castas sociales, surgió la necesidad de escribirlos (“libros sagrados”) para justificar y legitimar los nuevos poderes. Dichos libros y relatos fueron construidos a lo largo de siglos y fueron resultado de múltiples luchas entre dinastías y poderes de diverso tipo. Su sentido comunitario fue tergiversado y puesto al servicio del “poder”. Por ello, son fruto de interpretaciones contradictorias y disímiles. (Nota del Autor).

[5] Vanguardia (2019). “Miles de científicos de todo el mundo piden declarar la “emergencia climática”. https://www.lavanguardia.com/natural/cambio-climatico/20191105/471410471997/emergencia-climatica-cientificos-emisiones-gases-calentamiento.html

[6] ONU-UNICEF (2018). “El mundo de hoy es más rico, pero también más desigual que nunca”. https://news.un.org/es/story/2018/12/1447091

[7] En casi todos los países cientos de artistas, escritores, actores, cantantes, etc., se han puesto al servicio de las protestas y luchas sociales que han detonado a nivel global denunciando la crisis ambiental, la injusticia y la desigualdad social. (Nota del Autor). 

jueves, 30 de enero de 2020

Precariado, análisis de clases y filosofía revolucionaria


Precariado, análisis de clases y filosofía revolucionaria

Popayán, 31 de enero de 2020

Nadie puede negar que las luchas sociales que ocurren en Colombia, Chile, América Latina y el mundo, tienen un componente significativo de acumulados de luchas anteriores. No obstante, diversas manifestaciones de las movilizaciones actuales han desbordado a las direcciones sindicales, y a las organizaciones sociales y políticas que representan o son fruto de esos acumulados.

Por ello, es muy importante comprender la forma como una parte de ese “acumulado” se hizo anacrónico y se convirtió en un obstáculo para el surgimiento de lo nuevo. Además, es clave entender cómo ese acumulado obsoleto impide a quienes se identifican con él, ver la potencialidad de lo que emerge. En la base de todo está una concepción filosófica.

Tiene que ver con no captar el movimiento de la vida. Desde hace 9 años se pudo identificar que el Precariado empezaba a movilizarse. El año 2011 fue muy clave, un momento de quiebre. Esa irrupción insurgente ocurrió con la primavera árabe, el 21M en España, OcupaWS, etc. A partir de ese instante ese sujeto social ha continuado evolucionando y hoy es protagonista principal de las movilizaciones que ocurren a nivel planetario.

Es por esa razón que desde esa época se propuso investigar más sobre el fenómeno del Precariado, tema que aún  hoy es desconocido por mucha gente, incluso hay quienes niegan que esa clase o sector social existe. Algo hemos avanzado en conocer las características y particularidades del Precariado, Guy Standing ha hecho importantes aportes pero falta mucha más investigación social, económica, cultural, histórica, etc. (multi-disciplinaria e integral) en todo el mundo y, sobre todo, en América Latina.

La categoría de “multitud” de Negri-Hardt, que ha sido mal interpretada por muchos analistas, ha hecho mucho daño porque reforzó –sin proponérselo– la concepción de que el análisis de clases es cosa del pasado, que éste no es útil. Lo mismo ha ocurrido con los aportes teóricos de Aníbal Quijano que sus herederos convirtieron en determinantes para la acción política, negando o subordinando la lucha de clases respecto de los conflictos étnico-raciales, de género, ambientales, etc. Según la escuela de pensamiento “decolonial”, el análisis de clases hace parte de las “herencias cientificistas y eurocéntricas” y no sirve para interpretar la realidad latinoamericana.  

Lo paradójico es que pensadores como Immanuel Wallerstein (gran amigo y compañero de Quijano), que venía de la escuela “culturalista” de Fernand Braudel, poco a poco y a lo largo de su trabajo al lado de Giovanni Arrighi y otros estudiosos, fue comprendiendo las ideas más revolucionarias de Marx, y al final de su vida se afincó en los análisis sistémicos y complejos (sistema mundo-capitalista), y por ello, los “Decoloniales” que le deben mucho a Wallerstein, no lo reivindicaron a la hora de su muerte. Solo De Souza Santos lo hizo y algunos otros.

Es evidente que la investigación sobre la evolución de las clases sociales está de capa caída. Aunque existen importantes estudios que son fruto de serios esfuerzos[1], se puede observar que los evaluadores y trasmisores académicos y los “validadores ideológicos”, influidos por ideas acientíficas, por el “animismo-mítico” y por prejuicios anti-marxistas, desconocen las investigaciones y sus resultados, e impiden que la dirigencia social y política acceda a sus conclusiones, lo que la mantiene en un oscurantismo e idealismo absoluto.   

No obstante, debemos reconocer que en esta situación ha influido en forma importante un grave error cometido por Marx que no fue corregido a tiempo por sus seguidores. Consistió en idealizar al Proletariado, en identificar a la clase obrera como el sujeto social que enterraría inevitablemente al capitalismo, lo que se convirtió en una especie de creencia cuasi-religiosa, en un “destino manifiesto”, en una verdad teleológica, en una profecía al estilo de un iluminado o un adivino, lo que ha servido para desprestigiar las ideas de Marx.  

En nuestro caso, concebimos al Precariado como un sujeto social que por sus condiciones actuales (acceso al conocimiento, precariedad creciente en sus condiciones de vida, imposibilidad de organizarse frente a un empleador, etc.), se constituye en un sector social que ayuda a dinamizar las luchas populares, contribuye a hacerlas más políticas porque sus acciones abordan problemas reales como el futuro del “trabajo”, la automatización, el desempleo estructural, la enorme desigualdad, el poder de los monopolios, la falsedad de la democracia, el cambio climático, y muchos otros. No le otorgamos a dicho sujeto social otro papel diferente al que viene mostrando en la práctica tangible y visible.     

Dice Guy Standing en un artículo de 2014:
“Cada vez más gente comienza a comprender su situación dentro del precariado, reconocimiento que se traducirá en la construcción de una conciencia común de clase y que llegará a ser el motor del cambio. En vez de perder las esperanzas, primar la ineptitud o el desconcierto, los sentimientos pueden pronto mover los mecanismos necesarios para pasar de la pasividad a la resistencia de un movimiento activo”[2].
En ese sentido, la lección consiste en que todos los análisis, ya sean con un enfoque de clases sociales (que algunos reducen a “lo económico” lo cual es un error, cuando tanto Marx y Engels al hablar de la lucha de las clases se referían a las “condiciones de producción y reproducción”) o ya sean con enfoque cultural, deben trabajarse en un contexto histórico y ubicarse en las condiciones concretas de un espacio y un tiempo específicos.

Es por la misma razón que en el campo de la filosofía cada vez debemos construir visiones y prácticas “empirio-escépticas”, que se apoyen en los métodos científicos de la falsación y la demostración, que no reduzcan “lo productivo” a “lo material”, que no separen la “cultura” del “trabajo” y que sirva para construir una especie de “monismo materialista” que deseche las ilusiones dualistas que llevaron a interpretaciones falsas tanto de la dialéctica como del materialismo.

La lucha en este terreno de la filosofía y de la investigación social sirve para entender también la aparición y la insurgencia del Precariado del siglo XXI y para avizorar nuevos caminos anti y post-capitalistas que le permitan a las nuevas generaciones la recuperación de las mejores tradiciones revolucionarias del pasado y luchar por impedir que el capitalismo lleve a la humanidad –como lo está haciendo– hacia su propia extinción como especie.  





[1] Entre los estudios sobre la evolución de las clases sociales en las últimas décadas se pueden destacar los de Guy Standing y de Erik Olin Wright, y en Colombia cabe mencionar los trabajos de Óscar Fresneda Bautista.

[2] Standing, G. (2014).  Por qué el precariado no es un «concepto espurio». Sociología del Trabajo 82, publicado el 23 de marzo de 2014. http://www.opendemocracy.net