martes, 20 de marzo de 2018

HAY QUE DERROTAR EL MIEDO CON LA VOLUNTAD DE CAMBIO


Hay que derrotar el miedo con la voluntad de cambio

Popayán, 20 de marzo de 2018

“La filosofía es devenir, no historia; es coexistencia de planos, no sucesión de sistemas.”

Deleuze

En pocas semanas la Farc desaparecieron como amenaza “castro-chavista” en Colombia. Su desconexión con la realidad política del país, el desconocimiento del nivel de rechazo entre la población, el “bulling” aplicado por el uribismo y la recaída del corazón de Timochenko, la llevaron a esfumarse del escenario político-electoral.

Paralelamente Petro venía creciendo a expensas de las vacilaciones del candidato de la Coalición Colombia que se quedó limitado a las “formas” de la acción política y no avanzó con consistencia en los “contenidos” programáticos.

Entonces, hábilmente Uribe, y también Vargas Lleras, trataron de reemplazar en el imaginario colectivo a la supuesta amenaza de las Farc con el miedo a Petro.

Toda la avalancha de propaganda por identificar a Petro con Chávez y Maduro tiene ese objetivo, que han logrado parcialmente. No obstante, pueden estar ayudando a desencadenar fuerzas subterráneas e invisibles en la superficie institucional existente que podrían cambiar la actual correlación de fuerzas en forma sorprendente.

Los saltos cualitativos son impredecibles. El “acontecimiento” siempre es sorpresivo.

El problema fue que después del 11 de marzo la Coalición Colombia se dejó llevar por esa misma dinámica. Recordar el pasado guerrillero de Petro y sus “relaciones” con Chávez tiene la misma pretensión de todas las derechas. Así apareció el actual lema de Fajardo de que encarna la “esperanza frente al odio de Uribe y la venganza de Petro”.

En la práctica, colaboran consciente o inconscientemente con la idea que crece en la mente y el corazón del pueblo de que Petro es el único agente del verdadero cambio. La “esperanza” no compite –ni de lejos– con la “voluntad” y las ganas de transformación.

No sabemos si ese movimiento y “oleada petrista” que está en desarrollo alcanzará para derrotar a las derechas pero, indudablemente, Petro ha tomado la iniciativa mientras la CoCo ha entrado en una etapa defensiva y defensista que la lleva a la parálisis.

Mea culpa si en algún momento ayudé a fortalecer ese espíritu francamente reaccionario. Ahora, hay que rectificar con humildad y sin mayores complejos ni pretensiones. Es la gente la que impondrá la dirección y el ritmo.

Petro debe ser conducido y protegido por el pueblo y la ciudadanía.

E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado     

sábado, 17 de marzo de 2018

NO PERDER EL NORTE Y RECUPERAR LA INICIATIVA


Carta abierta a la Coalición Colombia…

NO PERDER EL NORTE Y RECUPERAR LA INICIATIVA

Popayán, 17 de marzo de 2018

Estimad@s amig@s y compañer@s
Sergio Fajardo, Claudia López y Jorge Robledo
Líderes de la Coalición Colombia

Cordial saludo.

Me dirijo a Ustedes para solicitarles una revisión de la nueva política que está en marcha después de las elecciones legislativas del 11 de marzo de 2018. Lo hago en nombre propio y de numerosas personas que estamos preocupados por el rumbo que ha tomado la campaña presidencial de Sergio Fajardo.

Ustedes saben que desde antes del Plebiscito del 2 de octubre de 2016 venía impulsando la necesidad de construir un movimiento ciudadano o un bloque político verdaderamente democrático y profundamente ético que liderara el voto por el SI, en forma autónoma e independiente del presidente Santos, de las Farc y de las fuerzas de izquierda que se habían plegado a la dirección del gobierno.

Esa posición –casi solitaria– no logró convencer a los sectores democráticos en ese momento. La no existencia de una fuerza independiente que impulsara el voto positivo en ese ejercicio refrendatario es uno de los factores a tener en cuenta en el balance de por qué los colombianos no apoyaron los acuerdos de paz con las Farc, hecho que ha determinado la dinámica política de nuestro país en el último año y medio.

Después, cuando Ustedes encabezados por Claudia López, se proponen construir la Coalición Colombia como expresión de fuerzas políticas que apoyan la continuidad del fin negociado del conflicto armado y la lucha contra la corrupción político-administrativa, no dudé un instante en ponerme a su lado.

No obstante que la Coalición Colombia se construyó lentamente y se concretó sin mayor participación de las bases de sus partidos y de las regiones, y que la postulación del candidato presidencial se hizo en forma apresurada y “por arriba” en un momento de bajón en la opinión pública de las candidaturas de Claudia y Robledo (lo que llevó a tomar la determinación de no realizar la consulta inter-partidista), me mantuve en la dinámica de apoyarlos totalmente.

El programa central que asumió la Coalición Colombia, lo que le da fuerza entre la población y credibilidad hacia el futuro, es la combinación de la lucha contra la corrupción y el apoyo a la continuidad del proceso de fin negociado del conflicto armado. A este último tema nuestro candidato lo denomina “construir Reconciliación”, lo cual es correcto y es una forma propositiva de impulsar dicha tarea.

Es cierto que otros temas se agregaron al programa de la CoCo, pero en lo fundamental esos dos puntos recogen el interés de amplios sectores de la población, incluyendo a los empresarios (algunos grandes) que están dispuestos a romper con las costumbres políticas clientelistas y corruptas, y apoyan la continuidad del proceso de paz.

Esos dos temas nos enfrenta a guerreristas y corruptos, del uribismo y del santismo-vargasllerista; también nos diferencia de los sectores de izquierda que en aras de darle continuidad al proceso de paz fueron permisivos y complacientes tanto con los políticos corruptos como con la misma insurgencia que en el proceso de degradación en medio de la guerra se habían granjeado la animadversión de la mayoría de la población. Ese sentimiento negativo que era justificable y auténtico, fue transformado en odio y sed de venganza por obra de las fuerzas políticas interesadas en crear la falsa polarización y ha sido objeto de las más increíbles manipulaciones.

Y en esa dinámica estábamos hasta antes de las elecciones del 11 de marzo. Ya se habían presentado diferencias de apreciación con el candidato de la Colombia Humana frente a varios temas como el de la situación política de Venezuela y la caracterización de su gobierno, pero en lo fundamental lo que nos diferenciaba de él, era su disposición a aliarse con sectores políticos y personas que nunca se deslindaron del gobierno del presidente Santos y le hicieron el juego a la falsa polarización con Uribe.

No obstante observo con sorpresa que desde el día 13 de marzo se inicia una campaña coordinada y sostenida de ataques a Gustavo Petro, no alrededor de lo esencial de nuestro programa, sino sobre otros aspectos y temas que las derechas y los medios de comunicación –pagados por ellas– vienen posicionando sistemáticamente entre la población contra ese candidato. Se ha llegado al extremo de igualar a Petro con Uribe.

Tal parece que los resultados de las elecciones legislativas y de las consultas inter-partidistas, que les dieron un impulso extra a los candidatos del Centro Democrático y de la Colombia Humana, no fueron bien leídas por asesores y candidatos de nuestra Coalición a pesar de los excelentes resultados obtenidos por nuestros candidatos y partidos; entonces, tal vez, para compensar el error de no haber realizado la consulta, no solo se cambia el eje central de la campaña sino que se desconocen los principios que se elaboraron para mantenernos alejados de la falsa polarización y conservar nuestra identidad política tranquila, unificadora e incluyente.

Tal viraje nos involucra en la falsa polarización dejando de lado el eje central de nuestra política. La verdadera confrontación debe ser entre éticos y corruptos, pacifistas y guerreristas, demócratas y clientelistas. Si Gustavo Petro es corrupto, pues debe denunciársele. Si es guerrerista, debe comprobárselo, pero no podemos entrar en la dinámica que impuso el ex-presidente Uribe y el candidato Vargas Lleras de posicionar la supuesta polarización entre el odio y la venganza.

Tal cambio de política nos pone a reflexionar a muchas personas que estábamos convencidos de que podíamos construir una alternativa diferente en Colombia, basada en el encuentro entre diversos y la serenidad democrática. Esa nueva actitud frente a Petro y lo que él representa, lesiona profundamente el espíritu con que se conformó la Coalición Colombia, y estoy seguro, va a debilitar la opción política que Sergio Fajardo representa en el imaginario de nuestro pueblo.

En mi caso, soy consciente que en Colombia está en desarrollo un movimiento social y político masivo y popular, al igual que sucedió en muchos países vecinos, en donde amplios sectores de la población marginada y excluida, cansados de los desmanes de los políticos tradicionales y aprovechando la crisis de sus partidos políticos, le delegan a una persona la responsabilidad de producir –casi que por milagro y por encargo– el cambio anhelado y esperado durante largas décadas.

Sin embargo, tenía la aspiración de que la Coalición Colombia pudiera canalizar parte de esa fuerza, no para impedir el desarrollo de un movimiento transformador sino para encauzarlo por caminos democráticos y civilistas, convirtiéndose en una potente reserva ciudadana para impedir que esos procesos terminen cooptados y secuestrados por lo que denomino “sectores emergentes”, que se apoderan de sus direcciones políticas aprovechando los vacíos y falencias de los liderazgos caudillistas, los burocratizan y  los conducen al fracaso. Y como lo hemos comprobado en la región, al llegar a los gobiernos degeneran en proyectos anti-democráticos y autoritarios.

Pensaba que al calor de la dinámica que se empezaba a respirar en la campaña electoral de la Coalición Colombia se podía impulsar nuevas prácticas de hacer política, desarrollar nuevos liderazgos, generar ciudadanías conscientes y activas, y construir herramientas organizativas colectivas y participativas que fueran el germen de un verdadero movimiento democrático, ciudadano y popular, altamente cualificado y ético. Todo para poder transformar de verdad a nuestro país.

Hoy encuentro que esa esencia e identidad fue cambiada. Ni siquiera se nos pidió nuestra opinión. Tal vez 2 o 3 asesores son más poderosos y determinantes que cientos de miles de activistas y millones de personas que, estoy seguro, no comparten la nueva línea política que se ha impuesto a la Coalición Colombia.

Por todo lo anterior solicito, humilde y fervorosamente, que revisen lo que están haciendo. Que consulten a las bases de la Coalición Colombia y a muchas personas que no militan en ningún partido pero que simpatizan y apoyan a sus dirigentes y representantes.

Si después de esa consulta logran entender que se han equivocado, lo más natural es reconocer el error y rectificar, como lo hizo algún día nuestro querido senador Antanas Mockus cuando aspiró a su segunda alcaldía de Bogotá.

Espero que mi llamado tenga eco en las bases de la Coalición Colombia y en la población colombiana que quiere un cambio sereno y pacífico en nuestro país, y sobre todo, entre una juventud que desea ayudar a construir un país que le ofrezca oportunidades de vivir en paz y construir bienestar y vida digna para todos.

Atenta y solidariamente,

Fernando Dorado
Activista social – Cauca
Ex-candidato a la Cámara por Alianza Verde                                    

lunes, 12 de marzo de 2018

EL ACIERTO DEL POLO-MOIR


EL ACIERTO DEL POLO-MOIR

Popayán, 12 de marzo de 2018

Uno de los fenómenos políticos del 11 de marzo/2018 fue el crecimiento electoral de Jorge Enrique Robledo y del Polo.

La mayoría de analistas apostaban a que su alianza con Sergio Fajardo le quitaría votos a él y a su partido. No sucedió así.

Robledo pasó de 191.990 en 2014 a 226.099 en 2018, y el Polo pasó de 541.145 en 2014 a 736.367 en este año.

¿Cómo se explica esa situación? ¿Qué implicaciones tiene hacia adelante? ¿Qué incidencia puede tener ese resultado en la política del Moir en el inmediato futuro?

Mi tesis: Robledo creo que perdió algunos votos entre gente muy “izquierdista” pero ganó entre sectores medios y empresariales que nunca lo habían escuchado, y el Polo, avanzó en conjunto, con la llegada de Leonidas Gómez, la “duplicada” de Alexander López y otros aportes electorales importantes. 

Pero no es que Fajardo personifique a la “burguesía nacional” sino que representa a unos empresarios cansados de pagar impuestos que quieren modernizar el aparato estatal y, también, están cansados de la guerra y de la falsa polarización.

Ahora que el tema de la lucha contra la globalización ha terminado dirigida por derechas como las de Uribe (Trump en USA y los Le Pen en Europa), hay que volver sobre el pasado y revisar lo hecho por Francisco “Pacho” Mosquera, fundador y dirigente del Moir. Hoy podemos asimilar a Fajardo con Galán; en 1986 había que apoyarlo porque él representaba a una débil burguesía que de alguna manera -en el tema de la economía criminal y mafiosa- asumió la autonomía frente a una lumpen-burguesía que al igual que el Imperio, solo le interesaba canalizar los recursos del narcotráfico para sus bancos y empresas. Por eso lo mataron.

En ese sentido, y solo en ese sentido, Galán era “nacional”.

Hoy, frente a la división del partido liberal, entre Cesar Gaviria-De la Calle y Santos-Cristo, hay que ser muy flexible. Creo que la coyuntura obliga a que Fajardo reciba el apoyo de De la Calle, dado que es evidente que toda la maquinaria liberal ya está con Vargas Lleras. Hoy De la Calle quedo bastante “desparasitado”, y cualquier tipo de acercamiento con él, es ganancia para la Coalición Colombia. El problema, claro, es cómo hacerlo.  

Ahora bien, Sergio Fajardo debe distanciarse totalmente de Uribe, ya no puede seguir planteando el “ni-ni”, que envía un mensaje de indecisión o tibieza. Ahora es el momento de fortalecer su identidad política, transformando el “ni-ni” en un “NO-NO”, contundente contra Uribe (Duque), y un NO absoluto a Santos (Vargas).

El NO a Duque es porque Uribe está detrás y éste simboliza el odio y la pugnacidad; y el NO a Santos es porque tiene delante a Vargas, quien encarna a las mafias de todo tipo, a los carteles de la contratación y de “La Toga”, y a los súper-millonarios (Luis Carlos Sarmiento Angulo y cía.) que no tienen la más mínima ética ni sentido de patria (con Fiscal, incluido).

¡Se puede!

E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado

viernes, 9 de marzo de 2018

¿POR QUIÉN NO VOTAR EL DOMINGO 11 DE MARZO?


¿Por quién no votar el domingo 11 de marzo?

Popayán, 9 de marzo de 2018

1. Por aquellos que dicen luchar por la "paz" perteneciendo a los partidos de la guerra o aliándose con candidatos que siempre estuvieron contra el fin negociado del conflicto.

2. Por quienes dicen luchar contra la corrupción cuando son profundamente corruptos, participaron de gobiernos corruptos sin dárseles nada o nunca han enfrentado ese problema con consistencia.

3. Por quienes utilizan causas justas en forma oportunista o instrumentalizada (Ej. La pena de muerte a violadores de niños o de mujeres, etc.).

4. Por quienes ofrecen esta vida y la otra sabiendo que no van a poder cumplir.

5. Por quienes dicen ser renovadores pero hacen política electoral de la misma forma tradicional que supuestamente critican.

6. Por quienes por el afán de ganar pierden todo sentido de las proporciones mostrando que son capaces de cualquier cosa por tener poder.

7. Por clientelistas, mafiosos, compra-votos, corruptos, demagogos y demás políticos que atropellan el derecho al voto libre y secreto.

8. Por quienes se consideran "ungidos" o herederos del poder político de otra persona y no valoran sus propias cualidades.

#SiHayPorQuienVotar

Con respeto sugiero considerar el apoyo para Senado a Alberto Benavides Mora, candidato joven del Polo Democrático Alternativo #11 y Oscar Ospina Quintero de Alianza Verde #11.

También tenemos muchas opciones diferentes como Feliciano Valencia, Jorge Enrique Robledo, Angélica Lozano, Oscar Vanegas, Iván Cepeda, Gabriel Bustamante (Capri Buspe) y muchos más candidatos honrados, decentes y coherentes.

Para Cámara de Representantes destaco a la compañera Francia Márquez por comunidades afrocolombianas y organizaciones de mineros artesanales con el #301 por CCY (logo Y), y también hay much@s candidat@s excelentes en todos los departamentos y regiones.

Lo principal es votar por quienes se comprometan con la vida (a todo nivel), la construcción de ciudadanía consciente y digna, y la búsqueda de equidad y justicia social.

E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado

lunes, 5 de marzo de 2018

BALANCE DE UNA CAMPAÑA ELECTORAL "SUI GÉNERIS" EN POPAYÁN Y EN CAUCA



Balance de una campaña electoral "sui géneris" en Popayán y en Cauca

Popayán, 5 de marzo de 2018

- Después de 20 años de no hacer política electoral me reencuentro con la gente de esta región caucana.

- Conocí y contacté jóvenes maravillos@s que recién empiezan en la acción política y muestran grandes condiciones.

- Me apoyé en la venta del Libro y encontré mucha solidaridad no solo en la región sino entre personas de otras latitudes. Estoy inmensamente agradecido.

- Comprobé en forma absoluta que se requiere dar un gran salto conceptual y práctico en la forma y el contenido de la acción política en Colombia y en el Cauca.

- Conocí en Popayán, por lo menos a 3 personas (mujeres), que tienen todas las condiciones para -en lo inmediato- ponerse a la cabeza de las fuerzas políticas renovadoras del departamento.

- Confirmé que para derrotar a los politiqueros regionales es indispensable quitarles la Presidencia de la República.

- Aprendí que para ser realmente efectivos en política electoral, hay que combinar -mucho más- la acción física real (contacto personal) y el trabajo en las redes sociales y medios de comunicación.

- Comprobé -con cierta tristeza- que muchos dirigentes del movimiento social caucano se han dejado cooptar (comprar, domesticar, manipular) del establecimiento corrupto y corruptor de los políticos tradicionales. (Ya lo sabía cuando me marché para Bogotá pero ahora lo evidencié con total crudeza).

- Me reafirmé en la idea de que se puede hacer política electoral sin mayores recursos económicos pero se debe tener mayor organización y capacidad creativa.

- Hicimos un ejercicio basado en el respeto a la gente, buscando sin presión ni afán el voto libre y de opinión reivindicando que es un derecho individual y que es secreto.

Con base en lo anterior no construí "fórmulas" electorales con candidatos al Senado aunque si hago el llamado a apoyar a candidatos amigos que me apoyaron para la publicación del Libro y que, además, me han demostrado que son personas valiosas y honestas que merecen nuestro apoyo. Ellos son: Oscar Ospina Quintero, Alianza Verde (#11) y Alberto Benavides Mora, Polo Democrático Alternativo (#11).

No obstante no puedo dejar de mencionar otros candidatos a Cámara y Senado que son personas dignas de apoyar, que conozco personalmente y valoro, como Feliciano Valencia, Oscar Vanegas, Gabriel Bustamante (Capri Buspe), Francia Marquez, Alonso Osorio y Ferney Molina.

Además agradezco todo el apoyo de l@s jóvenes de Popayán, de los directivos de la Coalición Colombia, del escritor e intelectual William Ospina y de numerosas personas que han contribuido con las diferentes actividades realizadas en esta corta campaña (31 días desde el 2 de febrero).

A todos y todas, muchas gracias...!

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martes, 13 de febrero de 2018

RÁPIDA MIRADA PARA UN ANÁLISIS DE COYUNTURA

En medio de una campaña “sui géneris”…

RÁPIDA MIRADA PARA UN ANÁLISIS DE COYUNTURA

Popayán, 14 de febrero de 2018

Es muy difícil ser analista político y, a la vez, candidato, pero me arriesgo...

El análisis político independiente está a la orden del día. Todo deja ver que los partidos y movimientos democráticos (incluyendo la izquierda) no han logrado reconstruirse en el actual ejercicio electoral. Son los candidatos presidenciales los que sostienen la dinámica político-electoral del momento.

Para avanzar con consistencia se requería:

1. Un programa soportado en una teoría consistente.

2. Una estrategia basada en un análisis concienzudo y un método correcto.

3. Una organización consistente a nivel nacional con un liderazgo individual y colectivo coherente.

En cuanto a la teoría, lo más avanzado en el mundo son las propuestas de Jeremy Rifkin, Elinor Ostrom, Paul Mason y otros (Postcapitalismo). Por ahí es la cosa; los jóvenes deben ponerse al día en esas ideas que trabajan lo de las economías colaborativas, el pro-común, prosumidor, energías limpias y tercera revolución tecnológica, además del nuevo papel del Estado (el gobierno de los bienes comunes). Allí están los elementos fundamentales para construir esa teoría. Petro lo está haciendo.

En lo estratégico tenemos grandes deficiencias. La Coalición Colombia y sus componentes han hecho un buen esfuerzo, entendiendo que Fajardo es quien tiene las mejores condiciones para derrotar a corruptos y guerreristas (a la vez), pero él tiene que dar un giro mucho más a lo "social" de lo que realmente está haciendo. ¡Todavía lo puede hacer! Su método de "encuentro entre diferentes" es lo ideal para el momento, pero el solo método sin contenido no es suficiente.

En lo organizativo todos estamos en deuda. Hay que construir sobre la marcha. Nuestro esfuerzo debe estar complementado por nuevas prácticas políticas, liderazgos colectivos, equipos de trabajo democráticos y creativos, y transversalidad en la dirección y organización del movimiento democrático.

Hoy se requieren pactos de no agresión entre los demócratas y que las nuevas generaciones se propongan superar lo existente. Mi esfuerzo actual va en la dirección de estimular esa actitud entre la juventud. Espero no equivocarme.


E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado

domingo, 11 de febrero de 2018

¿ES EL TIEMPO DE PETRO?

Una aclaración necesaria...

¿ES EL TIEMPO DE PETRO?

Popayán, febrero 11 de 2018

Nunca he estado contra la candidatura o propuesta de Petro. Incluso, sin ser "petrista", lideramos en Popayán un proceso de respaldo y solidaridad con él, a raíz de su destitución en 2013-14. Cuando planteo que "no es el tiempo de Petro" no lo hago desde la perspectiva de que no pueda llegar a ser elegido en 2018, sino pensando que lo ideal fuera que las fuerzas populares anti-neoliberales pudieran madurar mucho más, evaluar lo sucedido en países vecinos y experiencias propias (Bogotá y otras) y poder avanzar con mayor consistencia.

Es decir, concebía un posible gobierno de "centro" (Fajardo) como una etapa de acumulación de fuerzas, de construcción de un bloque político que pudiera "despejar un poco el terreno" (superar la falsa polarización e iniciar la derrota de la corrupción político-administrativa), para lograr en adelante cambios estructurales "desde arriba" y "desde abajo", con mayor coherencia y organización. Si Petro es el demócrata que pasa a segunda vuelta en mayo/2018, no solo hay que respaldarlo en junio sino también, sobre la marcha, proponer ideas y acciones para intentar mejorar todo nuestro desempeño. Si nuestro pueblo desencadena (como parece estar haciéndolo) una "oleada petrista", y la vida nos coloca en "el tiempo de Petro", pues hay que hacerle caso a la vida, sin olvidar para nada las razones que me llevan a pensar que lo ideal es ir despacio.

Esas razones no desaparecen por un triunfo electoral como se ha comprobado en Venezuela, Brasil, Ecuador, como son, entrar en una nueva dinámica de guerra por obra del bloqueo imperial-oligárquico, la burocratización que siempre se empuja desde sectores sociales emergentes que se "suben" en los procesos de cambio y los colocan al servicio de cúpulas descompuestas, las tendencias anti-democráticas (autoritarias) que surgen por diversos factores (presión externa del imperio y fuerzas poderosas, debilidad interna por falta de desarrollo de las fuerzas democráticas, poco espíritu crítico y auto-crítico, fragilidad de las organizaciones sociales, idealización de la capacidad transformadora del "Estado heredado", etc.).

Ese es el debate que hay que profundizar y que no es obstáculo para el trabajo electoral actual. No concibo que dejemos "para después el debate", es en medio de la lucha política como se deben aclarar las diferencias y solucionar los problemas. La "forma" como se gana determina cómo se gobierna. Pero claro, si Petro es la opción que empuja el pueblo, hay que hacerle!

Lo importante en el momento es construir acercamientos entre los sectores democráticos y hacer pactos de no agresión, e identificar con toda claridad a nuestros verdaderos contradictores (Uribe-Vargas) que nos atacan a todos en bloque con el remoquete de "castrochavistas".

¡Se puede!


E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado

sábado, 27 de enero de 2018

CON SERENIDAD DEMOCRÁTICA

En campaña electoral, entre el cielo y la tierra…

CON SERENIDAD DEMOCRÁTICA

Popayán, 27 de enero de 2018

Todos sabemos que la vida del planeta tierra está complicada, que el mundo que les heredamos a nuestros hijos y nietos no es el más agradable. Un mundo de obsesión consumista y de insatisfacciones no reconocidas, de apariencias banales y de miserias escondidas, de sueños menores y objetivos muy limitados, de frustraciones ocultas y de ideales que se quedaron a mitad de camino. Una humanidad frustrada que se ahoga en un mar de mercancías y calma conciencia en la nube del entretenimiento digital.

Todo ello se traduce en una civilización deshumanizada, amenazada por la crisis ambiental y el cambio climático, desorientada frente a la crisis global de valores, sumida en violencias planeadas e instrumentalizadas (como la nuestra, la de Colombia), mientras el afán desenfrenado de ganancias y de acumulación de capital sume a millones de personas en la desesperanza y en las más terribles tragedias aumentadas por las economías criminales que han surgido por todas partes.

En medio de la aparente abundancia que se observa por las pantallas de televisión y de teléfonos inteligentes, una gran cantidad de gente no entiende por qué se desencadenan tantos conflictos sociales, económicos, políticos y culturales; guerras planeadas y controladas; agresiones provocadas y ataques planificados; y, tampoco comprenden por qué millones de personas abandonan el “sur” (África, Asia y América Latina) para irse al “norte” a convertirse en migrantes discriminados y humillados. Algo definitivamente no funciona bien.

Al contrario, funciona muy mal. No convence la figura de un Trump racista y xenófobo queriéndonos hacer creer que es el adalid de la libertad y de la democracia frente al amenazante presidente norcoreano Kim Jong-un o al venezolano Maduro, que parecen muñecos inflados desde occidente para seguir asustando a la gente con los supuestos ogros comunistas que hace rato están fuera de escena. En fin, no es el mejor mundo ni es bueno el momento de nuestra humanidad.

Para salir de esa situación tan terrible, que muchos quieren negar para no enfrentarla, tenemos que revisar y evaluar nuestros anteriores esfuerzos. Muchas cosas hicimos mal y, por ello, pareciera que el capitalismo es invencible. Si no identificamos esos errores y equivocaciones, no podremos legarle la tarea a las nuevas generaciones que no conocen muchos pormenores de esas experiencias parcialmente triunfadoras pero que, a la larga, terminaron absorbidas por la dinámica del gran capital y de los intereses supuestamente “nacionales” (o “étnicos”, “culturales”, “de género”, o “de clase”).

Siempre hemos luchado por cambios estructurales y hay que seguir haciéndolo. Por derrotar el imperio de la ganancia individual que entierra y niega el bienestar colectivo. Por superar las economías basadas en destruir la naturaleza y la misma humanidad. No podemos doblegarnos y hay que legarle a nuestra juventud la utopía de que un mundo mejor es posible, pero claro, estimulándolos a que nos superen y abran nuevos caminos.

Hoy en Colombia hacemos esfuerzos por clarificar el camino. Al lado de la Coalición Colombia y de Sergio Fajardo intentamos rectificar uno de los errores más comunes: Querer superar el neoliberalismo (capitalismo) con base en voluntarismos individuales y golpes de mano ocasionales. Hoy llamo a ir despacio, a unir y a movilizar a la gran mayoría de colombianos que quieren el fin del conflicto armado pero sin demagogia y sin falsos triunfalismos. Hoy convoco a utilizar la “serenidad democrática” para derrotar a corruptos y guerreristas en las elecciones presidenciales de 2018.

Será todavía un pequeño paso pero hay que darlo bien. Con pausa y paciencia porque vamos para lejos. Con sentido democrático y ética ciudadana. Y sé que es posible hacerlo.


E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado   

jueves, 18 de enero de 2018

CARTA PÚBLICA A ÁLVARO URIBE VÉLEZ Y RODRIGO LONDOÑO (TIMOCHENKO)

CARTA PÚBLICA A ÁLVARO URIBE VÉLEZ Y RODRIGO LONDOÑO (TIMOCHENKO)
Popayán, 18 de enero de 2018

Señor
Álvaro Uribe Vélez
Señor
Rodrigo Londoño
E.S.M.

Apreciados ciudadanos y reconocidos compatriotas:

Por medio de la presente nos permitimos invitarlos a Ustedes a concertar –de verdad– la ansiada y necesaria Paz de Colombia. Lo hacemos con sentido patriótico y humanista sin desconocer los esfuerzos realizados hasta ahora por el presidente Juan Manuel Santos.

Les escribimos desde una región como el Cauca, caracterizada por ser escenario del conflicto armado, por la fuerza y calidad de sus organizaciones sociales y el rechazo mayoritario de la población a una guerra que nos ha desangrado y martirizado desde sus inicios en los años 50s del siglo pasado (XX).

Hacemos parte de la Coalición Colombia que lidera el candidato presidencial Sergio Fajardo. Él ha planteado que uno de sus objetivos es lograr la Reconciliación entre los colombianos. Empero, en nuestro caso personal, creemos que ese paso puede darse durante la campaña electoral de 2018. Así, en medio del debate público podremos afincar el espíritu de comprensión mutua que le abone el camino al gobierno que se elija este año (2018).

Hay que reconocer que el principal error que se ha cometido es pretender hacer la paz sin contar con todos los actores de la guerra. Ese proceso iniciado desde 2005 por el presidente Uribe con las Autodefensas Unidas de Colombia, debe completarse convocando a todos los protagonistas del conflicto armado. Sin hacerlo, la paz es imposible.

En Sudáfrica lo consiguieron Nelson Mandela y Frederik de Klerk, cabezas reconocidas de los dos bandos rivales (negros y blancos); en Irlanda, firmaron la paz entre las tres (3) fuerzas enfrentadas (republicanos del Norte, nacionalistas de Eire y pro-ingleses).

Es evidente que nuestra situación es diferente pero de esas experiencias podemos aprender. Los colombianos del común estamos cansados de la guerra y de la polarización política. Las grandes mayorías quieren la paz pero una Paz con mayúsculas y de verdad.

Tampoco podemos desconocer que estamos a un paso de consolidar ese proceso: el grueso de los combatientes de las Farc se han desmovilizado y desarmado; solo falta el apaciguamiento de los espíritus y la reconciliación plena. Por ello, hay que avanzar sobre lo construido.

A manera de argumentación presentamos un breve y sintético balance:

a) El ex-presidente Uribe intentó durante 8 años de gobierno exterminar a las guerrillas de las FARC y para hacerlo concertó una especie de paz con las AUC. Pero, no obstante, no se logró ese objetivo y, además, no se solucionó el problema del despojo violento de millones de campesinos desplazados de sus tierras. Es un tema social en camino de ser resuelto por el actual gobierno pero que requiere mayor voluntad política y  un plan consensuado para poder avanzar por vías pacíficas.

b) El actual presidente Santos quiso superar los esfuerzos e intentos realizados anteriormente pero, en gran medida falló, al no convocar a todas las fuerzas enfrentadas. Los sectores que encabeza el ex-presidente Uribe, al estar excluidos del actual proceso, han sentido con alguna razón –así no sea totalmente cierto– que se les han concedido ventajas a los insurgentes en las negociaciones de La Habana. Tal sentimiento debe ser respetado pero no debe convertirse en un obstáculo para la consolidación de la paz.

c) Las Farc han entendido que el camino de la insurrección armada está agotado y que solo por medio de la acción política civilista pueden aspirar a lograr los cambios que buscaban con su acción rebelde. Hay que darles plenas garantías de hacerlo pero sin enviar el mensaje de que se les otorgan privilegios frente al conjunto de la sociedad.

Además, las Farc deben reconocer que en medio de esa guerra degradada una buena parte de sus integrantes perdieron la moral revolucionaria y, por tanto, deben comprender que no es fácil que la sociedad acepte una amnistía total mientras el resto de sectores comprometidos con el conflicto quedan en la mira de la justicia.

No obstante hoy, con los ajustes hechos después del Plebiscito de octubre de 2016, y los cambios realizados a los acuerdos en el Congreso de la República, muchos de esos reparos están casi superados o requieren de mínimos consensos para poder avanzar.

Por todo lo anterior, los llamamos a construir un sentido, un espíritu y un lenguaje de reconciliación y de verdadera paz. Si las justas electorales de mayo y junio de este año (2018) se juegan nuevamente entre el SI o el NO (similar al 2 de octubre de 2016), independientemente de quien gane, volveremos al pasado y no podremos avanzar en la búsqueda de soluciones a los verdaderos problemas que tenemos al frente, que son: corrupción político-administrativa desenfrenada e ineficiencia total del aparato estatal; enorme desigualdad económica y social; situación económica y fiscal en deterioro; creciente desempleo y precariedad laboral; crisis del sector salud y una educación de bajísima calidad; etc., etc.

Si están Ustedes de acuerdo con lo anterior, nos comprometemos a organizar un evento en el departamento del Cauca, en donde las organizaciones sociales (indígenas, afros y mestizas) y de las víctimas de ambos bandos, sirvan de garantes para avanzar por nuevos caminos y consolidar la paz en nuestros territorios y el país entero.

Esperamos de Ustedes la grandeza y la generosidad que Colombia necesita para garantizarle a nuestro pueblo unas condiciones de tranquilidad democrática que nos permita –entre todos– construir una Nación a la altura de nuestros sueños.        

De Ustedes, atentamente


OSCAR OSPINA QUINTERO
Actual Representante a la Cámara
Candidato al Senado por Alianza Verde

  
FERNANDO DORADO
Activista Social
Candidato a la Cámara por Alianza Verde



“Construyamos ciudadanía… ¡Con la fuerza de la Verdad!”

lunes, 15 de enero de 2018

CARTA ABIERTA A TEMÍSTOCLES ORTEGA NARVÁEZ Y A LA CASTA POLÍTICA TRADICIONAL DEL CAUCA

CARTA ABIERTA A TEMÍSTOCLES ORTEGA NARVÁEZ Y A LA CASTA POLÍTICA TRADICIONAL DEL CAUCA

Popayán, 15 de enero de 2018


Señor
Temístocles Ortega Narváez

Señores (as)
Luis Fernando Velasco Chávez, John Jairo Cárdenas Morán, Carlos Julio Bonilla, Crisanto Pizo Mazabuel, Gema López de Joaquí, Esmeralda Sarria, Felipe Muñoz, Faber Muñoz

Señores (as) candidatos (as):
Me dirijo a Ustedes a nombre propio en el espíritu de interpretar el sentimiento de amplios sectores de la ciudadanía y el pueblo caucano para plantearles en forma respetuosa, firme y franca, algunos interrogantes sobre el momento que vive el país y la región (Cauca y Suroccidente Colombiano). Ellos son:
1.    ¿Cómo se explica que después de acompañar durante más de 4 años la causa del fin del conflicto armado y avanzar hacia la reconciliación de los colombianos, hoy la casi totalidad de Ustedes se hayan alineado detrás de Cambio Radical y del ex–vicepresidente Germán Vargas Lleras en la tarea de “hacer trizas los acuerdos” y sabotear el avance de implementación de los mismos?
2.    ¿Cómo entender que mientras todos sabemos que la corrupción político-administrativa es uno de los problemas más graves que sufre nuestra Nación y región, Ustedes no tengan el más mínimo escrúpulo de juntarse con quienes representan a las mafias más corruptas del país, agrupadas hoy en Cambio Radical y en sus más connotados representantes políticos?
3.    ¿Acaso no es absolutamente cierto que la gran mayoría de los políticos que están en esa dinámica lo han hecho como una forma de impedir que la Justicia (Fiscalía) avance en las investigaciones de los escandalosos casos de corrupción que los comprometen con delitos contra la administración pública como peculados, cohechos y robo descarado de los recursos públicos?
4.    ¿Y también, acaso no es verdad, como lo han denunciado decenas de prestigiosos analistas y reconocidos periodistas, que el Fiscal General funge como protector de los intereses de Germán Vargas Lleras y que al ser uno de los fundadores de Cambio Radical toda su acción está dirigida a chantajear y presionar a políticos corruptos para fortalecer su cauda electoral?
5.    Además, ¿cómo entender que Ustedes sigan prometiendo al pueblo caucano un progreso y desarrollo que no le han podido ofrecer y concretar durante las últimas tres (3) décadas, tiempo en el cual todos y todas han sido parte de la administración pública y del poder político del Cauca? ¿No son Ustedes los herederos directos de los gamonales tradicionales (Iragorris, Chaux, Mosqueras, etc.) que siempre nos han mal-gobernado a lo largo de la historia de nuestro departamento?
Por lo anterior, hago un llamado urgente y perentorio a las directivas de las Universidades públicas y privadas, a los gremios, sindicatos, organizaciones sociales, partidos políticos y medios de comunicación, a organizar y realizar diversos foros y paneles en donde podamos debatir de frente a nuestra gente (payanesa y caucana), estos y otros interrogantes que deben ser respondidos por los responsables de la actual situación que vive nuestra región y país, sumido en la incertidumbre, la desesperanza y el atraso económico, social y cultural y el arrasamiento de nuestros recursos naturales.
 
De Ustedes,


Fernando Dorado Gómez
Candidato a la Cámara de Representantes por Alianza Verde


“Construyamos ciudadanía… ¡Con la fuerza de la Verdad!”