miércoles, 16 de febrero de 2011

EL “VIEJO TOPO” PROLETARIO VUELVE A CAVAR

EL “VIEJO TOPO” PROLETARIO VUELVE A CAVAR

Popayán, 16 de febrero de 2011

La reaparición del proletariado como sujeto social revolucionario, es el aspecto principal que nos ha mostrado el desarrollo de las revoluciones democráticas árabes. Es un hecho de una trascendencia mayúscula porque se da en el marco de la crisis sistémica del capitalismo y de la decadencia del imperio neo-colonial más poderoso de la historia de la humanidad (EE-UU.).

No podemos afirmar que el protagonismo del proletariado haya sido pleno. Sus banderas anti-capitalistas contra la explotación del trabajo no están explícitas. Sin embargo, nadie puede negar su nítida participación. La fuerza social determinante en el desarrollo de estas luchas fue el proletariado. Y de acuerdo a la situación objetiva de desempleo y creciente pobreza, va a ser el principal sujeto revolucionario en esta nueva etapa de la revolución mundial.

En una primera fase (primeros días), estuvo representado por los jóvenes egipcios, que son hijos relativamente “cultos o estudiados” de los trabajadores, con un futuro incierto y que tienen ante sí la realidad laboral-existencial de sus padres. En una segunda e inmediata fase se movilizaron los trabajadores adultos “informalizados” (desempleados, o con empleos temporales y precarios, o subempleados), que arrastraron tras de sí a las clases medias urbanas. Y en una tercera fase, la que determinó la caída de Mubarak, se vinculó la clase obrera centralizada – el proletariado industrial –, cuya participación fue definitiva para obligar a la cúpula del ejército a derrocar a su jefe mediante un “suave golpe de Estado”, dirigido a contener la profundización inmediata de la revolución.

Esto se corresponde con el hecho de que la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía – entre el capital y el trabajo – ha vuelto a ocupar el lugar de la contradicción principal en el mundo. La vieja clase obrera industrial centralizada – que hoy es una minoría -, que fue domesticada por el “Estado del bienestar”, ha sido rebasada por ese nuevo proletariado informalizado que, por su lugar en el proceso productivo, dispersión en micro-circuitos productivos, capacidad técnico-informática y cibernética, idiosincrasia cosmopolita e internacionalista, se manifiesta en sus luchas directamente ante el poder del Estado y no ante patronos capitalistas privados.

Ésta insurgencia proletaria de contenido eminentemente político es la expresión más clara de la contradicción fundamental de la sociedad capitalista: Mientras se hace más amplia la socialización de la producción humana, el fruto de esa riqueza social es apropiada en forma privada – cada vez más estrecha, inequitativa e injusta –, por parte de una minoría exclusiva y excluyente de la población que es dueña anónima de la reducida red de corporaciones de capitalistas transnacionales.

Pero además, esa contradicción fundamental se manifiesta en la irracionalidad del modelo productivo capitalista – basado en la química del petróleo – que pone en inminente peligro la existencia misma de la vida humana sobre la tierra. Este hecho coloca con mayor fuerza al proletariado a la cabeza de la sociedad humana que lucha por su sobrevivencia.

En las recientes movilizaciones sociales del Norte de África y el Medio Oriente, y en las que están en desarrollo en el mundo, ese proletariado se ha manifestado como fuerza social protagónica en la lucha por la democracia. Aunque todavía no es totalmente consciente de su objetivo anti-sistémico capitalista, su re-aparición heroica, masiva y beligerante como sujeto social que se puso al frente de estas luchas, le ha dado un contenido superior a las revoluciones democráticas – no tanto por lo planteado en sus programas – como por lo “no explícito”, que evidencia los pasos que va dando esa clase en el proceso de identificación de sus intereses.

El hecho de que la lucha nacional (anti-imperialista y anti-sionista) no haya estado en primer lugar de las luchas del pueblo árabe, no significa – como muchos analistas lo plantean o sugieren – que haya “olvidado” dicha reivindicación, por efecto de algún tipo de manipulación mediática impulsada por el imperialismo occidental. Lo que se observa en esta nueva etapa de las luchas del proletariado es que los sectores más avanzados de los trabajadores y del pueblo árabe, han entendido que esa contradicción “nacional-cultural-religiosa-territorial” – en el marco de la coyuntura actual – es secundaria, y que la lucha por una verdadera democracia puede incluir a los trabajadores hebreos y a todos los trabajadores del mundo entero sin ninguna discriminación étnica, racial, religiosa, cultural o histórica.

Quienes mantienen la visión que la contradicción principal se da entre el imperialismo norteamericano, por un lado, y por el otro, los pueblos oprimidos, países y naciones dependientes y subordinadas del mundo, no tienen en cuenta que hoy existe un “sistema mundo capitalista” (Wallerstein) que se basa en un modelo productivo depredador de la naturaleza y del hombre mismo, y que a pesar de la existencia de las contradicciones entre las potencias capitalistas y bloques de países que se alinderan en uno u otro bloque - de acuerdo a sus intereses -, en lo sustancial todos esos países, incluyendo China, sostienen y dependen de ese modelo, basado en la explotación de los recursos fósiles (petróleo, gas, carbón), en la producción caótica y el consumismo desenfrenado de mercancías y servicios frívolos, dañinos y degradantes para la vida humana (incluyendo los narcóticos y toda clase de productos adictivos).

La profundidad de la crisis sistémica que sufre el mundo actual, y la reaparición de un proletariado como sujeto revolucionario de las luchas sociales y políticas de la actualidad – especialmente el proletariado “informalizado” que no tiene nada qué perder –, es un hecho que debe ser puesto en el primer lugar de los análisis políticos y geo-estratégicos.

La teoría de la conspiración y la manipulación mediática de las “revoluciones de colores”[1] ya no sirve para explicar los hechos que suceden en el mundo. Dicha teoría no tiene en cuenta las contradicciones internas de cada uno de los países y naciones, que están determinadas y traspasadas por la contradicción entre el capital y el trabajo.

Para el proletariado y la humanidad – como garantía de supervivencia –, la lucha por la más amplia democracia es fundamental y prioritaria. En ese sentido, la permanencia de Estados totalitarios – cualquiera sea la forma que asuman (“liberal”, islámica, comunista, socialista, democrático-nacional, u otra) -, es un obstáculo que impide la clarificación por parte de las mayorías planetarias de la necesidad y urgencia de transformaciones estructurales de carácter anti-sistémico y anti-capitalista. Es un velo que hay que quitar.

Sin negar las contradicciones secundarias del mundo actual, entre el imperialismo y los pueblos oprimidos, entre las mismas potencias capitalistas y sus bloques económicos, sin desconocer las reivindicaciones nacionales, étnico-culturales y sectoriales de amplios sectores de la población (género, inmigrantes, jóvenes, etc.), es un deber de los revolucionarios del mundo entero colocar nuevamente en el centro de nuestros análisis y de los planes estratégicos y tácticos en cada país, región y en el ámbito internacional, la contradicción fundamental entre el capital y el trabajo.

El “topo” proletario sigue cavando. El capitalismo “senil” ya lo ha librado - en gran medida - del trabajo embrutecedor de la fábrica. Ahora, sólo está atado ideológicamente al consumismo febril pero la lógica del capital le ha dado las herramientas culturales y comunicativas para librarse de esas “post-modernas” cadenas. ¡Vamos topo, cava más!



[1] Es interesante recordar cómo esas teorías conspirativas han sido utilizadas desde siempre por las fuerzas reaccionarias. Cuando Lenin cruzó Alemania en su camino hacia Rusia en el “tren blindado”, el zarismo y la burguesía rusas siempre argumentaron que el dirigente proletario era un agente alemán.

lunes, 14 de febrero de 2011

REVOLUCIÓN MUNDIAL: HACIA UNA LUCHA DE CLASES PLANETARIA

Arañando el cielo y arando la tierra

REVOLUCIÓN MUNDIAL: HACIA UNA LUCHA DE CLASES PLANETARIA

Popayán 14 de febrero de 2011

Todo indica que el mundo ha entrado en una fase pre-revolucionaria. Lo que acaba de ocurrir en Túnez y Egipto, y lo que avanza en Argelia, Yemen, Jordania, y Marruecos, es una alentadora antesala de lo que se avecina en el próximo futuro. Los dictadores y autócratas árabes fueron derrocados más que por la ausencia de democracia política - que esos pueblos nunca han vivido ni conocen -, por el impacto en sus vidas de la crisis sistémica del capitalismo. Esto ocurre así ellos mismos no se den cuenta.

En los países del Norte de África y del Medio Oriente esa crisis ha estallado con mayor fuerza por una serie de circunstancias que (entre otras) es preciso detallar:

La primera, es la situación económica de Europa y EE.UU. que trajo como consecuencia la expulsión de inmigrantes y el cierre de las fronteras para los trabajadores del “tercer mundo”. A partir del atentado del 11 de septiembre en New York y de otros hechos similares ocurridos en Madrid, Londres y París, se incrementó la xenofobia contra la población musulmán (árabe, asiática y africana) y aumentaron las limitaciones para vivir o emigrar hacia el mundo “híper-desarrollado”. Al cortarse los ingresos provenientes de las remesas provenientes de Europa se estrechó el mercado interno, a lo cual se agregó en cada país, el impacto macro-económico de la crisis financiera en el ámbito global.

La segunda, es la agudización de la crisis interna en cada uno de estos países por efecto de la aplicación de las políticas neoliberales impuestas por el FMI y el Banco Mundial. Las burguesías locales ajustaron la explotación del trabajo. Se aprobaron normas para flexibilizar las relaciones laborales, aumentó el desempleo y el subempleo, la competencia entre los trabajadores generó condiciones para abaratar la mano de obra. Disminuyeron los ingresos de la clase media – pequeños y medianos productores y comerciantes –, en detrimento de toda la economía nacional y regional. Los sectores populares más pobres (vulnerables) fueron convertidos en mendigos clientelares de los gobiernos y, los trabajadores del Estado y el proletariado “formal” - industrial-centralizado -, fueron arrinconados y puestos a la defensiva para proteger sus pequeños privilegios (mínima negociación colectiva).

La tercera, es la constatación por parte de la población de la descomunal desigualdad social. Un pequeño grupo de capitalistas (burguesía compradora) en alianza con burócratas y militares que se apoderaron de los Estados nacionales creados en la década de los años 50 del siglo XX, se enriquecieron en forma desproporcionada mediante su labor corrupta de intermediación y entrega de la renta nacional a los consorcios transnacionales. Las riquezas naturales, los escasos sectores económicos creados durante esa misma época “nacionalista” y los recursos turísticos de esa rica región, hoy están concentrados en manos del capital internacional. La gente ha hecho conciencia de tamaña inequidad y no aguanta más.

La cuarta, es el debilitamiento de las relaciones patriarcales propias del mundo rural. Es creciente la concentración en grandes ciudades de lo que hemos dado en llamar un “nuevo proletariado” (informalizado), con estudios técnicos y profesionales, que sufre las condiciones de la precariedad laboral (inestabilidad, contratos temporales, bajos salarios, nula seguridad social), con alta movilidad territorial, experiencia de trabajo y de vida en Europa y otros países de la región, que está tomando conciencia de su situación de clase y no está dispuesto a dejarse dividir por falsos nacionalismos, diferencias étnicas o religiosas, ni por otras causas similares. En Egipto y Túnez, ese proletariado “informalizado” es la absoluta mayoría de la población, mientras que en otros países el mundo rural todavía tiene un peso significativo.

La quinta, es el surgimiento de una juventud proletaria cada vez más consciente de la realidad del mundo actual. Son jóvenes hijos de trabajadores que se ilusionan con el estudio – como vía de ascenso social -, pero que la crisis económica los aterriza a diario. Si no tienen recursos para pagarse post-grados universitarios, maestrías y doctorados, deberán conformarse con empleos inestables, bajos salarios, nula seguridad social y un futuro incierto. Es la nueva generación del proletariado “post-moderno”, jóvenes universitarios, profesionales y técnicos, sometidos a la “informalidad laboral” impuesta por el capitalismo y la globalización neoliberal.

La sumatoria de todas estas causas, complementadas con la opresión política de regímenes dictatoriales, el autoritarismo policivo, la inexistencia de libertad de expresión, la discriminación social, frente a un mundo cada vez más caótico, injusto e inequitativo, en medio de la crisis financiera, energética, climática, alimentaria y espiritual-existencial, hizo estallar la “olla a presión” que tiene su válvula de escape en la búsqueda de “democracia política”.

Una vez se abra esa válvula – como ya lo estamos apreciando –, quedará en evidencia ante los ojos de cientos de millones de personas que las causas de estos problemas van más allá del régimen político y que la crisis del capitalismo global es realmente sistémica (profunda). Por ello, la lucha por una democracia plena – así sea burguesa –, en el marco de la crisis actual es una tarea revolucionaria que crea las condiciones para la organización propia y autónoma de millones de trabajadores no sólo en cada país sino a nivel internacional.

Una nueva oportunidad se está cocinando a favor de los pueblos y de los trabajadores. No sabemos cuando estalle la rebelión orbital, pero se respira un ambiente de revolución, de necesidad de cambio, de querer “poner el planeta patas arriba”, de “rebeldía sistémica”.

Los jóvenes del mundo entero – los que no se suicidan física o mentalmente –, los que desean vivir en un mundo vivible, están buscando, están a la caza de oportunidades y, poco a poco, como ocurre en el Norte de África y Medio Oriente, se van generando las condiciones sociales, económicas, políticas y culturales para un nuevo “asalto al cielo” por parte de los pueblos y trabajadores, ya no de un país sino de ésta tierra globalizada por la súper-explotación capitalista y por la técnica cibernética que ha democratizado la información instantánea de tipo digital.

Para atender, orientar, canalizar e inducir estas fuerzas sociales que insurgen a la vida política global – a la lucha de clases planetaria –, se hace necesario y urgente desarrollar con mayor fuerza y capacidad un pensamiento revolucionario que, con base en las experiencias vividas durante los últimos dos siglos, consiga conectarse con esta realidad soñada por los revolucionarios de todas las épocas de la humanidad.

Los aportes del pensamiento filosófico y científico, del materialismo dialéctico e histórico, de los sistemas complejos, de la teoría cuántica, de las teorías económicas del valor/trabajo, de lo mejor del pensamiento político revolucionario liberal, socialista, comunista, humanista, anarquista y libertario que ha acumulado la humanidad, de las importantes y valiosas contribuciones que nos dejaron las comunidades y pueblos ancestrales en cuanto a cosmovisión holística, integral, mágico-sensitiva y espiritual, y las aplicaciones de este gran legado de conocimiento para entender nuestra naturaleza cósmica y terrestre – frágil y maravillosamente armónica –, que nos obliga a entender la universalidad de la vida con una concepción profundamente ecológica, nos pueden ayudar en esa magnífica y necesaria tarea, sin caer en fanatismos ideológicos y en esquematismos organizativos, que son herencias negativas de un pasado donde la ignorancia nos llevó al sexismo, clasismo, falsos nacionalismos y apasionamientos sectoriales.

De igual forma, si somos capaces de recoger lo mejor que la humanidad ha creado y de organizarnos con una visión amplia y global, deberemos entender que la tarea es larga, que es un proceso. Que no basta con realizar actos heroicos en un momento dado donde derroquemos a los autócratas y expropiemos a los consorcios corporativos que se habían apoderado de la riqueza social, sino que es indispensable – además –, revolucionar nuestra cotidianidad personal y local, nuestra forma de vida, nuestra cultura diaria y familiar.

Ambas cosas se deben hacer. Arañar el cielo y arar la tierra. Ambas tareas deberemos impulsarlas con entera humildad y mucha modestia. Para hacer bien esa tarea es indispensable entender el legado de aquel “moro” alemán que nos indicó con gran sabiduría que… “La emancipación de los trabajadores es obra de los trabajadores mismos”, a fin de que evitemos los caudillismos mesiánicos que – sin quererlo – muchas veces se nos transforman en dictaduras autárquicas y sanguinarias.

NOTA: Lo que más ayuda – en este instante – a la formación masiva de una conciencia humana universal son los impactos y sufrimientos ocasionados por las tragedias ambientales (ciclones, tsunamis, inundaciones, avalanchas, deslaves, sequías, etc.). Debemos competir con quienes explican tales hechos como consecuencia del “castigo de Dios”, del apocalipsis punitivo o de las profecías mayas, que es parte de la preparación ideológica que la oligarquía mundial impulsa entre amplios sectores de la población para justificar las guerras fratricidas contra los “malos y pecadores”. Es la única salida que tienen. Ya la preparan con millones de personas que a través de cientos de iglesias anuncian la “buena nueva” de la guerra contra el “anticristo”.

viernes, 11 de febrero de 2011

QUEBRAR ESQUEMAS… ¡ROMPER EL MIEDO!

Aclarando conceptos y resolviendo dudas

QUEBRAR ESQUEMAS… ¡ROMPER EL MIEDO!

Popayán, 11 de febrero de 2011

De acuerdo a lo que nos hemos propuesto – que es romper el miedo - debemos llegar con un mensaje claro y directo a personas que nunca han votado o que desprecian la política porque identifican lo electoral con la corrupción.

Esa tarea no se puede hacer bien si no estamos en verdad convencidos de las enormes posibilidades de desencadenar las fuerzas reprimidas que existen entre nuestro pueblo.

Si nos equivocamos y enviamos la más mínima señal de que actuamos con prácticas tradicionales y politiqueras (buscando votos para “ganar” - a cualquier precio -), entonces nuestro mensaje no llegará. Será una tarea en vano.

El pueblo necesita ganar espacios de poder pero no podemos hacerlo a cualquier costo. Es decir, si estamos en esta tarea es para ganar, pero debemos hacerlo bien. Llegar sin ataduras, con la cabeza en alto, con posibilidades ciertas de romper con el “saco”, de “sacarla del estadio”. De resto… ¿para qué ganar? ¿Para seguir haciendo lo mismo?

Por otro lado, el fracaso de esta labor puede darse de diversas maneras (pueden haber otras variables):

- Que no consigamos romper el monopolio informativo. Ello sería resultado de nuestra incapacidad para inventar formas de comunicación que rompan ese cerco.

- Que se logren generar expectativas pero que nos quedemos sólo en bulla. Fue lo que le pasó a los zapatistas mexicanos con la “otra campaña”. El pueblo mexicano dio muestras de estar preparado para derrotar “políticamente” a los corruptos neoliberales, pero a los zapatistas les dio miedo “ser gobierno”. Después de eso el pueblo se sintió frustrado. Interpretó que los zapatistas no creían en sus capacidades (ni en las de ellos ni en las del pueblo). Los percibió “perfeccionistas”.

- Que se “desamarren” las fuerzas reprimidas y latentes que existen entre el pueblo pero que el proceso sea demasiado espontáneo. Ocurrió con el “triunfo de Floro Tunubalá”. Para evitar este tipo de fracaso hay que aprovechar los tiempos para RE-TOMAR los avances que tiene el movimiento social y político-popular caucano. Hoy estamos dispersos y, por ese motivo, muchos de esos acumulados de nuestras luchas se están perdiendo o debilitando. Tenemos muchas “siglas” y “procesos”, pero sin fuerza real.

Notamos con tristeza que la inconformidad, frustración, rabia - frente a la corrupción y a tantos problemas que vive nuestra gente -, parecen no ser vistas por valiosos compañeros/as que están muy escépticos frente a lo que se puede hacer en el escenario electoral.

Pensando en todos estos asuntos repito lo que he venido diciendo: he puesto mi nombre al servicio de un ejercicio político, no tengo un interés particular de tipo individual, no cuento con las mejores condiciones “físicas” para hacerlo pero, lo intentamos. Sin embargo, para seguir haciéndolo necesitamos mucha ayuda. No tanto de recursos como de ideas.

También debo reiterar e insistir: si aparece una persona que lo pueda hacer mejor – dentro de ésta perspectiva no tradicional –, no tengo ningún problema en darle el relevo.

Agradecería de su parte un comentario que nos indique – con toda sinceridad –, si se entiende la propuesta de acción y cómo mejorarla. Todos estamos aprendiendo.

Finalmente, ROMPER EL MIEDO es arriesgarnos. Como lo está haciendo el pueblo árabe, y como - en general - vive nuestra gente en los campos, en el rebusque, en el “filo de la navaja”.

Significa conseguir un estado de tranquilidad y sosiego basado en dos cosas:

- No tenemos nada qué perder, somos unos sobrevivientes y el tiempo se nos está acabando. ¡A todos! (La irracionalidad del capitalismo y el desequilibrio emocional de los humanos puede llevarnos a una guerra nuclear y ya está destruyendo la vida en la tierra).

- Confianza en que el pueblo está a la espera, necesita un motivo, algo o alguien que le ayude a avanzar. Eso siempre lo ha manifestado pero somos nosotros los que hemos sido inferiores y temerosos.

Ese “estado” es lo que nos permite ser CREATIVOS, “soltarnos”, alzar vuelo, quebrar esquemas.

Creativos para conquistar la PAZ enfrentando a toda clase de violencias y violentos.

Ingeniosos para conseguir el PAN, aprovechando las inmensas capacidades que ya ha demostrado nuestra gente, que sobrevive y vive, sufre y goza, a pesar de todo. (No reducir el pan sólo a comida, “no sólo de pan vive el hombre”).

Imaginativos para valorar y potenciar el TRABAJO, haciendo conciencia que los que no trabajan son los que más disfrutan de la Riqueza creada por toda la sociedad. (No confundir “trabajo” con “empleo”).

Inventivos para enfrentar a los corruptos, principalmente a los “de arriba” (grandes monopolios, políticos, funcionarios) pero también atacar la corrupción que se ha drenado hacia “abajo”, que nos hace daño y nos rebaja como pueblo. Nos quita autoridad moral.

En fin necesitamos hacer una política que se asimile más al ARTE. Romper con las prácticas tradicionales que han reducido la política a la actividad de conseguir votos para robarse los recursos públicos. ¡Intentémoslo!

miércoles, 26 de enero de 2011

IMPULSAR UNA OFENSIVA DEMOCRÁTICA Y POPULAR

COLOMBIA: IMPULSAR UNA OFENSIVA DEMOCRÁTICA Y POPULAR

Popayán, 25 de enero de 2011

La tarea del momento es llegarle a amplios sectores de la sociedad que rechazan la acción política. Las mayorías se abstienen al no encontrar propuestas y actitudes dignas de apoyar. Terminan identificando “la política” con corrupción.

Si no interpretamos las aspiraciones de más del 55% de la población que no participa en las elecciones, estaremos perdidos. La disputa por el “pastel clientelista” no tiene sentido para quienes luchamos por cambios sustanciales. Por ahí no hay salida. Pero la abstención tampoco resuelve el problema. Lo acrecienta.

Los avances democráticos que protagonizan algunos los pueblos de Suramérica nos enseñan que los dirigentes populares deben hacer máximos esfuerzos por “descifrar” el “estado del alma de sus pueblos” y, en concordancia, diseñar una estrategia apropiada.

Por ello preocupa que la dirigencia social no evalúe correctamente los errores cometidos por los partidos políticos “alternativos”. Si los análisis no son precisos, la separación entre movimiento social y acción política se hará más grande. Las posiciones abstencionistas volverán a ser “teorizadas” y justificadas, y volveremos a los años 60 y 70 del siglo pasado (XX). Las oligarquías estarán felices, y - como corcho en remolino - no habremos avanzado.

Hay quienes consideran que las “masas” viven un momento de “reflujo”. Es verdad que el movimiento social está “congelado” por efecto de la criminalización de la lucha social. Pero a pesar de todo, vamos entrando en una nueva fase. El pueblo empieza a entender que el gobierno de Uribe usó la “amenaza terrorista” para entregar nuestras riquezas a los monopolios y a las mafias. En la pasada campaña electoral los asesores de Santos vieron esta tendencia. Es lo que explica el afán del actual gobierno por mostrar una fachada democrática y una aparente solidaridad con las víctimas, aunque no puedan impulsar ningún cambio de fondo.

En el Cauca se percibe una inmensa inconformidad con la clase política tradicional. Pero también, un gran escepticismo frente a los partidos políticos nuevos (Polo, ASI, Verde).

El Polo tiene un programa político válido. Sin embargo, a pesar de algunos aciertos - muy limitados - no ha logrado conectarse con el “país nacional”. Le falta fuerza, capacidad de riesgo, audacia; se adivinan “frenos”, temores, inseguridades. Algo pasa.

Además, no se presenta como un partido moderno, flexible, incluyente, ciertamente democrático. Mucha gente lo identifica con el poder de los rancios dirigentes sindicales y, en general, con el clientelismo y la politiquería predominantes. El problema es que esa percepción no es captada “desde adentro”.

La ASI, igual. Sus representantes en el Congreso llegan a defender los intereses inmediatos de sus pueblos y etnias indígenas. No han mostrado una visión de conjunto de la sociedad colombiana. En nuestra región caucana sus diputados y alcaldes no han roto paradigmas, su formas de gobierno y de acción política son tradicionales, con mínimas excepciones.

El Partido Verde en 2010 explotó creativamente los acumulados de los tres alcaldes de Bogotá. La gente premió la “generosidad democrática” mostrada en la consulta. Fue en gran medida el principal combustible emocional de la “ola verde”. Sin embargo, su programa “ético-neoliberal” y la incoherencia de Mockus, no les permitió conectarse con las mayorías nacionales. Éstas tienen entre sus prioridades el tema del desempleo, la inseguridad, la educación, la salud y otros aspectos de la vida cotidiana, y por tanto, la “legalidad democrática” no les decía mayor cosa.

Los últimos acontecimientos en el Polo (división, corrupción) y en los “verdes” (oportunismo de Peñalosa frente al supuesto “apoyo” de Uribe, indefinición, parálisis), acrecientan la incertidumbre entre el pueblo sobre el futuro de esos partidos. Sus dirigentes han entrado en la dinámica del cálculo, los acuerdos entre “figuras”, las mangualas para ver “cómo se acomodan”. Mientras tanto el país se asoma a una crisis económica y social acrecentada por los efectos del invierno. La violencia de las bandas criminales sólo es expresión de esa descomposición social que está alimentada por el narcotráfico.

Existen reales condiciones para desarrollar una ofensiva democrática y popular en las elecciones regionales de octubre de 2011. Debemos impulsar una ofensiva desde la sociedad civil para buscar y conseguir la Paz; ofensiva desde la sociedad trabajadora para enfrentar un modelo de desarrollo que le sirve sólo a unos pocos; ofensiva desde las fuerzas sanas de la nación para derrotar la politiquería, la corrupción y las mafias; ofensiva desde los pobres y marginados para construir justicia social y pleno bienestar.

Hay que superar la actitud de estar siempre a la defensiva. Hay que pensar como si nosotros fuéramos gobierno, pero… ¡no cualquier gobierno! Un gobierno capaz de romper con esquemas, que se apoye en el pueblo organizado y movilizado, que sea capaz de mostrar una nueva ruta. Debemos avanzar con audacia confiando en la reacción de nuestra gente.

Nota: Los últimos hechos sucedidos en el norte de África (Túnez, Argelia, Egipto) muestran cómo se desencadenan las revoluciones. Los análisis esquemáticos y simplistas quedan hechos añicos. La cuerda se revienta por el hilo más delgado.

martes, 18 de enero de 2011

DOS ACTITUDES PARA ENFRENTAR EL MOMENTO POLITICO

DOS ACTITUDES PARA ENFRENTAR EL MOMENTO POLITICO

El “cortesano” exige lo imposible a los dirigentes populares mientras trata con indulgencia a los gobernantes de la oligarquía. Si Floro Tunubalá, primer gobernador indígena del Cauca hubiera vivido un escándalo como el de PROBOLSA, hace rato estaría en la cárcel.

En estos días que empezamos a calentar motores para realizar de la mejor manera posible el ejercicio electoral en que me he comprometido, algunos amigos me han reconvenido amablemente sobre el hecho de que estoy siendo muy agresivo con antiguos “aliados”. Dan a entender que la irreverencia y el “radicalismo” pueden alejar a potenciales electores.

He pensado en el asunto y quiero compartir algunas reflexiones que considero pertinentes sobre el momento político que vive nuestra región.

El Cauca tiene personas preparadas para construir un camino de progreso. Sin embargo, la mayoría de ellos/as han tenido que emigrar a otras regiones o al extranjero porque no encontraron espacio para realizar sus sueños y anhelos. Los que se quedaron hacen esfuerzos en la empresa privada y/o soportan la situación “haciendo de tripas corazón”.

Cualquiera de ellos/as podría ejercer el cargo de Gobernador con lujo de detalles. Sin embargo les atemoriza la realidad política caucana. Saben que las cosas no marchan bien, que la clase política tradicional fue permeada por la mafia. Son conscientes que la riqueza natural y los intereses de los caucanos están siendo feriados al mejor postor. No es ningún descubrimiento, es vox populi. Estas personas son conscientes del enorme poder que han conseguido esas mafias y parecen decir: “No hay nada qué hacer”.

Ante esa situación surgen dos alternativas: una, agachar la cabeza, doblegar el espíritu, negociar con los “poderosos”. Sumisos y entregados quieren acceder a cargos de representación popular para “hacer algo por la gente”. Algunos lo llaman pragmatismo, otros “realismo”.

El otro camino - el más difícil -, nos lleva al terreno de enfrentar la situación con toda la nitidez posible. Denunciar la corrupción, hacer pedagogía política, mostrar la incapacidad de esa dirigencia para gobernar con honestidad, intentar llegarle a los amplios sectores de la sociedad que desprecian “la política” y están hastiados de la politiquería.

A ésta segunda alternativa la llamo… “desencadenar las fuerzas reprimidas y acumuladas por nuestro pueblo”. Es la que he escogido y claro, implica arriesgar.

Tenemos ejemplos que indican que el segundo camino se puede recorrer:

En 1997, al final de nuestro ejercicio en la Asamblea Departamental, con la participación del dirigente indígena Manuel Santos Poto, de las diputadas Claudia Piñeros y Gema López - quien por entonces se le había rebelado a Aurelio Iragorri -, logramos vencer al gobernante de turno con la ayuda de algunos diputados liberales y conservadores. El principal prospecto del liberalismo aristocrático de Popayán en ese período, Rodrigo Cerón Valencia, supo lo que era morder el polvo de la derrota. El movimiento popular campesino del Cauca lo “quemó” políticamente. Es historia.

Fue la antesala del triunfo de Floro Tunubalá. El pueblo caucano nos dio una lección de coraje y de rebeldía en el año 2000. Liberó la presión acumulada durante más de tres décadas, castigó a los partidos tradicionales y ofreció una oportunidad a los dirigentes de las organizaciones sociales representadas por el Bloque Social Alternativo. Y… ¿qué pasó?

Se desaprovechó ese momento histórico. Fue un gobierno mil veces mejor que cualquiera de los realizados por los partidos tradicionales, pero no fuimos lo suficientemente conscientes que la principal tarea de un gobernante “alternativo” es “gobernar con el pueblo”, romper esquemas, aprovechar la oportunidad para construir con nuestra gente un verdadero sentido de DIGNIDAD y de pertenencia a una región.

El sólo hecho de ver a un “indio” sentado en la silla del Gobernador ya era un triunfo. Por primera vez se había expresado electoralmente un fuerte mandato popular. Pero… se volvió a imponer la lógica y el pensamiento “cortesano”.

Se renunció a enfrentar el establecimiento. “Había que pagar a la banca privada” – dijeron los asesores. Floro sacrificó su presupuesto para cancelar la deuda contraída por los gobiernos anteriores. Inició la recuperación de las finanzas departamentales (Ley 550), a pesar que el anterior gobernador había contado con los cuantiosos recursos de EPSA[1]. Se impuso el pensamiento de ONG. La cooperación internacional fue la supuesta tabla de salvación. Pero no hubo tal.

No se consideró en ningún momento la moratoria de pagos y, menos, la posibilidad de convocar al pueblo para decidir “en colectivo”. La Minga se quedó en folclor. Nunca se enfrentó con “verraquera” el bloqueo oligárquico que montó el gobierno de Pastrana y la clase política de Popayán que - por ejemplo -, se propuso impedir la construcción del proyecto de vivienda de Las Guacas (que los siguientes gobiernos no han terminado y lo convirtieron en un remedo de lo que se había planificado).

Mi insistencia en el tema de la actitud se basa en esa y otras experiencias. Definitivamente nos faltó coraje, no se recurrió a las bases sociales para hacer un verdadero ejercicio de gobierno con el pueblo. La timidez se impuso. Hoy estamos pagando el precio de no haber entendido ese mandato del pueblo caucano.

El talante del gobernante popular no es un problema menor. Es lo que va a definir el futuro de los procesos de cambio que ocurren en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil y demás países de América Latina. Es la capacidad de apoyarse en la gente lo que define el futuro.

NOTA: Quienes quieren llegar a la Gobernación del departamento de la mano de Jesús Ignacio García (intermediario del “negro” Juan Carlos Martínez Sinisterra, hoy en la cárcel) o de Aurelio Iragorri Hormaza, no podrán hacer más que repetir lo hecho por los gobiernos de Juan José Chaux Mosquera y Guillermo Alberto González Mosquera. Heredan y tendrán que administrar la corrupción y la incapacidad ya demostrada.


[1] César Negret Mosquera (1998-2000) tuvo a su disposición directa más de $28.000 millones y la CRC - controlada por Chaux Mosquera -, manejó desde entonces más de $48.000 millones de la venta de La Salvajina.

lunes, 3 de enero de 2011

POR UN PLAN DE EMERGENCIA SOCIAL Y ECONÓMICO PARA EL CAUCA

Carta a la clase política caucana

Señores/as representantes políticos del Cauca:

He creído conveniente enviarles esta misiva de año nuevo (2011). En pocos días presentaré mi nombre al escrutinio de mis conciudadanos caucanos como Candidato a la Gobernación del Departamento. Lo hago en mi calidad de dirigente social.

A pesar de haberme ausentado del escenario público durante un buen tiempo - por enfermedad y limitaciones físicas -, sigo considerándome dentro de la categoría de un dirigente cívico y civilista. No porque sea directivo de alguna organización social sino por lo que pienso y siento como luchador social de toda la vida.

Me dirijo a todos Ustedes, incluyendo a los dirigentes de los partidos tradicionales y a los actuales gobernantes, porque considero que los peligros que amenazan a nuestra región – que nos acechan desde hace varias décadas -, se están multiplicando ahora para atacar y acabar con lo que ha cimentado nuestro pueblo en los últimos treinta (30) años.

Ustedes saben que una vez derrotado el poder latifundista y gran-terrateniente que dominó durante siglos la región, hecho que ocurrió alrededor de los años 80 del siglo pasado (XX), el campesinado caucano - mestizo, afrodescendiente e indígena -, en forma autónoma, sacrificada y muy creativa, logró construir una economía parcelaria que hoy tiene al departamento del Cauca entre los primeros productores de café de Colombia.

Pero su esfuerzo también se ha plasmado en una importante producción de caña panelera, pequeña ganadería, yuca para la producción de almidón, fruticultura, papa y otros productos, además que han construido – casi solos – cientos de acueductos comunitarios que representan una verdadera gestión social del agua. Muchas veces, obligados por las circunstancias, tuvieron que salir a la carretera panamericana para exigir la electrificación de sus veredas y la construcción y adecuamiento de las vías carreteables.

En las últimas dos décadas nuestro departamento sufrió – al igual que todo el país -, la agudización del conflicto armado, lo que generó el desplazamiento forzado de miles de caucanos hacia la ciudad de Cali y otras regiones. Sin embargo, en lo fundamental, nuestra gente ha seguido resistiendo. Muchos de ellos se refugiaron en cabeceras urbanas como Popayán, El Bordo, Timbío, Piendamó, Santander de Quilichao u otras, pero han seguido atendiendo de alguna manera sus pequeñas fincas y parcelas.

La mayor parte de la descendencia de ese campesinado hoy sobrevive en nuestras ciudades acudiendo al moto-taxismo, la venta ambulante, el micro-comercio, la industria familiar, y muchas otras maneras de “rebuscarse la vida”, incluyendo – sin que ello implique una descalificación – la canalización de recursos que de una u otra manera genera la economía del narcotráfico que se asentó en la región desde los años 70s. Ese flagelo ha servido también para afectar terrible y negativamente la vida normal de nuestras comunidades por las secuelas de violencia y descomposición social que causa ese tipo de economía ilegal.
Pero lo realmente grave es lo que ya ha mostrado la cara durante este año que terminó (2010). El conflicto armado se desplaza con mayor fuerza a nuestra región. Los reductos de los grupos paramilitares – hoy denominados “bandas armadas criminales” BACRIM – se han convertido en un verdadero peligro para nuestra gente.

Lo sucedido en el municipio de El Tambo en la última semana de diciembre es verdaderamente aterrador: todos los habitantes de la cabecera del corregimiento de Cuatroesquinas fueron encerrados en su pequeña iglesia y todas sus casas de habitación fueron saqueadas y robadas. Pero no es un caso aislado. Ya en otras veredas de ese municipio habían ocurrido hechos similares. Existe un alarmante vacío de autoridad y nuestra gente está indefensa frente a los violentos.
Por otro lado, en los municipios del nor-oriente del Cauca, la guerrilla en su enfrentamiento con las fuerzas armadas ha desarrollado una estrategia que está afectando directamente a la población civil – en su mayoría indígena -. El minado de caminos y ahora, de toda clase de predios, ya ha cobrado numerosas víctimas entre la población nativa, además que durante los últimos años han sido asesinados numerosos dirigentes indígenas de la región.

Toda esta situación no es casual. El conflicto armado y la economía del narcotráfico se han convertido en una estrategia de intervención territorial dirigida a despejar amplias zonas de comunidades campesinas y de mineros artesanales, como ya ocurre en municipios como Suárez y Buenos Aires. Lo casual y sospechoso es que en esos municipios, al igual que en muchos otros del departamento, las grandes empresas transnacionales adelantan trabajos de exploración y explotación de oro y otros minerales.

Tal estrategia ya ha sido implementada en otras regiones de Colombia y lo que viene sucediendo en el Cauca parece confirmar la regla. ¿Qué vamos a hacer frente a tamaño reto? ¿Vamos a dejar que el Cauca se convierta en un Magdalena Medio u otro Urabá? ¿Transitaremos sin resistirnos por el camino sufrido por la población de Arauca, Casanare, Meta, Caquetá, Putumayo o Guaviare? ¿Permitiremos que esa economía parcelaria que con tanto sacrificio levantaron nuestros campesinos sea barrida del mapa por la violencia y el desplazamiento forzado? ¿Dejaremos que nuestros bosques y selvas sigan siendo deforestados en detrimento del equilibrio de los ecosistemas naturales?

Este mismo año el invierno va a dejar su estela de pobreza en la región. La cosecha cafetera va a ser mínima por efecto del fenómeno climático y el impacto de la roya. Las fumigaciones y campañas de erradicación de cultivos de uso ilícito - sin ofrecer alternativas productivas viables a los productores agrarios -, también dejarán su huella de miseria. ¿Cuál es la propuesta que el Gobierno Departamental le presentará al gobierno nacional como parte Plan de Emergencia? ¿Acaso el señor Gobernador ha convocado a TODAS las fuerzas vivas del departamento para elaborar en forma consensuada los planes y programas para enfrentar tal situación?

Invito cordialmente – con carácter urgente - tanto al señor Gobernador como a los parlamentarios, alcaldes, diputados, concejales, dirigentes sociales y gremiales, a que se convoque lo más pronto posible una Gran Asamblea o Reunión de toda la dirigencia social y política del Cauca para UNIRNOS como una sola fuerza para acordar soluciones de corto y mediano plazo, y para organizar colectiva y democráticamente un evento en donde se le presente al presidente Juan Manuel Santos un verdadero y ambicioso Plan de Emergencia Social y Económico para el Cauca.
Además, ojalá ese encuentro sea un motivo para pensar entre todos el futuro de nuestra querida región. Fenómenos como la corrupción deben ser erradicados de la administración pública. La disputa político-electoral de 2011 no puede ser motivo o factor de enfrentamiento. Por el contrario, si se hace sobre la base de presentar propuestas de beneficio colectivo, será un escenario de unión, sana emulación y fructífera convivencia.

El Cauca y sus comunidades necesitan tramitar sus conflictos mediante el diálogo y la concertación. No podemos alentar una mayor fragmentación de la sociedad caucana. De hacerlo, seremos fácil presa de las amenazas que he descrito en los anteriores párrafos. Sólo la unión en torno a los intereses colectivos será garantía de progreso y de justicia social.

Cualquier comunicación o convocatoria me la pueden dirigir al teléfono 320 710 75 32 o al e-mail: ferdorado@gmail.com

Con sentimientos de respeto y consideración me suscribo de Ustedes,

FERNANDO DORADO GÓMEZ
Candidato a la Gobernación del Cauca
Dirigente y luchador social

Popayán, enero 3 de 2011

miércoles, 22 de diciembre de 2010

CAUCA-COLOMBIA: EN DEFENSA DE LA GESTIÓN SOCIAL DEL AGUA

Popayán, 22 de diciembre de 2010

El pasado jueves 16.12.10 se realizó en la localidad de Pescador (Caldono-Cauca-Colombia) una nutrida reunión de dirigentes, directivos y colaboradores de Acueductos Comunitarios de 17 municipios, con la iniciativa y ayuda de las Alcaldías de Corinto y Caldono y algunas ONGs. Se escucharon exposiciones muy importantes e interesantes. La gestión social del agua de las comunidades campesinas indígenas, afros y mestizas es impresionante a lo largo y ancho de nuestra región. La necesidad nos ha obligado a ser creativos en este campo del abastecimiento de agua.

Se hizo evidente que está en marcha un plan continental para crearle condiciones al capital financiero internacional para irse apropiando de este sector de nuestras vidas. Los Planes Departamentales de Agua están diseñados para tal fin. En Colombia la Ley 142/94 se creó con ese propósito pero por ahora sólo los acueductos de las ciudades más importantes tienen las condiciones materiales para que el capital privado se involucre en ese negocio.

Todos los asistentes estuvieron de acuerdo en organizarse para defender y fortalecer los acueductos comunitarios. Sin embargo, dos posiciones aparentemente contradictorias afloraron en dicha reunión:

Una, se plantea derrotar la política, las normas y leyes de carácter neoliberal vigentes que tienen como principal fin convertir este líquido vital en una mercancía. Se busca entonces que el Estado garantice el derecho fundamental al agua. Se llama a no involucrarnos con los Planes Departamentales de Agua, a mantenernos al margen de los requisitos que exige la Superintendencia de Servicios Públicos, y a defender la autonomía comunitaria así ello signifique renunciar a los recursos nacionales, departamentales y municipales que existen – y son transferidos - para el rubro de agua potable y saneamiento básico.

La otra, considera que si las comunidades se organizan, si son altamente eficientes, adecuando tecnologías acordes a sus condiciones y desarrollan una cultura de sostenibilidad y de responsabilidad social, pueden no sólo mantener su autonomía sino que con mayor autoridad pueden reclamar y exigir modificaciones en las normas nacionales para adecuarla a la realidad de los acueductos rurales, pequeños, comunitarios. Así, la población puede satisfacer los requerimientos vitales relacionados con el agua potable.

Conciliar estas dos posiciones es clave para poder avanzar con una organización departamental y nacional que responda a las necesidades de las comunidades. Es claro que no podemos caer en generalizaciones: debemos estudiar caso por caso. No se puede asimilar la situación de un acueducto de un corregimiento semi-urbano a la de un acueducto interveredal o regional, o la de una zona cafetera – donde se utiliza el agua para beneficiar el café o para el pequeño regadío – con el acueducto de una ciudad en donde el uso del agua es estrictamente doméstico.

Considero que la amenaza de la privatización es cierta pero para la mayoría de las comunidades rurales del Cauca el problema inmediato más grave consiste en el deterioro ambiental. La presión en el Cauca sobre las fuentes de agua es brutal. A lo largo de la panamericana ha crecido una economía cafetera que hoy es importante a nivel nacional. Los ríos y quebradas de las cordilleras central y occidental son cada vez más exigidos en sus caudales para apropiar agua para miles de familias que se han ido ubicando en esa zona que va de sur a norte. Además, la deforestación es brutal por efecto de la economía del narcotráfico, igual que las amenazas que se ciernen por efecto de la minería transnacional a cielo abierto y los efectos del calentamiento global.

Por otro lado, los recursos del Plan Departamental de Aguas ya están siendo dilapidados por el gobierno departamental. En sólo burocracia y pre-inversión (elaboración de proyectos) ya se han invertido miles de millones de pesos, y por ahora, el grueso de esos recursos va a ser invertido en “fortalecimiento institucional” de acueductos de capitales de municipio. Los acueductos rurales no son prioridad para el gobierno. Así mismo, la Corporación Autónoma Regional del Cauca CRC cobra periódicamente las tasas por concesión de aguas pero no se observan mayores inversiones en programas y proyectos de conservación de las fuentes hídricas del departamento.

Las dos actitudes expuestas deben entenderse y combinarse. Visión global y acción local. Nuestra gente necesita capacitación a todo nivel: política, económica, administrativa, técnica, legal, ambiental, organizativa. El problema de cómo apropiarse de los llamados “bienes comunes” es una temática que se está estudiando a nivel mundial. En el tema de los servicios públicos domiciliarios no se ha dicho la última palabra.

Transcribo aquí unas conclusiones elaboradas por Elinor Ostrom, Premio Nobel de Economía 2009, que me parecen muy apropiadas para un tema como el de los Acueductos Comunitarios:

“1. Cuando no se permite a los usuarios de un recurso comunicarse, tenderán a sobre-extraerlo a un nivel agregado que se acerca al nivel previsto por la teoría convencional sobre la propiedad colectiva.

2. Cuando se permite a los usuarios comunicarse, obtienen beneficios conjuntos sustancialmente mayores.

3. Cuando los pagos son relativamente bajos, la comunicación cara a cara permite a los usuarios alcanzar y mantener acuerdos cercanos a los niveles óptimos de apropiación.

4. Cuando los pagos son más altos, algunos participantes están tentados a incumplir los acuerdos; los resultados conjuntos mejorados son más bajos que en la situación de pagos bajos.

5. Si se ofrece la oportunidad de participar en un monitoreo costoso y en la aplicación de sanciones, los usuarios están dispuestos a pagar para castigar a quienes sobre-utilizan el recurso común.

6. Cuando los usuarios discuten abiertamente y acuerdan sus propios niveles de uso y sus sistemas de sanciones, el incumplimiento de los acuerdos se mantiene muy bajo y se obtienen resultados cercanos a los óptimos.” [1]



[1] Ver: Ostrom, Elinor. Premio Nobel de Economía 2009. “El gobierno de los bienes comunes. La evolución de las instituciones de acción colectiva”. AUM, Fondo de Cultura Económica. México, DF. 2000. pp. 11

domingo, 19 de diciembre de 2010

TEJIENDO LA RED QUE USAMOS

Por: Pedro Galíndez

Tejiendo la red que usamos aprendemos a recoger nuestro alimento. Lanzada, recogerá lo inesperado, lo útil y lo sorprendente. Tejer, habilita a otros a realizar la propia red y aprendemos a conversar de lo que hacemos y aprendemos a saber de lo que conversamos.

Los guerreros del Arco Iris golpean sus pedernales y muestran la Cruz del Sur. Lo diverso muestra la contienda y el desplazamiento de sus fuerzas y potencias inusitadas. Es preciso avanzar en nuevas acciones comunicativas con singularidad creativa masiva, capaces de suscitar otras acciones individuales, no previstas ni insinuadas por nada ni por nadie. ¡He aquí, las sorpresas! Que los medios y sus mediaciones conservadoras no puedan evitar que pasen. (Confiar en la “batalla de ideas”)

Las reformas del capitalismo empobrecen al hombre en su constitución de generador y agregador de energías nuevas para resolver necesidades y situaciones. En un ciclo de cortos meses lo que se veía venir ha llegado: la multilateralidad en su extremos de fuerzas contendientes y modificación de alianzas: Francia se mueve hacia China y USA hacia India; Rusia sobre América Latina y ésta se abre hacia Medio Oriente tomando a Venezuela y Brasil como punta de lanza, en donde Irán juega su estrategia extrema de autonomía en un orden occidental dispuesto a no admitirlo. ¡Bien caliente!, está en el foco mismo de la dinámica de los cambios mundiales mientras USA estrecha sus escudos en el Golfo Pérsico, facilitando la venta de cerca de 50.000 mil millones de dólares en armamento, y se instala abiertamente en Costa Rica buscando otra ruta de canal interoceánico. De alguna manera, esto lo muestra la prensa mundial… ¿por qué no lo vemos?

Cuando el poder pierde las significaciones de su imaginario potestativo ha de surgir - de ella misma -, la legitimidad de otros imaginarios. En el conflicto, lo instituido nos da forma histórica y los nombres, no la palabra, son los límites que apropia la idea en su ser para dar forma a la significación que abierta insurge como nuevo imaginario legítimo. Así, incorpora unas afecciones, un deseo, un placer expandido en un cuerpo que usa sus pensamientos para ordenar su existencia presente con otros. Las formas que adopten nuestras experiencias emergidas en su nombrar - potencia potestativa de legítimas imaginaciones -, dan cuenta del paso de gigante de las ideas en su emergencia, desde la singularidad viva del que las imagina en un cuerpo que puede dotarlas de realidad existencial presente. La escritura nos salva de la mónada que cerrada sobre sí misma aún espera que el rebote de otras mueva la precaria inmovilidad del cierre.

Vivimos enchuspados.[1] Ésta idea la hallé estudiando en bachillerato cuando leyendo filosofía en la lucha estudiantil de los años setenta, les explicaba a mis amigos, jóvenes de ambos sexos, cómo evitábamos siquiera hacerle un pliegue a dicha "chuspa" y menos íbamos a hacerle un agujero por pequeño que fuera; pues, le temíamos a la luz que, fuera de nosotros, indicaba un juego de fuerzas y esfuerzos en donde cada cual o hacía mas agujeros y se quedaba sin la chuspa de cubierta y justificación o se arriesgaba a habitar la luz que los demás proponían, así, ello fuera contrario a lo que pensábamos. Quien muere nos figura su ser y queda en éstos límites. ¿Qué logramos recoger del flujo de su dinámica existencial presente? Cuando lo llevamos a pensar las experiencias intemporales que, en su relación, nos hizo hallar vínculos sorprendentes que no era posibles siquiera pensarlos, sólo fueron vívidos y vividos con ése otro, muestra de las facetas del absoluto social instituido que de pronto se resquebraja y permite entender desde mi singularidad… ¡que hemos vivido con otro ser humano! Y, el otro, ni siquiera se da cuenta de la importante acción acometida juntos. Ésta es la asimetría de la diferencia en su justa precariedad: el equilibrio sólo lo da el flujo de la acción y ésta, crea las condiciones para las formas surgentes. Bastó que… ¡danzáramos!

Con estas notas quiero acompañarles en su subida a la cima y en tal esfuerzo contemplar al hombre y meditar lo previo y lo inesperado, en presente, esta singular vida que ¡nos otorgamos!



[1] En el Cauca “chuspa” significa bolsa de papel.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

PETRO SE VA TIRANDO LA PUERTA

PETRO SE VA TIRANDO LA PUERTA

Popayán, 1° de diciembre de 2010

Petro se va, ya lo anunció. Se va tirando la puerta y hablando mal de su pareja. Su queja: que los Hnos. Moreno montaron una fuerza corruptora y que el Polo fue incapaz de refundarse. Es cierto, pero oculta su responsabilidad. Negoció con ellos en dos ocasiones: una, cuando votó por el Procurador Ordóñez. La otra, cuando eligió a Clara López como su fórmula vicepresidencial y presidenta del Partido. Actúa como el marido proxeneta al que su mujer se le rebeló después de aprender ciertas malas costumbres.

Petro olvidó la propuesta de “unir a las fuerzas sanas de la Nación” durante la pasada campaña electoral. Se prestó y colaboró para que los sectores fundamentalistas de la “izquierda tradicional” convirtieran a Mockus en su principal enemigo olvidándose del contradictor principal (Santos-Uribe). Ahora, Petro vuelve a revivir la propuesta del “bloque o convergencia democrática”. ¿Con quién? ¿Cómo? ¿Cabrá allí el Polo?

En declaraciones a El Tiempo (28.11.10) Petro presenta a Uribe como la “extrema derecha” y a Santos como futura cabeza del “viejo liberalismo”. Dice que “Las fuerzas que no están en el poder tenderán a aglutinarse. Ahí entraremos nosotros”, pero no deja en claro de qué manera lo hará, ni quienes son “nosotros”. [1]

Petro seguirá jugando a la individual. Lo ha hecho siempre. Fundó en 2002 “Vía Alterna”, que nunca fue una organización. Su actitud no es “moderna” ni democrática, es un rezago caudillista de nuestras herencias coloniales. Ese estilo – alimentado con una actitud seguidista y poco crítica de sus amigos cercanos - fue determinante para que la izquierda democrática no se consolidara. Claro, en la contraparte interna se respira un ambiente similar. Cada grupo defiende su pequeño “hueso distractor”.

Así, con un Polo cada vez más dividido y debilitado, el margen de incidencia en las elecciones locales y regionales de 2011 será realmente difícil y precario.

¿Qué hacer?

La situación es similar a la de una familia conformada por cónyuges que llegaron con sus propios hijos y alcanzaron a tener unas crías conjuntas. Marido y mujer hace rato no convivían. Cuando se encontraban era para discutir y maltratarse. Ninguno cedía y lo único que los ataba eran los nuevos hijos. La esposa se queda con la casa (personería jurídica) y el esposo cree que se lleva la fama de buen padre. Finalmente, los hijos son los que sufren. Los “propios” de cada cual se van con su respectivo padre o madre, y los nuevos bebés (que no fueron muchos) quedan en medio de la disputa. Algunos familiares que habían arrimado, a la expectativa de que esa pareja produjera buena sombra, no saben qué hacer.

Pero los problemas de la gran familia colombiana están a la vista. El deterioro de la calidad de vida de nuestra gente es cada vez más creciente. El invierno lo que hace es detonar las condiciones de miseria en que sobreviven las mayorías nacionales. El deterioro ambiental es consecuencia de un modelo de desarrollo inequitativo e injusto que arrincona a millones de personas en peligrosas laderas y márgenes de los ríos. En tanto, los grandes monopolios amasan gruesas fortunas que les permiten donar cualquier bicoca para posar de solidarios.

Independiente de lo que cada cual defina hacer - si irse o quedarse en el Polo -, los dirigentes democráticos de las regiones y localidades debemos pensar en unir “todo lo que sea susceptible de ser unido” para derrotar a las mafias regionales y a los partidos tradicionales que se han fundido con el “santismo-uribista”.

Debemos impulsar convergencias democrático-alternativas con el Partido Verde, el Polo, la ASI, los movimientos de afrodescendientes, ambientalistas, mujeres, jóvenes, organizaciones sociales. Establecer mecanismos participativos para escoger los mejores candidatos y definir comportamientos claros para ejercer gobiernos (donde se consigan) que se apoyen en las comunidades para derrotar la corrupción y apropiarnos de lo público para impedir que se sigan entregando nuestros recursos naturales a las transnacionales.

Sólo así podremos retomar el impulso. Personalmente me quedo en la base social del Polo, pero aspiro ayudar a construir movimientos ciudadanos de carácter popular que sigan por la ruta que nos están trazando los pueblos sudamericanos. Nos toca a los hijos asumir los retos de aprender de los errores de nuestros padres y tratar de superarlos. Sin resentimientos.



[1] El Tiempo: “El Polo no fue capaz de refundarse, me voy: Petro”. http://www.eltiempo.com/politica/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-8470923.html

SANTOS SACRIFICARÁ A URIBE

Colombia
Santos sacrificará a Uribe
Los EE.UU necesitan un líder del eje México-Colombia-Perú-Chile como parte de la política de contención de los procesos de cambio que avanzan en América Latina. No olvidemos que Santos fue el principal ministro de Uribe. Nuestra tarea debe ser mostrar y demostrar la inconveniencia de su política continuista que favorece a las elites capitalistas y empobrece a las mayorías nacionales.
Por: Fernando Dorado

La reacción del gobierno frente al asilo de María del Pilar Hurtado en Panamá confirma que la tarea de Santos es recuperar la legitimidad internacional del Estado colombiano. Si es necesario, la oligarquía y el imperio sacrificarán a Uribe. Es desechable. La alianza con la mafia ya cumplió su cometido, lo cual no significa que vayan a acabar con la economía ilegal del narcotráfico.

Los EE.UU necesitan un líder del eje México-Colombia-Perú-Chile como parte de la política de contención de los procesos de cambio que avanzan en América Latina. “La lucha contra el terrorismo y el narcotráfico” - médula de la estrategia gringa -, les exige un mínimo de legalidad institucional. Coincide con los sueños de Santos quien ha sido el principal opositor de la revolución bolivariana. A pesar de los acercamientos con Chávez, Colombia está destinada a ser herramienta del imperio para legitimar su intervención armada en el continente. La crisis económica mundial y el agotamiento de los recursos energéticos los obliga a provocar nuevas guerras y enfrentamientos (caso de las Coreas).

La legitimidad institucional neo-granadina fue afectada por los desafueros delictivos cometidos por la coalición mafiosa de Uribe. Las clases dominantes y amplios sectores de la sociedad colombiana fueron sus cómplices, convencidos de que “todo vale” en la lucha contra la insurgencia. Ahora, tratan de enmendar la plana sin pagar costos políticos. La actitud de las fuerzas democráticas será determinante para evitar que lo consigan.

La ex-directora del DAS sólo es otra víctima de esa estrategia criminal. Fue involucrada, usada y ahora extraditada “en forma sutil”, como pasó con los jefes narco-paramilitares. En esa tarea se cuidan las espaldas. Uribe debe mostrar solidaridad con sus mandaderos más íntimos y el gobierno mantener las maneras diplomáticas. “Su Estado” está por encima de cualquier interés personal o sectorial. Les preocupa que las pruebas que incriminan al “capo de capos” comprometan a los grandes beneficiarios empresariales de esa alianza mafiosa.

El mensaje para Uribe es “Hagámonos pasito”. Echarán más perros flacos a las fieras cuidando que la sangre no salpique a los supremos. Lo principal es re-legitimar la “democracia” colombiana. Para cuidarse en salud, destapan la corrupción acumulada en los últimos 8 años, más para mermar la credibilidad de Uribe que por pruritos morales. Si éste se encapricha en salvar a sus compinches con cinismo lo traicionarán. “Era un buen patriota pero se extralimitó” será la frase de cajón. Así paga el diablo a quien bien le sirve.

La ley de reparación de víctimas, la calculada restitución de tierras “apropiadas ilegalmente por los narcotraficantes”, la defensa de los DD.HH., el respeto por la independencia de los poderes instituidos, y la apariencia de lucha contra la corrupción, son las cartas que complementan esa acción re-legitimadora. Es la fórmula para presentar adentro y afuera. Es la receta del “Buen Gobierno” que hace rato fue sazonada por los asesores de Santos.

El dilema para las fuerzas democráticas no está resuelto. Quienes creen que Uribe es todavía el enemigo principal, inconscientemente le dan la mano a la oligarquía. Le ayudan a ocultar su participación en el concierto mafioso. Le acicalan la “careta humanitaria” que usa para doblar impunemente la negra página del “holocausto colombiano”. Y de paso, crean condiciones internacionales para canalizar inversión extranjera, aprobar los TLCs, y posicionar su nuevo liderazgo latinoamericano.

No olvidemos que Santos fue el principal ministro de Uribe. Nuestra tarea debe ser mostrar y demostrar la inconveniencia de su política continuista que favorece a las elites capitalistas y empobrece a las mayorías nacionales. La utilización de la economía del narcotráfico y del conflicto armado colombiano como herramienta de intervención territorial, es uno de los temas a colocar en la agenda de Colombia y de América Latina.

Las fuerzas democráticas no pueden seguir a la cola de las propuestas legislativas del santismo-uribista. Deben impulsar su propia dinámica. Uribe debe ser castigado pero no como un chivo expiatorio sino como representante de una política de Estado. La falsa expiación de culpa que está montando la oligarquía criminal debe ser desenmascarada ante el pueblo colombiano y ante el mundo. Sólo así crearemos condiciones para abrir una puerta hacia la verdadera reconciliación, la paz y el progreso basados en la justicia social.

La señora Hurtado sabe mucho. Fue amenazada y a la vez, “ayudada” por Uribe. Está muerta de miedo. Hay que exigir su extradición. El inevitable sacrificio de Uribe permitirá desentrañar el ovillo de la alianza criminal imperio-oligarquía-mafia. Lo principal es no perdernos en ese enredo. Hay que mirar el conjunto del asunto y tener paciencia. Nada más.

Popayán, 24 de noviembre de 2010

Publicado por Telesur: http://www.telesurtv.net/secciones/opinion/84637-NN/santos-sacrificara-a-uribe/